jueves, 12 de enero de 2012

Los Fundamentos del Iman: La Creencia en Allah

En el Nombre de Dios,
el Misericordioso, el Compasivo


Continuamos con la serie de entradas de conocimientos básicos del Islam de la obra clásica Itiqad Nama - Creencia de Islam, de Maulana Khalid al Baghdadi (qs).  Los signos {} indican una explicación nuestra; los corchetes y las notas son del traductor y anotador de la traducción anotada del libro de Maulana Khalid al Baghdadi qs.  Los títulos de secciones son nuestros.
  



LOS FUNDAMENTOS DEL IMAN  - 1

Los ‘ulama del Islam han dicho que cada musulmán, hombre o mujer, que haya llegado a la pubertad, debe conocer y creer en as-Sifat adh-Dhatiyya [Atributos Esenciales] (1) y en as-Sifat az-Zubutiyya [Atributos de Perfección] (2) de Allah correctamente. Esto es lo primordial y obligatorio (fard) para todos.  No conocerlos no es una excusa sino un pecado.

Todo lo que no es Allah se llama ma-siwa o ‘alam (la creación, el universo), o lo que ahora llamamos “naturaleza.” Todas las criaturas eran inexistentes. Allah es el que las ha creado. Las criaturas son mumkin (aquello que puede entrar en la existencia desde la inexistencia) y Hádiz (lo que vino a ser de la nada), es decir, que pueden venir a la existencia cuando son inexistentes y de hecho así lo hicieron. El Hadiz-i-sharif, ‘Allahu ta’ala existía, todo lo demás no existía’, indica que esto es verdad. 

Una segunda evidencia de que el universo entero y todas las criaturas son Hádiz, es que las criaturas están en transformación constante y convirtiéndose las unas en las otras todo el tiempo.

De hecho, cualquier cosa qadim (sin principio) no debería cambiar nunca.

El Dhat de Allah (Su esencia) y Atributos son qadim y nunca cambian. Los cambios en las criaturas no pueden venir del eterno pasado. Deben de tener un principio y venir a la existencia a partir de sustancias o elementos, que deben haber sido creados a partir de la inexistencia.

Otra evidencia para el hecho de que el universo es mumkin, es decir, que puede venir a la existencia a partir de la inexistencia, es que las criaturas, como vemos, son Hádiz, es decir, que vienen a la existencia a partir de la nada.

Hay dos tipos de seres: el mumkin y el Wajib. (3)

Si solo el mumkin existiera, o si el Wajib al-wujud no existiera, nada existiría. Por esta razón el mumkin no puede entrar en la existencia ni continuar en ella por sí solo. Si ningún poder lo hubiera afectado, habría permanecido siempre en  la inexistencia y no hubiera podido venir a la existencia. Puesto que un mumkin no puede crearse a sí mismo, no puede tampoco crear otros mumkin.

Aquello que ha creado al mumkin debe de ser Wajib al-wujud. La existencia del ‘alam muestra que un Creador, que lo creó de la nada, Existe. Así pues, el Creador Único de todo lo que es mumkin (las criaturas), es el  ú nico Wajib al-wujud, sin ser Hádiz ni mumkin, siendo siempre existente y qadim (eterno). Wajib al-wujud significa que Su Existencia no es de nada excepto ello mismo, es decir, que es siempre existente por sí mismo y no es creado por nadie. Si esto no fuera así, entonces tendría que ser una criatura (mumkin y Hádiz)  creada por alguien. Y esto es contrario a lo deducido anteriormente. En persa, la palabra ‘Juda’ (usada como nombre para Allah) significa ‘siempre existente por sí mismo, eterno’.

Notas de esta parte:

(1) As-Sifât adh-Dhâtiyya de Allâhu ta’âlâ son seis: al-Wujûd, la existencia; al Qidam,  el no tener principio, y eternidad en el pasado;  al-Baqâ’, no tener final, y eternidad en el futuro; al-Wahdâniyya, no tener socio o igual;  al-Mukhâlafatu li-l-hawâdith,  no ser igual a ninguna de las criaturas en ningún aspecto; al-Qiyâmu bi nafsihi, la auto-existencia o no necesitar de nada para Su existencia.  Ninguna criatura tiene ninguno de estos seis atributos, ni relación alguna con ellos.  Le pertenecen exclusivamente a Allâhu ta’âlâ.  Algunos’ulamâ’ dijeron que al-Mukhâlafatu li ’l-hawâdith  y al-Wahdâniyya eran lo mismo y que los as-Sifât adh-Dhâtiyya son cinco.

(2) Los atributos de perfección se tratan más adelante en este mismo texto.

(3)  ‘Wujûd’ significa ‘ser, existencia’.  

Hay tres clases de existencia.  La primera es Wâjib al-wujûd, the la Existencia Necesaria.  Él {Allah} siempre existe.  Nunca ha sido inexistente antes ni dejará de existir en el futuro sin fin.  Sólo Allâhu ta’âlâ es Wâjib al-wujûd.

La segunda {clase de existencia} es mumtani’ al-wujûd,  la que no puede existir.  Jamás podría existir.  Tale es un sharîk al-Bârî’ (un socio de Allâhu ta’âlâ).  Otro dios socio de Allâhu ta’âlâ o igualdad con Él jamás puede existir.  

La tercera {clase de existencia} es mumkin al-wujûd,  que puede o no existir.  Y de esta clase son el universo, todas las criaturas sin excepción.  

Lo opuesto al wujûd es ’adam (no-existencia).  Todas las criaturas estaban en’adam, eran no existentes, antes que vinieran a la existencia.

* * *

{Maulana Khalid Baghdadi continúa aquí el relato y explicación del hadiz narrado por ‘Umar ibn al Khattab, ra, en el cual el Mensajero –saaws- mencionas las creencias fundamentales de la fe del Islam}


PRIMERO: LA CREENCIA EN ALLAH




“Esta exaltada persona preguntó de nuevo, ‘Oh Rasulullah, ahora dime lo que es el Imán {la Fe}.’ ”

Habiendo preguntado lo que es Islam y habiendo recibido respuesta, Hadrat Yibril {el Arcángel Gabriel} le pedía ahora a nuestro Maestro Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) que explicara la esencia y la realidad de Imán.

Literalmente, ‘Imán’ quiere decir ‘saber que una persona es verdadera y creer en ella’.

En Islam, Imán significa creer en el hecho de que Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) es el Profeta de Allah, que él es Nabi, el Mensajero elegido por El y decir esto con el corazón, y creer en breve lo que el transmitió brevemente y en detalle lo que el transmitió en detalle de Allahu ta’ala, y decir la Shahada cuando sea posible.

El Imán fuerte es tal, que así como sabemos que el fuego quema y que las serpientes matan por envenenamiento y las evitamos, debemos considerar a Allah y Sus Atributos grande, estar del todo convencidos de esto en nuestro corazón, esforzarnos por obtener Su aprobación (rida’), correr hacia Su Belleza (Jamal) y temer Su Majestad (Jalal). Debemos grabar firmemente el  Imán en nuestros corazones, como una inscripción en el mármol. 

(…)

Y Rasulullah dijo que Imán es creer en seis hechos concretos:

1.   “Primero, creer en Allahu ta’ala,” declaró {saaws}.

Imán es tener una creencia de corazón en seis hechos específicos que se averiguan a través de revelación (kashf) o consciencia (wijdan) o por la comprensión del intelecto o la razón (‘aql), por una evidencia o por confiar en una declaración distinguida y aprobada, y confirmar esto con la lengua.

El primero de estos seis hechos es que Allah es el Wajib al wujud y el Ma’bud Real (Al que se adora), y el Creador de todas las criaturas.

Se debe creer que ciertamente solo El lo crea todo [cada sustancia, átomo, elemento, molécula, compuesto, sustancia orgánica, célula, vida, muerte, cada evento, cada reacción, todo tipo de poderes y energías, movimientos, leyes, espíritus, ángeles y cada ser viviente o sin vida y sostiene la vida de todos ellos] en este mundo y en el que viene, sin materia, tiempo o similitud. Y lo crea de la inexistencia.

Así como creó a todas las criaturas en el universo [en un momento, cuando no existían], El [crea algunas de ellas a partir de las otras y, cuando llegue el Día del Juicio, en un momento] lo aniquilará todo.

El es el Creador, Dueño, Soberano Absoluto de todas las criaturas. Se debe creer y reconocer que no hay nadie capaz de dominarle, darle  órdenes o de ser superior a Él. Todo tipo de superioridad, todo atributo de perfección le pertenece a Él. El puede hacer lo que quiera. Lo que hace no está hecho con la intención de ser útil a Él o a otros. No hace las cosas por una recompensa. Sin embargo hay causas ocultas (hikma), utilidad, bendiciones y favores en todo lo que Allah hace.

Allah no tiene que hacer lo que es bueno y útil para Sus criaturas, ni tiene que recompensar a unos y castigar a otros. Llevar a los desviados al Jardín se ajustaría a Su Superioridad. Y se haría Su justicia si El decidiera poner en el Fuego a todos los que le obedecen y adoran. Pero El decretó que pondría en el Jardín a los musulmanes, a aquellos que le adoran, y les llenaría de favores, y que castigaría eternamente a los incrédulos en el Fuego. El no se arrepiente de Su palabra.

No sería de ninguna utilidad para El que todas las criaturas creyeran y le adoraran, ni le haría ningún daño que todas las criaturas dejaran de creer, se dieran a excesos o le desobedecieran.

Si el hombre desea hacer algo, Allah lo crea si también El lo desea. Solo El es el que crea cada acción de las criaturas humanas y todas las cosas. Si El no tiene la voluntad de crear, nada se mueve. Si El no lo quiere, nadie puede dejar de creer o revelarse. El crea la incredulidad y el error, aunque no le agradan. Nadie puede interferir en Su trabajo. Nadie tiene la fuerza ni el derecho de preguntar la razón de que El haya hecho esto o aquello, ni de comentar sobre cómo debería hacer las cosas. El perdonará, si El quiere, a una persona que se ha desviado gravemente y ha muerto sin volverse a Él, excepto la asociación (shirk) y la incredulidad. El castigará, si quiere, por un error menor. 

Allah ha declarado que nunca perdonará a los que le asocian y a los que no creen, y que éstos serán castigados eternamente.

El castigará a los musulmanes que le adoran pero cuya creencia (i’tiqad) está en desacuerdo con Ahl as-Sunna y mueren sin volverse a Allah. Pero estos musulmanes de bida’ (innovación) no permanecerán eternamente en el Infierno.

Es posible ver a Allah con los ojos de este mundo pero nadie le ha visto jamás. En el Ultimo Día será visto en Su Gloria e Ira por los que no creyeron y por los musulmanes extraviados, y será visto en Su Belleza y Bondad por los creyentes. Los ángeles también le verán. Los que no creen estarán privados de esta visión.

Hay un informe digno de crédito, con el que están de acuerdo la mayoría de los ‘ulama, que dice que a los genios se les privará también.

“Aquellos musulmanes a los que Allah ama serán honrados con la visión de Su  Belleza cada mañana y cada noche; los musulmanes de rango inferior serán honrados cada Viernes.  Las mujeres {salvo las selectas comprendidas en las categorías anteriores, según su taqwa de Allah, ver la nota (1)} le verán unas cuantas veces al año, como las fiestas en este mundo.”

Debe creerse que Allahu ta’ala será visto. Aunque no debemos preguntarnos cómo ocurrirá. Sus obras no pueden ser comprendidas con el intelecto (‘aql). No son como los asuntos del mundo.  [No pueden ser medidas con criterios de física y química.]

Conceptos como dirección, estar frente a algo o detrás de ello no tienen conexión con Allah. El no es material. No Es un objeto [ni Es un elemento, ni una aleación, ni un compuesto]. No es contable, ni puede ser medido ni calculado. Tampoco sufre cambios. No está en un lugar. No está en el tiempo. No tiene pasado ni futuro, delante o detrás, arriba o abajo, derecha o izquierda.

Por tanto nada de Él puede ser comprendido por el intelecto  humano, puesto que éste es insuficiente para la tarea. Así que el hombre no puede comprender como Allah será visto. Y aunque palabras como mano, pie, dirección, lugar y cosas así se mencionan en el Corán y en los Hadices, no se usan en el sentido en el que nosotros las conocemos y usamos hoy. Estos ayats de Corán y Hadices se llaman mutashabihat. Debemos creer en ellos, pero no debemos intentar comprender  qué o cómo son. O pueden explicarse de forma breve o en detalle, es decir, se les puede atribuir significados aceptables a Allah. Por ejemplo, la palabra ‘mano’ puede interpretarse como ‘energía’ o ‘poder’.

Muhammad (que Allah  le bendiga y le dé paz) vio a Allah durante el Viaje Nocturno. Pero esta visión no fue con sus ojos, como se ve en este mundo. Una persona que dice haber visto a Allahu ta’ala en este mundo es un zindiq.

La observación de los allegados de Allah (awliya’)  no es como ver en este mundo o ver en el mundo que viene. En otras palabras, no es ver (ru’ya) sino shuhud lo que ocurre en ellos [es decir, que ven los ejemplos (mizals) con los ojos de sus corazones]. Algunos awliya’ dijeron haberLe visto, pero debieron confundir el shuhud que experimentaron mientras estaban inconscientes, con el ver. O bien sus palabras requieren explicación.

Pregunta: “Se dice que es posible (ja’iz) ver a Allah con los ojos en este mundo. Entonces, ¿por qué se considera zindiq a alguien a quien le ha ocurrido algo que es posible? Si una persona que dice esto se convierte en incrédula, ¿se puede decir que es posible?”

Respuesta: En su significado literal, ja’iz quiere decir ‘que es posible que ocurra o no’. Sin  embargo, de acuerdo con el madhab de al-Ash’arî, la posibilidad de ver significa que Allah es capaz de crear en el hombre una forma diferente de ver en este mundo, diferente a ver de cerca o cara a cara con El y diferente a ver con las leyes físicas que El ha creado en este mundo.

Por ejemplo, El es capaz (y por lo tanto es posible) de hacer que un ciego en China vea un mosquito en Andalucía, y que un hombre en la tierra vea cualquier cosa en la luna o en una estrella.  Este poder es particular de Allahu ta’ala. Y decir “Le he visto en este mundo” es incompatible con el ayat karima y con el consenso de los ‘ulama. Por tanto quien dice esto es zindiq o mulhid. Luego la frase “es posible ver a Allah en este mundo” no quiere decir “es posible verle en la tierra dentro de la leyes físicas.”

Una persona que dice haber visto a Allah y quiere decir que le ha visto como ve otras cosas, no está en lo correcto, ésta es una visión que no es posible. Una persona que  dice palabras que causan incredulidad, es zindiq o mulhid. (2) [Tras estas frases, Hadrat Mawlana declara “İTened cuidado!” y así dirige la atención hacia la sensatez de la segunda respuesta.]

Los lapsus de tiempo, el día y la noche, no pueden ser relacionados a Allah. No puede haber cambio de ningún tipo en El y no se puede decir que era de esta forma en el pasado o que será de esta otra en el futuro. No penetra (hulul) dentro de nada.

No se une con nada. Nunca tiene un opuesto o reverso, igual o compañero, asistente o guía. No tiene padre ni madre, ni hijo, ni hija, ni esposa.

El está siempre presente con todo el mundo, todo lo rodea y supervisa. El está más cerca de nosotros que nuestra vena yugular. Sin embargo, Su rodearnos, Su presencia o Su cercanía, no son lo que entendemos por estas palabras. Su cercanía no puede comprenderse con el conocimiento de los ‘ulama, con el intelecto de los científicos o con el kashf o el shuhud de los awliya. La razón humana no puede entender estos significados internos.

Allahu ta’ala es Único en Su Esencia y en Sus Atributos. No hay cambio ni diferenciación en ninguno de ellos. 

Los Nombres de Allah son tawqifi, es decir, que está permitido usar Sus Nombres, los especificados por Islam, y que no está permitido usar otras palabras.  (3) Los nombres de Allah son infinitos. Es bien sabido que tiene mil y un Nombres, es decir, que El reveló mil y uno de Sus Nombres a los seres humanos.

En el Din de Muhammad (que Allah le bendiga y le dé paz), noventa y nueve de ellos, denominados ‘al-Asma al-husna’, fueron revelados. 

Los Sifat az-Zubutiyya [los Atributos de Perfección] de Allah son ocho en el madhab Maturidiyya y siete en el madhab ash’ariyya {las dos escuelas sunnis rectas que enseñan la creencia islámica}.

Estos atributos Suyos son eternos como Su Esencia, es decir, que existen eternamente. Son sagrados. No son como los atributos de las criaturas. No pueden ser  comprendidos con razones o
suposiciones, ni con las cosas de este mundo.

Allahu ta’ala ha concedido a los hombres un ejemplo de cada uno de Sus atributos. Por medio de estos ejemplos, los atributos de Allah pueden comprenderse de forma limitada. Puesto que el hombre no puede entender a Allah, no está permitido intentar comprenderle. Los ocho atributos de Allah no son ni lo mismo que Su Esencia ni son distintos de ella, es decir, Sus atributos no forman Su Esencia ni son otros que El.

Estos ocho atributos son: 

Hayat (Vida),
‘Ilm (Omnisciencia),
Sam’ (Oído),
Basar (vista),
Qudra (Omnipotencia),
Kalam (Habla, Palabra),
Irada (Voluntad) y
Takwin (Creatividad).

En el madhab Ash’ariyya, Takwin y Qudra forman el mismo atributo. Mashiyya e Irada son sinónimos. 

Cada uno de los atributos de Allah es  único y está en estado uniforme. No ocurre cambio en ninguno de ellos. Pero cada uno de ellos varía en su cualidad relativa a las criaturas.

Que uno de Sus Atributos varíe en relación con las criaturas y en cómo les afecta, no altera su carácter único. De la misma forma, aunque haya creado a tantas criaturas y las proteja de la aniquilación constantemente, El permanece Único.

Nunca ocurre cambio alguno en El.

Todas las criaturas Le necesitan en cada momento y en todos los sentidos.

NOTAS:

(1) Hadrat Shaikh ’Abd al-Haqq ad-Dahlawî [fallecido en Delhi en el año hijri 1052 (1642 A.D.)] escribió en su libro en persa Takmîl al-îmân

“un hadîth-I sherîf dice: ‘Verán a su Rabb {Señor} en el Día del Juicio como ven la luna [llena] el día catorceavo [de mes {lunar}].’ Del mismo modo que Allâhu ta’âlâ es conocido de modo incomprensible en este mundo, así Él será visto de modo incomprensible en el Más allá.  Grandes eruditos tales como Abu’l-Hasan al-Ash’arî y el Imâm as-Suyûtî y al-Imâm al-Baihakî dijeron que también los ángeles iban a ver a Allâhu ta’âlâ en el Paraíso.

Al-Imâm al-a’zâm Abu Hanîfa y algunos otros eruditos dijeron que los genios {yinnes} no ganaban thawâb {recompense} y que no entrarían al Paraíso y que sólo los genios creyentes escaparían al Fuego.  Las mujeres verán a Allâhu ta’âlâ algunas veces al año como en los festivales {Ids} de este mundo {festivales en el Paraíso}.

Los creyentes perfectos (kâmil) Le verán cada mañana y cada atardecer mientras que los demás creyentes Le verán los Viernes.  

Para este humilde persona, estas noticias abarcan también a las mujeres fieles en su creencia y a los ángeles y genios fieles en su creencia también; sería propio que las mujeres perfectas y’ârif tales como Fâtimat az-Zahrâ,  Khadîjat al-Kubrâ, ’Â’ishat asSıddîqa y otras Esposas Puras [del Profeta] y Hadrat Mariam {la madre de Jesús} y Hadrat Âsiya {la esposa creyente del Faraón tirano} reciban un tratamiento especial.  El Imâm as-Suyûtî también ha querido decir esto.”

(2) El mulhid o zindîq dice que es musulmán.  El mulhid es sincere en sus palabras; cree que es musulmán y que está en un camino recto.  Sin embargo, el zindîq es un enemigo del Islam.  Actúa como musulmán para dañar al Islam desde dentro y engañar a los musulmanes.

(3) Por ejemplo, puede llamarse a Allâhu ta’âlâ “’Âlim” (el ‘Omnisciente’), pero no podemos usar la palabra ‘faqîh’ que también significa ‘’Âlim’ (erudito, alguien entrenado en ciencias islámicas), ya que el Islam no usa ‘faqîh’ para Allâhu ta’âlâ (…)


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