Salatul fatih

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Oh Allah bendice a nuestro Maestro Muḥammad, el que abre lo que está cerrado y sella lo que le ha precedido, aquel que hace triunfar a la Verdad por la Verdad, el guía hacia el camino recto, y a su familia, conforme a lo que merece su categoría y su inmenso alcance

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domingo, 9 de agosto de 2026

Castigado por pensar: la respuesta del sabio ante la acusación

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 

El noble Shaykh ´Adaab al Hamsh al Husseyni
de Siria

Publicamos el segundo texto de Shaykh ´Adaab, en respuesta al comentario recibido por un sabio, tras la publicación de su primer texto.

Además de reflexiones personales y éticas, de notable interés, la parte doctrinal de este segundo texto, referida a la comprensión de la historia islámica inicial, los Sahaba, Ahlul Bayt, los Califas Rectos, el Imam ´Ali, la transmisión de hadices y otros aspectos relacionados, se encuentra a partir de la reflexión Cuarta de este texto.

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Por la causa del conocimiento: diálogo con un sabio sirio

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

«Y di a Mis siervos que digan aquello que sea mejor, pues ciertamente Satanás siembra la discordia entre ellos. En verdad, Satanás ha sido siempre un enemigo manifiesto del ser humano» [Corán, 17:53].

Prosiguiendo:

Mi publicación de ayer, «¿Estás arrepentido?», recibió más comentarios de lo habitual.

Entre ellos se encontraba este provechoso y beneficioso comentario con el que me honró mi hermano, su eminencia el doctor y shaykh Yaḥyā al-Ghawthānī al-Dimashqī. He aquí sus palabras:

«Distinguido doctor al-Sharīf ʿAdāb:

He leído tu publicación y he sentido el dolor y la tristeza que experimentas.

Tengo algunas observaciones y espero que las recibas con amplitud de pecho y con la mente de un sabio consciente.

1. ¿No consideras que tu publicación contiene una objeción contra Allah, el Justo?

Y ello a pesar de que sabes con certeza que los más grandes santos consideraban que la privación era, en sí misma, la concesión.

2. La segunda cuestión es un consejo procedente de alguien que desea el bien para ti, especialmente ahora que te aproximas a los ochenta años: arrepiéntete ante Allah de toda palabra que haya implicado un menosprecio hacia los cuatro califas y hacia los demás Compañeros, y comparece ante Allah con un corazón semejante al de nuestro señor ʿAlī respecto de Abū Bakr y ʿUmar —que Allah esté complacido con todos ellos—.

Los grandes santos han advertido contra la caída en el menosprecio de los Compañeros.

3. ¿Tienes la valentía de decir:

“¡Allah mío! Me arrepiento ante Ti de todo desliz de mi lengua y de toda palabra que haya pronunciado contra los Compañeros del Mensajero de Allah (ﷺ), que no Te complazca, siendo que Allah ha testimoniado el bien acerca de ellos”?

4. Aunque esto ocurriera únicamente entre tú y Allah, si Allah viera en ti sinceridad al dirigirte hacia Él, Allah es Generoso, y cuando el Generoso concede, deja maravillado.

5. Te recuerdo algo que tu conocimiento no ignora: lo que ha sucedido con muchas personas que se retractaron de aquello que habían sostenido durante largos años, y a quienes Allah concedió un buen final.

6. Pido a Allah —exaltado sea— que salde tus deudas y abra tu pecho hacia aquello que Él ama y Le complace».

Fin de su comentario.

Responderé a cada uno de estos seis párrafos mediante una contestación breve y apropiada.

Primero: te agradezco mucho que hayas pasado por mi publicación, que hayas comentado y que me hayas expresado tu solidaridad.

Segundo: mi pecho es sumamente amplio y me alegra dialogar con personas virtuosas y educadas como tú.

Tercero: sé con certeza —tal como has tenido a bien señalar— que, cuando la privación procede de Allah —exaltado sea—, constituye la concesión misma.

Pero cuando procede de los siervos musulmanes de Allah, se trata de injusticia, arbitrariedad y necedad; más aún, de vileza.

¿Cómo podría objetar contra Allah —exaltado sea—, cuando me ha concedido dones cuya reunión en una sola persona es poco frecuente entre los hombres de esta época?

1. Allah —exaltado sea— me ha concedido el Islam, la fe y la excelencia espiritual en el grado más elevado que cabe alcanzar. En correspondencia con ello, me ha honrado con prodigios espirituales grandiosos y más numerosos de lo que puede contarse.

2. Me ha honrado con un linaje noble, que es la vestidura más elevada, honorable y pura que un musulmán puede vestir después de todo lo anteriormente mencionado, pues es el mejor y más puro linaje del Islam.

3. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la elocuencia, la expresividad, la oratoria y la belleza de la voz.

4. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome memorizar Su Libro y la Sunna de Su Mensajero, y comprenderlos conforme a los métodos de expresión de la lengua árabe.

¡No mediante la imitación de un predecesor virtuoso ni de un predecesor perverso!

5. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la valentía, la generosidad, el altruismo, el auxilio de los afligidos y la asistencia a las mujeres y a los débiles, como bien saben muchas de las personas que me rodean.

6. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la pureza, la castidad y el completo alejamiento de los pecados graves y de todo aquello que menoscaba la dignidad personal.

7. Allah —exaltado sea— me ha honrado con un conocimiento extenso, con la excelencia en la composición de obras y con la profundidad en la investigación científica.

Los comerciantes de libros me han informado de que mis obras se encuentran entre los libros de conocimiento más vendidos en las ferias del libro.

8. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome escribir veinte mil páginas de obras e investigaciones, además de veinte mil páginas de contenido cultural que he publicado en esta página de Facebook.

9. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome verificar, documentar y estudiar las cadenas y fuentes de los Ṣaḥīḥ de al-Bukhārī, Muslim e Ibn Ḥibbān, así como el Libro de las invocaciones y Los cuarenta hadices del imam al-Nawawī.

10. Allah —exaltado sea— me ha honrado con cinco esposas virtuosas y con dieciocho hijos nacidos, aparte de los embarazos perdidos.

Seis de ellos nos precedieron hacia la otra vida: dos mártires, ʿAlī y al-Ḥusayn, y otros cuatro que murieron siendo pequeños.

Todos ellos, al igual que su padre, gozan de buena salud, de integridad de los sentidos y de belleza en el rostro y en la constitución física.

11. Allah —exaltado sea— me ha honrado con algo sumamente infrecuente entre la clase de los shaykhs:

Soy un jinete de la más alta categoría.

Soy luchador, cazador, tirador con diferentes clases de armas individuales y un verdadero combatiente. He participado en numerosas batallas y obtuve el primer puesto en una carrera de campo a través en los campamentos de los shaykhs.

Recorrí 17 800 metros en una hora y siete minutos.

Sé conducir una bicicleta, una motocicleta, un automóvil, un camión, un autobús, un bulldozer, un tractor y el vehículo blindado conocido como al-Mallāla. ¡Solamente me falta conducir un tanque sirio-ruso!

También disparaba con las armas antitanque B-2 y B-7.

¿Acaso semejante conjunto de dones se encuentra al alcance de cualquier persona de nuestra época, o incluso de las épocas antiguas?

¿Cómo puedes imaginar, por tanto, que yo tenga alguna objeción contra el Grandioso y Majestuoso Otorgador?

Mi reproche se dirige contra los sectarios, los fanáticos de las escuelas jurídicas y los partidistas que inventan falsedades contra personas como yo y deforman su imagen debido a la vileza de sus almas y a la bajeza de su condición.

[LA EXPOSICIÓN DOCTRINAL: SAHABA, AHLUL BAYT, TRANSMISIÓN DE HADICES]

Cuarto: poseo el más alto grado de valentía y la máxima audacia científica, sincera y educada, para decir lo siguiente:

1. El imam ʿAlī —la paz sea con él— es la balanza de la verdad dentro de la comunidad islámica, y todos aquellos que se opusieron a él estaban equivocados.

Algunos incurrieron en un error deliberado, como al-Zubayr, su hijo ʿAbd Allāh, Ṭalḥa y ʿĀʾisha —que Allah —exaltado sea— los perdone—; así como Muʿāwiya, ʿAmr, Marwān y los demás tiranos de los Banū Umayya, a quienes Allah —exaltado sea— trate conforme a Su justicia.

Otros incurrieron en un error de interpretación y de necesidad, como Abū Bakr, ʿUmar, ʿUthmān, Saʿd ibn Abī Waqqāṣ, Usāma ibn Zayd, ʿAbd Allāh ibn ʿUmar y otros semejantes a ellos.

Que Allah esté complacido con todos ellos.

2. La afirmación doctrinal de la gente de la Sunna según la cual se debe estar complacido con todos los Compañeros, guardar silencio acerca de cuanto ocurrió entre ellos y considerar que quien ataca a uno de ellos es como quien los ataca a todos, y que quien se mete con cualquiera de ellos es un hereje, constituye una afirmación insignificante que no vale ni una cebolla.

¿Qué relación existe entre insultar a un Compañero —quienquiera que sea—, asunto cuyo juicio pertenece al derecho islámico, y la herejía, cuyo juicio pertenece a la doctrina?

Más aún: toda la división, los enfrentamientos, las guerras, los odios, las innovaciones y los extravíos que hoy padecemos se deben a los errores de los Compañeros.

Si el imam ʿAlī —el más sabio, el más prudente, el más piadoso, el más desapegado, el más valiente y el más grande en caballería y liderazgo después del Mensajero de Allah (ﷺ)— hubiera asumido la dirección de la comunidad y la hubiera gobernado durante treinta años, desde el año 11 hasta el 40 de la Hégira, nadie se habría atrevido a declarar públicamente su apostasía.

Los beduinos que abrazaron el Islam durante los últimos años de la vida del Mensajero, entre los años 8 y 11 de la Hégira, habrían aprendido su religión y la fe se habría arraigado en sus corazones.

Las tierras habrían sido abiertas mediante el conocimiento, la invitación a Allah y la nobleza de carácter, del mismo modo en que el Islam se extendió por Malasia, Filipinas, Indonesia y las regiones centrales de África sin derramar ni siquiera una ventosa de sangre.

3. El imam Ibn Ḥazm —que Allah tenga misericordia de él— clasificó a los Compañeros en doce categorías.

Yo, tomando en consideración un criterio diferente, los clasifico en cinco categorías:

Primera categoría: los mujtahids

Solamente fueron cuatro: el imam ʿAlī; después Ibn ʿAbbās; después ʿUmar; y, finalmente, ʿĀʾisha en las cuestiones relacionadas con las mujeres.

Segunda categoría: los sabios

Los señores de la escuela ḥanafí consideran que fueron trece sabios, incluidos los cuatro mujtahids anteriormente mencionados.

Yo sostengo, sin embargo, que fueron veinte sabios.

Tercera categoría: los jefes de las tribus y de sus subdivisiones

Ninguno de ellos era un sabio, lamentablemente.

Sin embargo, tenían en sus manos los cuellos de los sabios pertenecientes a los Anṣār.

Cuarta categoría: los transmisores de hadices del Mensajero de Allah (ﷺ)

Estos, a su vez, se dividen en varias clases:

Entre los grandes Compañeros se encontraban los veinte sabios anteriormente mencionados.

Los demás eran personas comunes y, al mismo tiempo, iletradas.

En cuanto a los Compañeros más jóvenes, la mayor parte de lo que transmiten del Mensajero son relatos mursal, es decir, transmisiones en las que no lo escucharon directamente de él.

Tanto entre los grandes Compañeros como entre los pequeños se encontraban las tres clases de seres humanos: el moderado, el injusto consigo mismo y el adelantado en las buenas obras.

Considerarlos a todos ellos íntegros y veraces, y aceptar cuanto atribuyen al Mensajero, es algo difícil de demostrar mediante la analogía y la presunción favorable, especialmente cuando la condición de la mayoría de ellos es originalmente desconocida.

También se encontraba la categoría de los Compañeros pertenecientes al común de la gente, que comprendía prácticamente a toda aquella generación.

Si yo hubiera vivido en la época de la transmisión, no habría escrito ni un solo hadiz procedente de aquellos iletrados pertenecientes al común de la gente.

Última categoría en mérito, conocimiento y veracidad: los liberados de La Meca y los rebeldes

La población de la noble ciudad de La Meca, cuando el Mensajero de Allah (ﷺ) pasó a la otra vida, superaba las treinta mil personas.

De ellas se conocen varios centenares.

Ibn Ḥajar dijo acerca de cuarenta y tres de aquellos liberados: «Su práctica del Islam fue buena».

Y dijo acerca de cinco mujeres de entre ellos: «Su práctica del Islam fue buena».

En cuanto a los demás liberados de La Meca, no acepto ni un solo hadiz de ninguno de ellos, salvo que se encuentre entre aquellos cuya práctica del Islam fue reconocida como buena.

Y, respecto de los rebeldes y tiranos de Quraysh, no acepto ningún hadiz transmitido exclusivamente por uno de ellos, ¡ni siquiera aunque hubiera sido transmitido exclusivamente por veinte de ellos!

Esta es mi posición respecto de los Compañeros.

Si no creyera que esta es la posición verdadera, no os la habría presentado.

¿Has encontrado en mí suficiente valentía, doctor Yaḥyā?

Quinto: pido perdón a Allah —exaltado sea— y me arrepiento ante Él numerosas veces cada día, tanto por aquello que sé que he hecho erróneamente como por aquello cuyo carácter erróneo desconozco.

Yo, el pobre siervo, sigo en términos generales la escuela shāfiʿí en las cuestiones jurídicas derivadas. Realizo el qunūt en la oración del alba después de la inclinación ritual, aunque también considero permitido realizarlo antes de ella, sin establecer diferencia alguna.

Inicio cada qunūt con la más excelente fórmula de petición de perdón:

«¡Allah mío! Tú eres mi Señor. No existe divinidad sino Tú. Tú me has creado y yo soy Tu siervo. Me mantengo en Tu pacto y en Tu promesa cuanto me es posible. Busco refugio en Ti contra el mal que he cometido. Reconozco ante Ti Tus gracias sobre mí y reconozco mi pecado. Perdóname, pues nadie perdona los pecados salvo Tú.

¡Allah mío! Guíame entre aquellos a quienes has guiado…».

Y así hasta el final de la súplica.

Mi virtuoso hermano Yaḥyā sabe que soy un hombre sufí.

No existe ninguna vía del sufismo que no incluya la petición de perdón y el arrepentimiento a lo largo del día.

Mi letanía cotidiana y permanente contiene la fórmula: «Pido perdón a Allah y me arrepiento ante Él». No es necesario mencionar el número de veces.

Es sabido que la mayoría de los juristas consideran recomendable que el orante suplique con cualquier súplica lícita que desee después de las bendiciones abrahámicas.

Yo recito varias súplicas. Una de ellas es de mi propia composición:

«¡Allah mío! Trata con bondad a todos aquellos que me han tratado con bondad. Perdóname y perdona a los musulmanes que me hayan hecho daño o a quienes yo haya hecho daño».

Ya he expuesto mi posición respecto de los nobles Compañeros —que Allah esté complacido con ellos— y respecto de los demás.

¿De qué deseas entonces que me arrepienta, hermano mío, doctor Yaḥyā?

Sexto y último: pido a Allah —exaltado sea— que abra todos nuestros pechos hacia aquello que Él ama y Le complace, y que nos haga ver la fealdad del sectarismo, del fanatismo de las escuelas y del partidismo.

En cuanto a la cuestión del pago de mis deudas, nunca fue el objetivo de mi publicación.

Todas mis deudas ascienden a menos de cuatrocientos mil dólares, de los cuales más de trescientos mil corresponden a familiares y a mis hijos.

Mi padre me dejó tres terrenos cuyo valor supera el doble de esa cantidad —que Allah —exaltado sea— esté complacido con él—.

Sin embargo, las circunstancias de nuestro país, Siria, impiden venderlos por un precio aceptable y razonable.

La publicación era, en realidad, una expresión de indignación contra los sectarios, los fanáticos de las escuelas y los partidistas intolerantes, que se ofrecieron espontáneamente a deformar falsamente mi imagen y me impidieron trabajar, incluso en una escuela primaria.

Para concluir: me alegraron tu visita y tu comentario.

Me habría alegrado todavía más que hubieras recordado a tu hermano ʿAdāb en una posición más elevada que la de exigirle arrepentimiento y recordarle aquello que, según tu parecer, son grandes pecados, mientras que él considera que se trata de conocimiento depurado y establecido, algo que no tiene relación cercana ni lejana con los pecados.

Y alabado sea Allah en toda circunstancia.

ʿAllāmah al-Sharīf Adab al-Ḥamsh al-Ḥusaynī, que Allah le proteja.


jueves, 6 de agosto de 2026

Castigado por pensar: este sabio no se arrodilló ante el sectarismo

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 


CASTIGADO POR PENSAR: LA VENGANZA DEL SECTARISMO

El texto que sigue no es solamente el lamento de un sabio herido: es una acusación contra una cultura que se beneficia del conocimiento de sus hombres libres, pero los abandona cuando se niegan a someterse. Y no se trata solo del poder político, se trata de algo mucho más profundo.

El shaykh ´Adab al-Ḥamsh es un sabio de vastísima formación, con décadas dedicadas al estudio, la investigación, la enseñanza universitaria y el servicio al conocimiento islámico. Sin embargo, su independencia intelectual y su negativa a convertir las escuelas, las identidades sectarias o las autoridades heredadas en objetos de obediencia incuestionable tuvieron un precio devastador, como él mismo lo expresa en estas líneas de tono sumamente personal.

Publicaremos después la reflexión posterior de él mismo, después de que él recibiera un sorprendete comentario a las palabras que aparecen traducidas a continuación. 

 

Asuntos sociales:

¿Estás arrepentido?

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

Uno de mis antiguos amigos vino a visitarme. Al verme cabizbajo y triste, incapaz de conversar con él y atenderlo como correspondía a un huésped querido, me dijo:

—Allah, exaltado sea, dice: «Y si se os dice: “Regresad”, entonces regresad; eso es más puro para vosotros».

Si mi visita no es oportuna, me marcharé sin molestarme, ¡por Allah! Pero ¿qué te sucede? Cuéntamelo. Me entristece verte enfermo, afligido, como si no fueras tú mismo.

Le dije:

—No te recuerdo antes del tercer grado de primaria. Nuestra amistad se mantiene desde entonces hasta hoy. Vivimos juntos ocho años en la noble Meca, seis años en Iraq y cerca de diez años en Jordania. ¿Lo recuerdas?

Me miró fijamente, con sorpresa, y respondió:

—¡Por supuesto que lo recuerdo, con todos sus detalles!

Le pregunté:

—¿Tú me tienes miedo?

Respondió:

—¡Por Allah, eres una persona intimidante! Pero yo no te temo, porque respetas a tus maestros y colegas, eres paciente con ellos, y jamás he oído que hayas insultado o golpeado a ninguno. Por eso no te tengo miedo. ¿Qué pretendes con esta pregunta?

Le dije:

—Soy musulmán, creyente y practicante de la excelencia espiritual, según creo. Soy profesor universitario y poseo los grados de licenciatura, maestría y doctorado, todos obtenidos con calificación de excelencia.

Tengo más de veinte libros publicados y más de cien investigaciones, además de mi labor de edición crítica, verificación y documentación de las cadenas y fuentes de los Ṣaḥīḥ de al-Bujārī, Muslim e Ibn Ḥibbān.

¿No resulta llamativo que ninguna universidad, facultad ni instituto haya querido contratarme para enseñar desde 1996 hasta nuestro encuentro de hoy, en la noche del primero de agosto de 2026?

¿Soy acaso la persona más ignorante de toda la comunidad que posee un doctorado?

¿Soy el peor doctor del mundo árabe?

¿Cometo, según lo que tú conoces de mí, actos obscenos o inmorales?

¿Es realmente mi situación un decreto divino coercitivo, mediante el cual Allah, exaltado sea, quiere empobrecerme hasta el punto de que no he tenido ingreso económico alguno desde el 1 de enero de 2018 hasta este mismo instante?

Todos mis gastos han sido cubiertos mediante préstamos benévolos sin interés, cuya cuantía ya alcanza cientos de miles de dólares. Temo morir antes de poder devolverlos, y temo que, debido a su enorme magnitud, mis hijos se nieguen a pagarlos después de mi muerte.

¿Debo decirte, hermano mío, que ya no encuentro a nadie que quiera prestarme dinero, del mismo modo que tampoco encuentro a nadie dispuesto a comprar el excelente terreno que heredé de mi padre —que Allah, exaltado sea, tenga misericordia de él— para que pueda pagar mis deudas con su valor?

¿Hasta tal punto merezco este castigo y esta privación, mientras muchos doctores que fueron alumnos míos encuentran empleos con salarios elevados que los libran de la angustia de las deudas abrumadoras?

Dime, por Allah: ¿por qué tú posees una casa en Ḥamā, un apartamento en Damasco, un automóvil y decenas de miles de dólares, cuando únicamente tienes una licenciatura?

Mientras que yo no he podido comprar ni siquiera una habitación ni una bicicleta, y no poseo un solo dólar, salvo aquello que consigo prestado.

¿Es esta la justicia del Sapientísimo Proveedor?

¿O es la injusticia de los musulmanes?

Mi amigo me respondió:

—¿Acaso sé yo algo que tú ignoras? ¿Qué podría contestarte?

Sin duda, Allah, exaltado sea, posee una sabiduría en este sufrimiento tuyo. Pero es imposible que tú atribuyas injusticia al Señor de los mundos. ¡Lejos de ti semejante pensamiento!

¡Oh, shayj Adab! Tú no te pareces a ninguno de los sabios ni de los doctores, y ninguno de ellos se parece a ti.

En realidad, no perteneces, en las cuestiones doctrinales e intelectuales, a ninguno de los madhhabs de Ahl al-Sunna.

Proclamas abierta y públicamente que no eres de Ahl al-Sunna y que no consideras que Ahl al-Sunna sean, por sí solos, la gente de la verdad y el grupo salvado, ni que ellos sean toda la comunidad musulmana mientras los demás se encuentran extraviados.

¡Y no solamente eso!

También has dicho que no te consideras obligado a imitar a Abū Bakr, ʿUmar, ʿUthmān, ʿAlī, etcétera.

Ahl al-Sunna es una corriente con límites que no deben ser traspasados. Cada uno de sus madhhabs posee sus propios fundamentos, filosofía y sabios, mientras que tú no consideras que todo eso merezca ser sacralizado.

Y quienes no pertenecen a Ahl al-Sunna te consideran un enemigo encarnizado.

Mañana y noche arremetes contra los rāfiḍíes, ridiculizas sus mentes y sus creencias y desacreditas a sus sabios.

Declaras incrédulos a los nuṣayríes, los drusos, los ismailíes y los yazidíes, así como al nacionalismo, el secularismo, el judaísmo y el cristianismo.

¿Y después esperas que los musulmanes y los no musulmanes sean justos contigo?

Según mi apreciación personal, todos se benefician de tu conocimiento cuando este fortalece su confianza en sus propios madhhabs y tendencias, pero apartan la vista de aquello que contiene una crítica o menoscabo de sus propias posiciones.

Tú mismo afirmas que quien se limita a imitar es ignorante, aunque posea un doctorado. Eso significa que toda la comunidad es ignorante, porque todos los sabios son imitadores.

Por eso no me parece justo que pidas a la gente que se preocupe por tu sufrimiento, tus enfermedades y tus necesidades.

Además, ahora no puedes caminar ni cien pasos sin ayuda.

Es decir, han transcurrido setenta y nueve años de tu vida, durante los cuales soportaste sus pruebas y dificultades. ¿Acaso eres ahora incapaz de soportar lo que queda de estos «días del ocaso»?

Y a vosotros, hermanos míos y queridos amigos de mi página, os pregunto:

¿Merece una persona de pensamiento libre pasar toda su vida en la pobreza, la opresión y el desconocimiento?

¿Contiene esta publicación una lección para toda persona libre, íntegra y honorable, cuya conclusión sería la siguiente: «Guárdate de contradecir al sectarismo abominable y a sus caciques, al estrecho confesionalismo y a sus guardianes, y a los políticos serviles y despreciables y a sus secuaces»?

Y alabado sea Allah en toda circunstancia.

ʿAllāmah al-Sharīf 'Adāb al-Ḥamsh al-Ḥusaynī, que Allah le proteja.

Traducido de su página personal de Facebook. 

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Oh Allah bendica a Shaykh ´Adab y dale buena salud y amplios medios y que su legado sea preservado con espíritu renovado de investigación por nuestras generaciones.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Sorpresas en nuestra historia y nuestra cultura de los hadices

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 


Sorpresas en nuestra historia y nuestra cultura de los hadices: contra el fanatismo

No comparto la tesis del autor sobre la conveniencia de dejar de lado determinados hadices relativos a las virtudes. Sin embargo, esa tesis fue materia de otro artículo suyo y en éste, más bien, el autor a propósito de dicha tesis da a conocer algunos aspectos sorprendentes de nuestra historia inicial islámica y de la cultura de hadices que se ha generado en la tradición. Hay así numerosas observaciones históricas y metodológicas poco conocidas, así como datos que invitan a revisar muchas ideas preconcebidas que damos por sentadas.

Debemos entonces comprender la complejidad de nuestra tradición, escapar de las visiones unilaterales y combatir el fanatismo, las actitudes irracionales y favorecer una relación más madura, equilibrada y razonable con nuestra historia, nuestra cultura de los hadices y la diversidad existente dentro de la Ummah.

El autor, uno de los más destacados especialistas en las ciencias del hadiz, experto además en varias otras ciencias islámicas, y profundo conocedor de los textos no solo sunníes sino también de las otras escuelas del Islam, sostiene aquí un intenso intercambio y debate con otro especialista del hadiz.

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Cuestiones de hadiz:
¿Es obligatorio adoptar los hadices sobre las virtudes (faḍāʾil)?

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

«Los primeros precursores entre los emigrantes (al-Muhājirūn) y los auxiliares (al-Anṣār), así como quienes los siguieron con excelencia: Allah está complacido con ellos y ellos están complacidos con Él». (Sagrado Corán. Surah at Tawbah; 9:100)

Dicho esto:

Siempre he considerado, y sigo considerando, que una de las mayores desgracias de la comunidad islámica, y una de las que más ha afectado a la conciencia colectiva de los musulmanes, son los libros de transmisión de hadices.

Sí, los libros de transmisión de hadices, en los que los partidarios de las pasiones sectarias encuentran más de lo que necesitan para justificar sus inclinaciones y sus innovaciones religiosas.

Ni siquiera excluyo las colecciones auténticas de Ahl al-Sunna —los Ṣaḥīḥ de al-Bujārī, Muslim, Ibn Juzaimah e Ibn Ḥibbān—, obras que contienen lo más auténtico que se ha atribuido al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él y con su familia, respecto de sus cualidades personales, sus virtudes, sus méritos, sus palabras, sus actos y sus aprobaciones.

No tengo duda de que estas son las mejores colecciones de narraciones para todos los musulmanes, tanto sunníes como chiíes e ibadíes.

En una de mis publicaciones propuse dejar de lado los hadices sobre las virtudes de determinadas personas dentro de la cultura musulmana contemporánea, aplicando el principio jurídico de que «evitar los perjuicios tiene prioridad sobre procurar los beneficios».

El perjuicio, en este caso, consiste en el derramamiento de sangre de los musulmanes debido al fanatismo sectario construido sobre tales narraciones.

El beneficio consiste en exaltar y magnificar a quienes cada grupo considera dignos de veneración.

Por ello propuse limitarse a los textos generales del Corán sobre el mérito de los Compañeros, por ejemplo, para evitar intensificar los conflictos entre las propias escuelas sunníes, sin mencionar ya las luchas sangrientas entre los sunníes y otros grupos.

Entonces nuestro maestro, el erudito especialista en hadiz, el doctor Mahmūd Saʿīd Muḥammad Mamdūḥ, que Allah lo preserve y le conceda bienestar, escribió una extensa publicación titulada:

«Los hadices sobre las virtudes... y las normas jurídicas».

En ella se dedicó a refutar lo que yo había escrito, considerando que evitar recurrir a los hadices sobre las virtudes de determinadas personas equivalía a la palabra de Allah:

«¿Acaso creéis en una parte del Libro y rechazáis otra?».

Presentaré algunos de sus argumentos y los discutiré, no como una respuesta contra él ni con el deseo de corregir algunas de sus ideas —pues él nunca se retracta de nada que haya dicho, porque considera que ello disminuiría su prestigio científico y social—.

Más de una vez me dijo:

«Shéij ʿAdāb, ¿acaso ignoro que en los dos Ṣaḥīḥ hay hadices débiles y rechazables? Pero si empezamos a debilitar hadices de los dos Ṣaḥīḥ, ¿qué haremos entonces con los hadices del Musnad de Zayd y con las compilaciones de Ahl al-Bayt?».

Es decir: sus cadenas de transmisión son tan débiles que ni siquiera alcanzan el nivel de las narraciones aisladas del Muʿjam al-Ṣaghīr de al-Ṭabarānī.

Nuestro estimado maestro dijo:

«6. Los hadices sobre las virtudes no son simples relatos de méritos; esa es una comprensión superficial. En realidad contienen normas jurídicas y características particulares; esa es la comprensión correcta de ellos.

¿Y quién puede suspender la aplicación de las normas jurídicas contenidas en los hadices sobre las virtudes?

¿Acaso ha descendido revelación después del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él y con su familia? ¿O se trata simplemente del parloteo de un extraviado?».

Dice el humilde ʿAdāb:

Observa, querido lector, las palabras del shéij Maḥmūd: confusas, equívocas y despectivas hacia mi humilde persona («el parloteo de un extraviado»).

Respondo:

Nosotros no afirmamos que exista revelación después del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él y con su familia, y nos refugiamos en Allah de la idea de dejar de lado o ignorar cualquier hadiz auténtico que contenga una creencia secundaria o una norma jurídica.

Eso no lo sostiene ni ʿAdāb ni quienes tienen mucho menos conocimiento que él.

Sin embargo, mi postura parte de dos fundamentos.

El primero es la palabra del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él y con su familia:

«Basta como pecado para una persona narrar todo cuanto oye».

Lo recoge Muslim en la introducción de su Ṣaḥīḥ, en el capítulo «La prohibición de narrar todo lo que uno oye» (n.º 5).

¿Acaso las narraciones de hadices están exentas de esta advertencia?

El segundo fundamento es la enseñanza de dos nobles Compañeros, a quienes el shéij Maḥmūd ama y venera.

Nuestro señor, el Imam ʿAlī, la paz sea con él, dijo:

«Hablad a la gente de aquello que puedan comprender. ¿Acaso queréis que desmientan a Allah y a Su Mensajero?».

Lo transmite al-Bujārī en el Libro del conocimiento, capítulo «Quien reserva ciertos conocimientos para algunas personas por temor a que otros no los comprendan» (n.º 127).

Y nuestro señor ʿAbd Allāh ibn Masʿūd, que Allah esté complacido con él, dijo:

«Siempre que hables a una gente de algo que su entendimiento no pueda abarcar, ello será motivo de prueba para algunos de ellos».

Lo recoge Muslim en la introducción de su Ṣaḥīḥ.

Nuestro shéij Maḥmūd sabe demasiado bien para ignorar que los sunníes —quienes él mismo afirma representar— prohibieron transmitir los hadices que relatan los defectos de algunos Compañeros e hicieron de sus principios doctrinales:

«Abstenerse de hablar sobre las discordias y conflictos que ocurrieron entre los Compañeros».

Algunos de sus sabios incluso consideraron que transmitir un hadiz que censurara a cualquier Compañero, por grave que hubiera sido su conducta, era un indicio de zandaqa (herejía encubierta).

Tampoco ignora el shéij Maḥmūd que Mālik desaprobaba transmitir los hadices relativos a los atributos divinos, que son centenares.

Y tampoco ignora que todos los hadices sobre las virtudes del Imam ʿAlī estaban registrados en los cuadernos de al-Zuhrī y Mālik, pero ninguno de ellos transmitió un solo hadiz de ese conjunto, tal como afirma el gran hafiz Ibn Ḥibbān y como muestran los hechos.

¿Acaso todos ellos son personas que «creyeron en una parte del Libro y rechazaron otra»?

¿Y son sus palabras, como las mías, «el parloteo de un extraviado»?

Nuestro shéij Maḥmūd dijo:

«Entre los hadices sobre las virtudes están:

"Tú ocupas respecto de mí el lugar que Hārūn ocupó respecto de Mūsā".

"Aquel de quien yo soy su mawlā, ʿAlī es también su mawlā".

"A ʿAmmār lo matará el grupo rebelde; él los llama al Paraíso y ellos lo llaman al Fuego".

"Dejo entre vosotros las dos cargas preciosas (al-thaqalayn)".

Así como las virtudes de los Anṣār, de los dos Santuarios, la multiplicación de las recompensas, el viaje religioso hacia ellos y muchas otras».

Dice el humilde ʿAdāb:

Al igual que mi maestro Maḥmūd, creo en la autenticidad de todos los hadices que él ha citado en ese párrafo.

Hadices que expresan una sensibilidad próxima [en ese aspecto] a la del chiismo, tal como ocurre también conmigo. [Nota: en ese aspecto de la primacía del Imam ´Alí en particular, ya que el autor como se observa del texto no es chií]

Sin embargo, todos los Compañeros, excepto los Banū Hāshim y otros cinco nobles Compañeros, no solo dejaron de transmitirlos, sino que se apartaron completamente de ellos. Entre esos Compañeros estaban quienes los sunníes consideran los mejores de todos: Abū Bakr, ʿUmar y ʿUthmān.

Con el paso del tiempo, todo el madhhab sunní se edificó sobre el alejamiento respecto de Ahl al-Bayt, negándoles sus derechos económicos y atreviéndose incluso a encarcelarlos, perseguirlos y matarlos cuando reclamaban lo que consideraban sus derechos.

Esta inmensa escuela —mil quinientos millones de musulmanes— jamás aceptará que Ahl al-Bayt posean una distinción especial respecto del resto de la creación y seguirá combatiéndolos y oprimiéndolos cada vez que reclamen un derecho.

Tras el éxito de la revolución siria y el alzamiento de la bandera omeya, la tendencia naṣibí se fortaleció. Llegó a ser tan habitual menospreciar públicamente a Ahl al-Bayt y rebajar la posición del Imam ʿAlī como beber un vaso de agua fría.

Y hablar de las virtudes de Ahl al-Bayt pasó a interpretarse como un apoyo a los rāfiḍíes, de quienes nuestro shéij Maḥmūd dice que no deben ser objeto de campañas de desprestigio porque aman y apoyan a Ahl al-Bayt.

Mientras tanto, hace la vista gorda ante los diversos crímenes cometidos por los más miserables de entre ellos en Siria y en otros lugares. ¡Que sobre ellos recaigan la maldición de Allah, de los ángeles y de toda la humanidad!

Nuestro shéij Maḥmūd dijo:

«7. Estos hadices auténticos sobre las virtudes están relacionados con normas jurídicas, y sobre ellos se han construido escuelas jurídicas. No está permitido apartarse de las normas derivadas de estas pruebas.

No nos importa que una persona las ignore, que una secta abandone su significado, que un grupo desconozca las vías de su autenticidad y hable con ignorancia, que un ignorante pretenda ser sabio, que un laicista solo crea en los textos como historia o los destruya, o que un coranista ciego y extraviado no sepa lo que dice. La verdad no se conoce por la opinión de una secta.

Nuestra posición es: "Di: Allah; luego déjalos entregados a sus discusiones y juegos".

¿Acaso vamos a abandonar la explicación profética por seguir una pasión, una secta o la ignorancia?

¡Gloria a Ti! Esto es una enorme calumnia».

Dice el humilde ʿAdāb:

Todo eso son generalizaciones, exageraciones y dramatizaciones que ni yo ni ningún sabio musulmán necesitamos.

¿Qué normas jurídicas concretas se derivan de muchos de los hadices sobre las virtudes?

¿Que ʿAlī es el mawlā de los creyentes?

Mil quinientos millones de sunníes te responderán que de ahí no se deriva ninguna norma jurídica; simplemente fue una forma de consolar al Imam ʿAlī después de que algunos criticaran ciertas de sus actuaciones.

¿Que ʿAlī ama a Allah y a Su Mensajero?

Ellos responden con las palabras de Allah:

«Los creyentes son los que más intensamente aman a Allah».

Y también:

«Allah traerá un pueblo al que Él amará y que lo amará».

¿Hablas de seguir a las dos cargas preciosas?

Debilitaron la versión «El Libro de Allah y mi familia (ʿitratī)» y adoptaron la versión «El Libro de Allah y mi Sunnah». Esa es la única que escriben en sus compilaciones y la única que enseñan en las escuelas.

La generación de los Compañeros —salvo unos pocos individuos— no prestó atención alguna a estos hadices, y la comunidad los siguió en ello.

Entonces, ¿dónde está esa legislación obligatoria que, según tú, contienen estos hadices? ¿Es aceptable acusar a los Compañeros y a toda la comunidad de haber ignorado normas legislativas establecidas por el Mensajero?

Nuestro shéij Maḥmūd dijo:

«8. La reforma de la comunidad no se consigue destruyendo sus fundamentos ni imponiendo restricciones a su Sunnah y a las normas jurídicas derivadas de ella».

Dice el humilde ʿAdāb:

Si los hadices sobre las virtudes del Imam ʿAlī y de Ahl al-Bayt forman parte de los fundamentos inmutables de la religión, como afirmas, entonces los primeros en destruirlos fueron los propios Compañeros, quienes se apartaron del Imam ʿAlī. Muchos de ellos llegaron incluso a odiarlo, y el más cercano a él, al-Zubayr, luchó contra él alegando que el Imam «había cambiado».

¡Shéij Maḥmūd!

Sería más apropiado para alguien que ya ha superado los ochenta años hablar de aquello que le sirva de salvación ante Allah.

Porque hoy la mayoría de los imames chiíes —zaydíes, duodecimanos e ismailíes, así como las ramas derivadas de ellos— solo sostienen posturas que desgarran a la comunidad, incrementan sus enfrentamientos y consolidan el sectarismo.

Y la mayoría de los dirigentes chiíes actuales y de sus seguidores albergan un profundo rencor y no vacilan en matar a un musulmán sunní ante la menor sospecha. Lo ocurrido en Siria no está lejos de vosotros: gobernaron, corrompieron y no respetaron ni pacto ni protección respecto de los musulmanes.

Yo, este humilde siervo, no estoy satisfecho con toda la historia del sunnismo, desde el día de la Saqīfah hasta nuestros días.

Sí, shéij.

Ni siquiera estoy satisfecho con los treinta años que suelen llamarse el Califato Rectamente Guiado.

Sin embargo, distingo entre los aspectos correctos, buenos y positivos de nuestra historia, las circunstancias de necesidad y los errores propios de los seres humanos.

La actitud de los chiíes actuales no es así.

En cualquier caso, considero al shéij Maḥmūd Saʿīd Mamdūḥ uno de los grandes sabios vinculados a Ahl al-Bayt. Incluso creo que fue él quien me dio el sobrenombre de «Defensor de la Descendencia del Profeta» (Nāṣir al-ʿItrah).

Por ello le profeso respeto y consideración.

Y le ruego que invoque por mí para que pase del extravío al recto camino y a la guía.

Y Allah es Quien mejor sabe.

Alabado sea Allah en toda circunstancia.

Escrito por: ʿAllāmah al-Sharīf ´Adāb al-Hamsh al-Ḥusaynī, que Allah le proteja.

[Traducido con IA, a partir de su publicación en Facebook]



lunes, 31 de marzo de 2025

Sunni o shia

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compsaivo

SUNNISMO O SHIISMO



Cuestiones Intelectuales:

¿Cuál de los dos grupos está más cerca del Islam?


Por: Allamah l-Sharif Adab al-Hamsh al-Husayni


En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo

En una conversación pacífica durante el mes de Ramadán, alguien me preguntó:

“Reconocemos que tanto los suníes como los chiíes tienen errores. Pero, ¿cuál de los dos grupos está más cerca del Islam en el que tú crees?”

Digo, con la ayuda de Dios:

Limitaré mi respuesta a los contextos de Siria e Irak, ya que viví en la sociedad siria durante diez años, donde tuve cierta influencia en quienes me rodeaban, y viví en Irak otros diez años, donde tanto los suníes como los chiíes estuvieron cerca de mí.

Antes de entrar en Irak, en el año (1992), no había leído más de veinte libros escritos por los chiíes, mientras que había leído miles de libros científicos, literarios y culturales de los suníes.

Después de establecerme en Irak, intenté conocer más de cerca a los chiíes, de manera discreta. Invertí mucho dinero en la adquisición de sus libros, los cuales leí y evalué detenidamente. Me relacioné con la sociedad suní y chií, tanto en sus comunidades beduinas como urbanas.

Llegué a las siguientes conclusiones:

  1. La jurisprudencia islámica chií es cercana a la jurisprudencia islámica suní.

Las diferencias entre la escuela imamí (imāmiyya) y la escuela hanafí (ḥanafiyya) no son mayores que las diferencias entre la escuela hanafí y la shafií (šāfiʿiyya). La mayor cuestión jurídica con impacto ético negativo en la sociedad es la del matrimonio temporal (mutʿa), independientemente de las pruebas jurídicas y de si su legislación es permanente o ha sido abrogada.

  1. Los libros de tafsir (tafsīr) suníes y chiíes están llenos de narraciones falsas.

Sin embargo, el extremismo en las narraciones chiíes es muchas veces mayor que en las narraciones de los suníes.

  1. Los libros de hadiz (ḥadīṯ) suníes y chiíes contienen numerosas narraciones falsas y fabricadas.

No obstante, los suníes, tanto en la antigüedad como en la actualidad, se han esforzado en criticar decenas de miles de hadices y han dedicado libros a los hadices fabricados (mawḍūʿāt) y a los defectuosos (muʿallalāt). Mientras que los chiíes han recibido sus cuatro libros canónicos sin someterlos a crítica, salvo en tiempos recientes.

Además, los suníes cuentan con colecciones auténticas como las de al-Bujārī (al-Buẖārī), Muslim, Ibn Juzaima (Ibn Ḫuzayma) e Ibn Ḥibbān, mientras que los chiíes —todos los chiíes, no solo los imamíes— no poseen un solo libro que se acerque a estos en autenticidad, organización y metodología en la ciencia del hadiz.

  1. Los libros de creencias suníes están casi libres de extremismo, mientras que los libros de los chiíes imamíes están llenos de exageraciones extremas.
  2. Los chiíes imamíes muestran más amor, justicia y respeto hacia la familia del Profeta (ahl al-bayt) que los propios suníes, incluso más que los sufíes suníes.

Viví en Irak durante diez años y ningún chií me hizo daño, mientras que muchos suníes me perjudicaron. Algunos me declararon apóstata desde los púlpitos, otros pidieron a Saddam Hussein que me ejecutara por apostasía, y algunos incluso solicitaron mi expulsión de Irak.

  1. Los suníes están más cerca de la guía del Corán que los chiíes imamíes en lo que respecta a la creencia en la imama divina (imāma), que carece de fundamento sólido.
  2. Las manifestaciones de veneración extrema a las personas y la conversión de sus tumbas en lugares de festividad son prácticas muy comunes entre los chiíes imamíes.

Entre los suníes comunes, esto no existe en absoluto. Algunos sufíes visitan las tumbas de los justos, pero no creen en sus ocupantes de la manera en que lo hacen los chiíes comunes, ni le dan tanta importancia.

  1. El chiismo imamí ha sido un caldo de cultivo para el surgimiento de sectas y movimientos extremistas, desde los qaramitas (qarāmiṭa) hasta los babíes (bābiyya) y bahaíes (bahāʾiyya).

En cambio, entre los suníes no han surgido sectas nuevas con un impacto doctrinal o político significativo.

  1. Los suníes, en general, son más civilizados, limpios, ordenados y elegantes que los chiíes imamíes.

Además, las mezquitas suníes son más limpias y estéticamente agradables.

  1. Las manifestaciones de atraso y primitivismo entre los chiíes imamíes comunes son numerosas y variadas, especialmente en sus festividades.

Entre los suníes, no hay nada de esto en absoluto. Incluso visité la tumba de Muʿāwiya ibn Abī Sufiān tres veces, y nunca encontré allí a un solo suní. Pero sí encontré a algunos chiíes orinando sobre su tumba y realizando otros actos degradantes.

Conclusión:

La sociedad suní está más cerca del Islam basado en el Corán y la Sunna que el Islam chií imamí.

No obstante, expreso mi respeto y aprecio por las personas virtuosas de ambos grupos.

Dios es el más sabio, y alabado sea Dios en toda circunstancia.


Notas:

  1. Imāmiyya (إمامية): Hace referencia a los chiíes duodecimanos, que creen en la sucesión de doce imames después del Profeta Muhammad.
  2. Ḥanafiyya (حنفية): Escuela jurídica suní de pensamiento.
  3. Šāfiʿiyya (شافعية): Otra de las cuatro principales escuelas jurídicas del islam suní.
  4. Mutʿa (متعة): Matrimonio temporal permitido por los chiíes, pero prohibido por la mayoría de los suníes.
  5. Tafsīr (تفسير): Exégesis del Corán.
  6. Ḥadīṯ (حديث): Dichos, hechos y aprobaciones del Profeta Muhammad.
  7. Mawḍūʿāt (موضوعات): Hadices fabricados o falsos.
  8. Muʿallalāt (معلولات): Hadices con defectos en su cadena de transmisión.
  9. Qarāmiṭa (قرامطة): Movimiento extremista islámico medieval.
  10. Bābiyya (بابية) y Bahāʾiyya (بهائية): Movimientos religiosos que surgieron del islam chií en el siglo XIX.


lunes, 3 de marzo de 2025

Promoviendo a Muawiyah

 

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Caligrafía del Imam Ali, la paz sea con él


Temas sociales: ¿Una serie sobre Muawiya?


[Contexto inmediato: Se ha anunciado la próxima emisión de una nueva serie árabe para televisión dedicada a él. 

Contexto histórico: Muawiya fue un asérrimo opositor del Imam Ali, que no le reconoció nunca como califa, que luchó con su ej´rcito contra él, y que tras el asesinato de Ali por un jariyita, asumió el cargo de Califa desconociendo el califato de al Hasan, hijo de Ali. Finalmente, Muawiya designó a su hijo Yazid, el terrible tirano, como Califa, convirtiendo el califato en un reinado. Yazid después fue el responsable del asesinato de al Hussain y su gente de entre los Ahlul Bait]


En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo


Primero: ¡Los regímenes árabes del Golfo no quieren que el Islam -todo el Islam- haga ningún bien!


No es un secreto para ningún observador que gastan miles de millones en los enemigos del Islam y en el grupo del libertinaje, la inmoralidad y el desenfreno, que ellos llaman «artistas».


En segundo lugar: El régimen saudí ha sido un régimen nasibi desde sus inicios (1), y he visto con mis propios ojos en Riad una escuela que lleva el nombre de Yazid bin Muawiya (Yazid bin Muawiya).


Tercero: A la luz del sangriento conflicto en curso entre suníes y chiíes en el mundo árabe, los rawaafis y los nasibis encuentran un amplio campo para encender aún más el fuego entre las dos grandes sectas.


Cuarto: He mencionado muchas veces que los nawasibs han propagado muchas de sus ideas entre los suníes. 


Lo que los Nawasib han hecho es mucho mayor.


Quinto: El régimen iraní se equivocó y fue injusto al adoptar el principio de «exportar la revolución del rechazamiento [rafidismo]» en lugar de purificar la doctrina imamita de los efectos nocivos del maligno rechazamiento [rafidismo].


El régimen iraní erró al ponerse del lado de un régimen laico criminal y contribuir a la matanza de cientos de miles de musulmanes sirios, además de a la destrucción total de Siria.


¡No hay excusa aceptable para ello ante Allah Todopoderoso!


Aquellos que defienden el verdadero chiismo, o a los Ahl al-Bayt, se convierten a los ojos de los sunníes en defensores del criminal régimen iraní.


Sexto: En estas condiciones anómalas, la defensa de cualquier Sahabi [a sus ojos] se convierte en loable para fastidiar la tendencia rafidista imperante hoy en día.


En esta dirección se inscribe la serie «Muawiya», que perpetúa la enemistad entre sunníes y chiíes.


Como si (Ahl al-Bayt) fuera la parte de los rafidis.


Como si (los Compañeros) fueran la parte de los sunníes.


El Imam Ali ibn Abi Talib, la paz sea con él, es el Imam de la justicia y la verdad, según la gente de la Sunnah y la Jama'ah.


Muawiya bin Abi Sufyan es un ṭalīq (un emancipado) hijo de una ṭalīq. (2)


Es el Imam de los tiranos y los déspotas, y el fundador de la monarquía anómala.


Este es su estatus religioso, según los eruditos de Ahl al-Sunnah.


En cuanto a su heroísmo, sus conquistas, su supuesta compasión y su supuesta generosidad, todo ello son manifestaciones de la realeza mundana, o las razones de su perpetuación.


No he hablado de la serie -como podéis ver- porque Muawiyah, su padre, su madre y su cachorro Yazid ¡no merecen que les dedique ni una hora de mi tiempo!


Allah Todopoderoso sabe más.


Alabado sea Allah en toda condición.


Traducido del árabe, de la publicación de 3 de marzo de 2025 del sitio FB de:

al-Sayyid al-'Allamah al-Sharif Dr. 'Adab b. Mahmud al-Hamsh al-Husayni al-Ridhwi


(Vínculo original: https://www.facebook.com/profile.php?id=100068057738279)


NOTAS AL TEXTO:


(1) Nasibismo es hostilidad, aversión o desprecio hacia ‘Ali (que Allah esté complacido con él) y Ahlul Bait (la familia del Profeta, la bendición y paz de Allah sean sobre ellos). Hay nasibismo abierto y nasibismo sutil.

(2) Un ṭalīq es un liberto o emancipado, de aquellos que se opusieron al Profeta Muhammad (saaws) pero que tras la conquista de la Meca recibieron perdón y permiso para seguir con sus propiedades, y que se convirtieron al Islam después de la conquista.


domingo, 30 de marzo de 2014

El shiismo frente a Ahlus Sunnah


En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Caligrafía de Sayyidina Mawlatuna -nuestro Mawla- Ali (as)
en mezquita sunni otomana

Si amas solo a una parte de Ahlul Bayt (la Familia del Profeta, saaws) y odias a otra parte de la Familia y a casi todos los Sahaba (Compañeros del Profeta, saaws), eres shia.  

Si amas solo a los Sahaba [los Compañeros del Profeta, saaws], y rechazas o disminuyes o desconoces en buena medida el reconocimiento debido a Ahlul Bayt; eres salafi [wahabi].  

Si amas a los dos, a Ahlul Bayt y los Sahaba como lo hacía el Profeta (saaws) y como hicieron los mejores y más numerosos de entre los Sahaba y como hizo Ahlul Bayt, entonces eres Sunni.  

Si amas a Ahlul Bayt y a los Sahaba con todo el respeto y amor debido, y comprendes el honor y virtud que les corresponde, eres alguien que ha iluminado su intelecto y su corazón con el brillo de los Sufis, es decir, los mejores maestros de entre los Sunnis.


I - COMBATIENDO LA DESINFORMACIÓN


Hay gente de buena fe que se acerca al Islam, y al conocer la sequedad y la crudeza que caracteriza a los ambientes dominados o influenciados por el wahabismo o salafismo, buscan algo que llene más sus expectativas de espiritualidad.  

Al conocer primer el salafismo (que se presenta a sí mismo como 'el' sunnismo), estas personas pueden llevarse la impresión de que Ahlus Sunnah wal Yamaah, el Camino del Ejemplo del Profeta (la paz sea con él) y de su Comunidad mayoritaria (sunnismo), es un camino falto de espiritualidad, lleno de estrecheces, lleno de lo que en sus ambientes de origen ellos han conocido como el 'fariseísmo', y donde el amor por la Familia del Profeta (la paz sea con todos ellos) brilla por su ausencia.

Estas mismas personas después encuentran páginas o blogs en Occidentes destinados a lectores nuevos al Islam, donde encuentran muy fuertes críticas al salafismo / wahabismo, y muchas veces estas mismas páginas se presentan como el camino del Islam que tiene el depósito de la sabiduría espiritual (irfan) y la santidad (wilaya) de la mano de la Familia misma del Profeta (la paz sea con todos ellos).

Procediendo con ingenuidad y buena fe, muchos terminan engrosando las filas del shiismo.

En este blog hemos tenido ocasión de comentar esta situación:

Y hemos expuesto de modo breve el panorama del shiismo con las advertencias necesarias:


Y para que los interesados puedan conocer fuentes equilibradas, fidedignas y amplias de espiritualidad islámica de la mano del ejemplo del Mensajero de Dios, la bendición y la paz de Dios sean sobre él, tenemos inclusive una sección dedicada al Camino de la Familia del Profeta (saaws):

Lo cierto es que Ahlus Sunnah wal Yamaah, el sunnismo, no es ni mucho menos la figura estrecha y seca que nos presenta el salafismo / wahabismo, a pesar de que ellos se llamen los represnetantes únicos del sunnisno.  

Y lo cierto es, asimismo, que el shiismo no es lo que dice ser.

Los shias dicen amar a la Familia del Profeta, la paz sea con todos ellos.  

Lo que no dicen es que rechazan y odian a Aisha, esposa del Profeta (saaws), y a Hafsa bint Umar (Hafsa la hija de Umar), también esposa del Profeta (saaws), a quienes nosotros nos dirigimos como nuestras Madre Aisha y Hafsa, ya que ése es el título que les corresponde conforme al Sagrado Corán ("El Profeta, para los creyentes, está antes que ellos mismos, y sus esposas son madres para ellos" - Sagrado Corán 33, 6).  Hablamos de ellas con el máximo respeto y honor.  

Allah mismo hizo descender aleyas en la Revelación para defender el honor de Aisha (9 aleyas benditas, Sagrado Corán 24, 11-19), y el Mensajero de Dios (saaws) eligió pasar a la otra vida en el regado de su amada esposa, cuyos ojos fueron los últimos que miraron al Mensajero en el paso a la otra vida.  

Que Allah esté complacido con ella.

Pero ningún shia (salvo aquel que relativice su propio shiismo al punto de hacerlo 'poco shia' o poco reconocible) quiere llamar a su hija Aisha o Hafsa, y es común que sus ulama (eruditos) acusen a Aisha de horrores peores que aquellos contra los cuales el propio Altísimo decidió protegerla.  Y es asimismo común que se la maldiga, astaghfirullah.

Los shia pretenden hacernos creer que Aisha, nuestra Madre, que Allah esté complacido con ella, tuvo enemistad contra Fatima, la paz sea con ella.

Sin embargo, nuestra madre Aisha (la paz sea con ella), la esposa del Profeta (la bendición y la paz sean sobre él) y la hija de Abu Bakr (que Allah esté complacido con él) dijo: "No he visto a nadie de rango más elevado que Fatima (as), salvo su padre (saaws), lo cual fue narrado por el Imam al-Tabarani y graduado como Sahih por el Imam Ibn-Hajar.

Nosotros amamos a toda la Familia, incluyendo a Ali, Fatima, Hassan, Hussein (la Familia Purificada, la Gente de Manto), e incluyendo asimismo a nuestras Madres Jadiyah, Aisha, Hafsa y todas las que Allah ha elevado con el título de Madres de Creyentes.

Amamos a Fatima la Pura, la paz sea con ella, hija predilecta del Profeta (saaws), y a todas las demás hijas del Mensajero (saaws), sus hermanas Zaynab, Ruqayyah y Umm Khultum, hijas también de Khadijah, y a los hijos del Profeta (saaws), fallecidos a corta edad, Qasim, Abdullah e Ibrahim, la paz sea con todos ellos.

Y a sus padres Amina y Abdullah, la paz sea con ellos.

Los shias dicen seguir el ejemplo de la Familia del Profeta (saaws), pero a diferencia del Imam Ali (as), rechazan a tres de los más grandes Compañeros del Profeta (saaws), Sayyidina Abu Bakr, Umar y Uthman, y los califican como gente indigna, que sólo buscó el placer de este mundo y sus ulama llegan a mencionar de ellos que ni siquiera acabaron su vida como musulmanes sino como apóstatas, hasha astaghfirullah.

Olvidan que en sus últimos días, el Profeta (saaws), cuando no pudo físicamente levantarse a liderar la oración (salat) como imam de los creyentes, designó a Abu Bakr (ra) para que éste sea el imam de los Sahaba, de todos sus Compañeros, y detrás de Abu Bakr rezaron juntos Umar, Uthman y Ali, que Allah esté complacido con todos ellos.

Y cuando recobró algo de fuerzas para dirigirse otra vez a la mezquita, al llegar decisió que Abu Bakr fuera nuevamente el imam de la oración, y tras su más querido compañero, Sayyidina Abu Bakr, rezaron el Profeta (saaws) y Sayyidina Ali.

Muchos son los hadices en que el Mensajero (saaws) mencionó las virtudes de Sayyidina Abu Bakr, entre ellos:

‘Amr bin al-‘Aas preguntó: Oh, Mensajero de Allah, ¿cuál de los hombres es más querido para tí? Él dijo: Abu Bakr.’ [Reportado por Bukhari y Muslim] 

Muhammad bin Jubair bin Mutim dijo: Mi padre me dijo que una mujer vino al Mensajero de Allah y le habló sobre algo, y luego él le ordenó a ella algo, entonces ella dijo: 'Oh, Mensajero de Allah, ¿si no te encuentro?' Entonces él dijo: 'Si no me encuentras, ve a Abu Bakr.’ [Bukhari y Muslim]

El propio Sayyidina Ali (as) tuvo el mejor aprecio y respeto por Sayyidina Abu Bakr (ra) y Umar (ra).

Sayyidina Ali dijo: 'Los mejores de esta Ummah después de su Profeta son Abu Bakr y Umar'. 

El Imam Adh-Dhahabi, especialista en hadices, dijo: 

'Juro por Allah, al ‘Adim (el Inmenso), que ‘Ali dijo esto y es mutawaatir sobre él [es decir, que se ha transmitido por tantos testigos de modo paralelo que convierte a este hecho en algo multitudinariamente atestiguado] porque él lo dijo sobre el Mimbar de Kufah, por tanto que Allah maldiga a los Rawafidah, ¡Qué ignorantes que son! 

Hemos tenido ocasión de señalar ampliamente las virtudes de Sayyidina Abu Bakr


Los shias olvidan asimismo que el Profeta (saaws), quiso hermanarse de modo especial con Abu Bakr, con Umar y con Uthman, que Allah esté complacido con ellos, de modo tal que se casó con la hija de Abu Bakr, nuestra Madre Aisha, y se casó asimismo con la hija de Umar, nuestra Madre Hafsa.  Y de tal modo quedó hermanado que los cuerpos de Abu Bakr y Umar descansan al lado del del Mensajero (saaws) en Medina, tal como lo acompañaron codo a codo mientras estuvieron en este mundo en forma física.

Pero en el shiismo se encuentran insultos a Hafsa e insultos y maldiciones a Umar, que Allah esté complacido con él y su hija.

¿Cuál fue la actitud de Sayyidina Ali en relación a Umar?

Abdullah bin Abbas RA (el primo del Profeta saaws) narró lo siguiente: 

Estaba suplicando a Allah por Umar bin Al Jattab, que había sido puesto sobre su cama (ya muerto), cuando de pronto un hombre apoyó sus codos sobre mis hombros y decía: 


¡Que Allah tenga misericordia de ti (Umar)! Yo siempre desee que Allah te ponga junto con tus dos amigos, pues oí al Mensajero de Allah SAW decir muchas veces: Estaba yo, Abu Bakr y Umar; hicimos, yo, Abu Bakr y Umar; partimos, yo, Abu Bakr y Umar; por eso espero que Allah te ponga junto con ellos dos. 


Me dí vuelta y vi que era Ali bin Abi Talib RA (Hadiz sahih, recopilado por el Imam Bujari)


En cuanto a Uthman, lo casó primero con una de las hijas del Profeta (saaws), Sayyida Ruqayyah, y al fallecimiento de ella, con otra de sus propias hijas, Sayyida Umm Khultum.


Tal era el vínculo que tenía el Mensajero (saaws) con la gente que consideró como la más digna de confianza.

¿Cuál fue la reacción de la Familia de Muhammad (asws) ante la gente que asedió y amenazó a Uthman poco antes de su muerte?

Sayyiduna Imam Al Hassan (as), el hijo mayor de Sayyidina Ali, fue en persona a resguardar la integridad física de Uthman, y fue herido por la turba que finalmente dio puerta al asesinato de Sayyiduna Uthman, que Allah esté complacido con él.

Al rechazar e inventar historias terribles contra los Compañeros, los shia, además de albergar rechazo y/u odio contra aquellos que fueron los más amados por el Profeta (saaws), contradicen inclusive el Sagrado Corán.

Allah prometió el paraíso y la eterna bienaventuranza a los Muyahirín (los emigrados de La Meca) y a los Ansar (Medinenses), y Él declaró que está satisfecho de ellos en versículos que serán recitados hasta el Día de la Resurrección. ¿Puede alguien pensar que esto sería concedido a alguien que no merece tal bendición? 

Allah, glorificado y exaltado sea, dice (Sagrado Corán, 9, 100):

“Allah se complace con los primeros que aceptaron el Islam y emigraron [a Medina], con aquellos que les socorrieron, y con todos los que sigan su ejemplo [en la fe y las buenas obras]. Éstos también se complacen con Allah, y Él les ha reservado jardines por donde corren los ríos donde morarán eternamente. Éste es el triunfo grandioso”.


El Profeta, la paz sea con él, amó a sus Compañeros y nos instruyó a no hablar mal de ellos.  Fue narrado por Abu Hurayrah (que Allah esté satisfecho de él) que el Profeta (las bendiciones y paz de Allah sea sobre él) dijo: 

“No injurien a mis compañeros porque, por el Único, en Cuya mano está mi alma, que si uno de ustedes gastara el equivalente del monte Uhud en oro, esto no equivaldría ni a un mudd (palmo) que haya dado uno de ellos, ni a la mitad de eso”. Narrado por al-Bujari (3673) y Muslim (2540).

Sayyidina Ali apoyó activamente a Sayyidina Abu Bakr, Umar y Uthman en sus califatos.  Él reconocía sus méritos y ellos los de él.

Qué lejos se encuentra el shiismo del ejemplo de Sayyidina Ali (as).

Consideremos esta relación extraordinaria entre Sayyidina Abu Bakr y Ahlul Bayt.

Sayyidina Abu Bakr as Siddiq (que Allah esté complacido con él) al fallecer, recibió el lavado ritual de su cuerpo (ghusl) de manos de su esposa, Asma bin Amis (ra).  La esposa de Abu Bakr fue la misma mujer que hizo el ghusl de Sayyida Fatima al Zahra (as), por la propia voluntad de nuestra Madre Fatima al Zahra (as).

Ahora bien, después del paso a la otra vida de nuestra madre Fatima la Pura (as), el Imam Ali (as) se casó con otra mujer de nobleza reconocida.  ¿Quién era?

Asma bin Amis (ra), la viuda de Abu Bakr as Siddiq que hizo el ghusl funerario de su esposa Fatima y de su compañero y amigo Abu Bakr.

Esto no lo mencionarán los shias.

Olvidan los shias mencionar que Hadhrat Ali, radiallahu anhu, crió con su propia familia a Muhammad el hijo de Abu Bakr as Siddiq (ra).

Y Muhammad el hijo de Abu Bakr (que Allah esté complacido con ambos), el hermano de nuestra madre Aisha (as), luchó en el lado de Ali, radiallahu anhu, en la batalla de Siffin y fue muerto y su cuerpo fue quemado por los omeyas.

Ali mismo tuvo un hijo a quien llamó Abu Bakr, que fue asesinado en Kerbala por el ejército del tirano Yazid.

Olvidan decir que, de hecho, cuando Sayyiduna Abu Bakr (ra) fue elegido como Califa, Abu Sufyan fue donde el Imam Ali (as) y le dijo:

"¿Cómo puedes haber elegido a la familia más baja de los Quraysh (refiriéndose a Abu Bakr) como el Líder? Exriende tu mano Oh Ali de modo que te pueda dar bay'ah a ti.  Y si lo quieres llenaré el lugar con caballos y soldados contra él (es decir, contra Abu Bakr)". 

A lo cual el Imam Ali (as) respondió: "¡Oh Abu-Sufyan!  Has continuado siendo un enemigo del Islam, pero no has sido capaz de dañarlo.  Por Allah, pretendes hacer Fitnah [tumulto, revuelta, desorden] nuevamente.  Fuera de aquí porque nosotros no necesitamos tu consejo.  Ciertamente vemos a Abu Bakr como digno para dicho trabajo" (narrado por el Imam de todos los historiadores sunnis, Ibn-Jarir al-Tabari). 

Los omeyas y su tiranía son una cosa, Ahlus Sunnah es otra.

Abdullah ibn az Zubayr (ra), después del martirio de la Casa Profética en Kerbala, se levantó en lucha contra la tiranía omeya.  Desde la Meca, defendió la dignidad del Islam alzándose contra los omeyas, hasta entregar su vida en sacrificio.

¿Quién fue Abdallah ibn az Zubayr(ra)?  El hijo de Asma, hija del gran Abu Bakr as Siddiq, sobrino de Aisha, que Allah esté complacido con ella.

Los shia dicen seguir el ejemplo de Sayyidina Imam Ali (as), el Shah Mardan, y a sus descendientes los Imames, pero lo que no dicen es que, como lo reconocen incluso en sus propios libros, el Imam Ali (as), además de haber tenido un hijo a quien llamó Abu Bakr, tuvo otro a quien llamó ... Umar y aún otro a quien llamó ... Uthman.

Veamos a los demás Imames, que también son admitidos como tales por los shia:

El Imam Hasan, hijo del Imam Hussein, nombró a dos de sus hijos Abu Bakr y Umar

El Imam Husayn nombró a dos de sus hijos Abu Bakr y Umar. 

El Imam Ali Ibn Husayn (Imam Zain ul Aabideen) nombró a dos de sus hijos Abu Bakr y Uthman. 

El Imam Musa al-Kadhim nombró a dos de sus hijos Abu Bakr y Umar. 

Y que el Imam Ja'far as-Saadiq nombró a su hija Aisha. 

El Imam Musa al-Kadhim nombró a su hija Aisha. 

El Imam 'Ali ar-Ridaa' nombró a su hija Aisha. 

El Imam 'Ali an-Naqi nombró a su hija Aisha. 

Y todo esto conforme a los propios libros de los shia.

Olvidan los shias decir que el texto del Sagrado Corán que ellos usan en todas sus mezquitas, y cuyos hadices aprenden a recitar de memoria, es exactamente el mismo que el Sagrado Corán que fue compilado primero por virtud de la decisión de Sayyidina Abu Bakr as Siddiq y que fue preservado y enviado a las tierras del Islam por obra del Califa Uthman ibn Affan, que Allah esté complacido con ellos.

Los shias rechazan narrar hadices del Profeta (saaws) transiitidos por Abu Bakr y Uthman, pero sin embargo aceptan el Sagrado Corán transmitido al mundo por virtud de ellos mismos.

No es raro por tanto que haya habido así llamados grandes sabios shias que hayan dicho que el texto del Sagrado Corán que ellos mismos tienen está alterado, y que el auténtico -que ni ellos mismos conocen ni recitan- lo tienen los Imames.  Y no es raro que oculten la existencia de esta opinión de sus sabios a las miradas de las personas que recién entran al Islam.


II - EL RESPETO Y SEGUIMIENTO A LA CASA DEL PROFETA 
EN EL ISLAM SUNNI MÁS PROFUNDO


Lo que se dice 'Sunnismo', como realidad histórica y social, es un nombre muy amplio que abarca a la gran mayoría del mundo islámico.  

No es un nombre de una realidad monolítica en que todos están de acuerdo en todos los detalles, sin embargo hay acuerdo en las creencias y prácticas esenciales.

Cuando los shia critican que 'los sunnis' no aman a Ahlul Bayt (as) simplemente mienten.  Hay diferentes escuelas sunnis, tanto en la jurisprudencia, la exposición de la doctrina islámica y la espiritualidad.  Y hay diferentes grados de conocimiento y amor dentro de tan inmenso grupo. 

Dentro de esta amplia gama que tiene el denominador común de reconocer a los Sahaba (ra) y Ahlul Bayt (as), y sin lugar a dudas el mérito extraordinario de los cuatro grandes califas rectos (Abu Bakr, Umar, Uthman y Ali), hay quienes han cultivado un amor verdaderamente intenso por la familia del Mensajero (saaws), de la mano frecuentemente de los sufis, los maestros de la espiritualidad sunnita.  

Hay dentro del clan conglomerado denominado sunni, por cierto, quienes tienen un amor meramente verbal por Ahlul Bayt, o no conocen su rango y los numerosos hadices sobre Ahlul Bayt y Sayyidina Ali (as), o que inclusive pretenden dibujar una realidad histórica distinta a la que ocurrió, en la cual observamos el sufrimiento de la Casa Profética, dejando a un lado la opresión omeya.

Y en el wahabismo, que se ha desviado del sunnismo, se encuentra inclusive quienes pretenden decir con un nasibismo atrevido (oposición a la Familia del Profeta, saaws) que Yazid el hijo de Muawiya, Yazid el responsable de la muerte de gentes de la Familia del Mensajero en Kerbala, el responsable de haber dado muerte a miles de Sahabas, el responsable de haber quemado la Kaaba, es inclusive alguien del Paraíso, y pretenden reescribir los hechos en relación a él y sus 'proezas'.  Ciertamente este nasibismo es digno de repudio y condena.

Pero regresando al sunnismo, como en cada gran masa humana, decíamos, se pueden encontrar varias tendencias, y sin duda los más profundos conocedores y los siervos más auténticos en su entrega a Allah, los mejores de entre los ulama y los shaykhs sufis tradicionales del sunnismo, son notorios sin duda por su amor y respeto elevado por la Familia del Mensajero (saaws), un amor que va mucho más allá de ser meramente verbal, un amor consciente y activo, que les ha permitido a muchos awliya inclusive mantener un lazo espiritual extraordinario con Ahlul Bayt (as).

No sólo ello, la mejor gente de Ahlul Bayt (as), sus Imames y los salihin y awliyah descendientes del Profeta (saaws), son precisamente los líderes de Ahlus Sunnah wal Yamaah.  Ellos reconocieron a los Tres califas previos a Sayyidina Ali, y a nuestra Madre Aisha, y se distanciaron de la fitna shia.

Lo mejor de Ahlus Sunnah wal Yamaah tiene un amor profundo por Aal e Muhammad (la Familia de Muhammad, la paz sea con todos ellos).

Nadie menos que el Imam Abu Hanifa, por ejemplo, uno de los cuatro grandes Imames de las escuelas de jurisprudencia islámica, apoyó la rebelión contra la tiranía omeya que fue encabezada por el honorable mártir de la Casa Profética, Sayyiduna Zayd hijo de Ali Zayn ul Abidin, hijo del Imam Hussein (la paz sea con todos ellos).

Sabido es, por ejemplo, el gran reconocimiento que se dio a la Familia del Mensajero (saaws) durante el Califato sunni de los nobles otomanos, que por cerca de 700 años fueron los custodios de la Meca y Medina, y que supieron poner un freno a la Fitna shia en las tierras del oriente del Islam a la par que avanzaban con sus ejércitos en la legítima jihad fisabilillah.

Los otomanos llevaron un registro de los descendientes del Profeta (saaws) de modo tal que se les diera a cada uno de ellos un estipendio, y las eulogías y el recuerdo de la Familia del Profeta (saaws) llenó el corazón de las gentes de Ahlus Sunnah.  Los propios gobernantes otomanos fueron todos ellos sayyids, descendientes del Profeta (saaws).

Partiendo de estos referentes, en conexión con la mejor enseñanza de los ulama y los awliya, se obtiene acceso al mundo extraordinario del Islam puro y tradicional.

Y desde allí, desde los más grandes exponentes de Ahlus Sunnah, aquellos que marcan la pauta a seguir por el grueso del sunnismo, afirmamos:

- Amamos a la Familia del Profeta (la paz sea con todos ellos): a todos, padres, esposas, hijos e hijas y sus nietos.

- El amor por Sayyidina Imam Ali (alayhi salam) es un signo que distingue al creyente del hipócrita de corazón, como lo dice expresamente el Profeta del Islam (saaws).  Pretendemos mantener vivo en nuestro corazón ese amor siempre.

- Sin duda la Familia del Profeta (saaws) es como el arca del Profeta Nuh (as) [Noé], quien se aferre a ella estará a salvo de perecer ahogado.  No decimos más que lo que el Mensajero de Dios, la paz sea con él, nos enseñó en un famoso hadiz.

- Sin duda el Profeta, saaws, expresó que se nos dejaron dos cosas de valor inmenso: El Sagrado Corán y su Familia.  Pero es igualmente cierto que el Mensajero (saaws) declaró, ante un número mayor de personas inclusive, que se nos dejaron dos tesoros: el Sagrado Corán y su Sunnah.  Ambos hadices son ciertos.

- No solo es admisible sino además meritorio -y muchos en Ahlus Sunnah lo practican- hacer tawassul con Ahlul Kisa (as), es decir, suplicar a Allah algo pidiendo la gracia divina por el rango de sus siervos queridos, la Gente del Manto.

Buena parte de los ulama de Ahlus Sunnah wal Yamaah, de hecho, admite el tawassul en la forma del istighatha legítimo, aquel que reconoce que el poder y la ayuda no provienen en última instancia más que por Allah y con el Decreto de Allah, si Él lo quiere y a quien Él quiera.

Más de una vez Maulana Shaykh Nazim, por ejemplo, ha empezado un sohbet con una frase como Madad Ya Ali.

- En cuanto a las escuelas jurídicas, de los 4 Imames de Fiqh en el Islam: 

* el Imam Abu Hanifah (de quien parte la escuela hanafi) estudió y aprendió con el Imam Muhammad al Baqir (as) y particularmente con su hijo el Imam Ja'far as Sadiq (as), ambos Imames benditos de la Casa del Profeta (saaws).  Del Imam Abu Hanifa ha sido transmitido a la posteridad el legado del conocimiento del fiqh que se estableció en Kufa (la así llamada escuela de Kufa), y cuyo asentamiento inicial se debe en gran medida a que el Imam Ali (as) trasladó la capital del Califato y fue a vivir él mism con su familia a Kufa.

* el Imam Malik bin Anas (de quien parte la escuela maliki) estudió y aprendió del Imam Ja'far as Sadiq (as), de la Cada del Profeta (saaws),

* el Imam ash-Shafii (de quien parte la escuela shafii), estudió y aprendió de maestros que estudiaron con Ibn Abbas, quien estudió con el Imam Ali (as), así como de otros estudiantes de Ahlul Bayt.

Y decimos más, con las gentes sufis del sunnismo:

- Sin duda Ali es nuestro Mawla, conforme al hadiz del Profeta (saaws): De quien yo soy Mawla, Ali es su Mawla.

- La Gente del Manto (Ahlul kisa), Ali, Fatima, Hassan y Hussein, son el corazón de la Familia del Profeta (saaws), un corazón purificado y bendito, del cual han salido los mejores siervos de Allah en la Ummah.  La Familia del Mensajero (saaws), toda ella digna de amor y respeto máximo, es más extensa, pero Ahlul Kisa es el corazón de Ahlul Bayt (as).

De hecho, como parte de los ejercicios para cultivar su amor por Allah y Su Mensajero (saaws), no es inusual que en las tariqas de tasawwuf muhammadi (sufismo) en Ahlus Sunnah, los shaykhs recomienden que un murid adopte como práctica de carácter voluntario el pedir súplicas a Allah decenas de veces al día pidiendo Sus bendiciones y paz sobre el Profeta y su Noble Familia (alayhimus salatu wa salam).

Nosotros, por ejemplo, adoptamos como asunto de carácter voluntario hacer al menos 100 veces al día salat an nabi pidiendo bendiciones y paz por el Profeta y su familia (asws), cuando no 300 veces diarias.

En reconocimiento a Sayyidina Ali (as), Shaykh Abdul Kerim Kibrisi ha mencionado, por ejemplo:

"El Santo Profeta (asws) dice: ‘Si yo soy la ciudad del conocimiento, Ali es la puerta a esa ciudad.’  Esto significa que cuando entras a la ciudad de ese conocimiento, debes de conocer a Ali (ra).  Debes tener una conexión con él.  Sin él, no puedes entrar en esa ciudad. 

En cuanto a los Imames de Ahlul Bayt, tomando las enseñanzas de extraordinarios awliyah y ulama de Ahlus Sunnah, a la par que afirmamos el rango espiritual extraordinario de los Shaykhayn (Sayyidina Abu Bakr y Umar) afirmamos también, como varios shaykhs de varias tariqas del mundo sunni:

- Los 12 Imames [11 que se sucedieron ininterrumpidamente y el 12vo, el Imam Mahdi, que nace recién en el final de los tiempos, a diferencia de la opinión shia] son los líderes indiscutibles de la wilayah, aquella wilaya o proximidad a Allah en el servicio íntimo al Altísmo, que viene representada por todos los awliyah de la Ummah.  

Lo ha declarado así el Imam Rabbani Ahmad Faruqi as Sirhindi, gran shaykh naqshbandi (que acepta la transmisión espiritual desde Abu Bakr as Siddiq), Shah Waliullah Dehlawi, y muchos otros notables awliyah en varias épocas.

Los otomanos, cuando estuvieron a cargo de Medina, decoraron la mezquita del Mensajero (saaws) con los nombres de grandes personalidades del Islam, Sahabis y asimismo los nombres de los 12 Imames deAhlul Bayt.  Aquí algunas fotos de la mezquita del Profeta (saaws) en Medina, en la actualidad:


Caligrafías de los nombres de los 12 Imames

De derecha a izquierda: nombres de los Imames Hassan al Askari,
Muhammad al Taqi y Musa al Kazim

Pero el imamato de los 11 imames y el que será el imamato del Mahdi (as) no se refieren al Califato político o visible, sino al liderazgo en la wilayah.  Y conocer que hay 12 imames o no no pertenece a las creencias obligatorias del Islam sino que es un asunto en que el que nos referimos a los más grandes exponentes del tasawwuf al islami, si bien hay ciertamente sectores distintos del mundo sunni que diferirán de opinión al respecto.

No se trata de un aspecto de creencia esencial.  Los shias, por el contrario, ponen a los 12 imames por encima inclusive de los profetas de Allah (salvo por el Profeta Muhammad, saaws), y dicen que si fue obligatorio seguir a un Profeta del pasado, de modo que quien lo rechazó murió como kafir (incrédulo), con mayor razón aún es obligatorio aceptar y seguir a los 12 imames, y si no se hace eso, las Puertas del Paraíso se cierran para dicha persona, y se le abren las del Infierno.  Astaghfirullah.  Ninguno de los imames ha sido mencionado por su nombre en el Sagrado Corán, y el hadiz de los 12 emires o califas, reconocido en Ahlus Sunnah, se refiere a emires o califas, gobernantes visibles de la Ummah, con soberanía y sultanato político, no a imames espirituales.

Hechas estas aclaraciones, mostramos asimismo como parte de las enseñanzas admisibles en Ahlus Sunnah -de carácter no esencial, sino netamente accesorio, sobre las que puede haber legítima discrepancia de opiniones entre los ulama o los awliyah mismos según el grado de cada cual-, lo que nuestro Gran Shaykh naqshbandi contemporáneo, Maulana Shaykh Nazim (qs), firme defensor de Ahlus Sunnah ante la Fitna del shiismo, ha declarado en relación al doceavo imam.

A la par que reconoce que el último de los 12 imames nace sólo al Final de los Tiempos, menciona que en cada época del Islam siempre ha habido un grupo reservado de los mejores de entre los awliyah de Ahlus Sunnah wal Yamaah que han tenido acceso a un contacto espiritual con la realidad ruhani (el espíritu) de la persona que al nacer al final de los tiempos será conocido como el Imam al Mahdi.

Lo que se muestra de este modo, en general, es que nuestros awliyah han tenido siempre, por la gracia de Allah, un contacto vivo con los Imames de Ahlul Bayt (sa), así como, según es ampliamente conocido en la historia del sufismo, con el Mensajero (saaws).

Muchos de los más grandes walis de Allah de Ahlus Sunnah son de hecho descendientes del mismo Sayyidina Imam Ali y de Fatima la Pura, la paz sea con ellos, y a través de ellos del Profeta del Islam (saaws).

Shah Bahauddin Naqshband (qs), Shaykh Abdulqadir al Jilani (qs), Shaykh Moinuddin Chisti (qs), Shaykh Abul Hassan ash Shadhilli (qs), líderes de las tariqas sufis del mundo sunni que toman de ellos sus nombres (tariqas naqshbandi, qadiri, chisti y shadhilli), son Ahlul Bayt, descendientes del Profeta (saaws).

Estas cuatro tariqas sufis del sunnismo son las más extendidas en la espiritualidad islámica, sus miembros cubren el mundo islámico entero.

Y awliya ilustres de todas las épocas también son sayyids (descendientes de sangre del Profeta -saaws-  a través del Imam Ali y Fatima az Zahra, tales como 

Sultan Bahu (qs), Pir Nureddin al Jerrahi (qs), Muhammad bin Ali ba'Alawi (qs), Shaykh Ahmad at Tijani (qs), Shaykh Ahmad ibn Idris (qs), Shaykh Muhammad al Arabi ad Darqawi (qs), Shah Ghulam Ali an Naqhbandi (el Ghulam de Ali, el sirviente [por amor] de Ali) (qs), por mencionar sólo algunas de las gentes ilustres de la wilayah.

Tenemos sabios y líderes ilustres en nuestro propio tiempo sayyids, tales como por citar sólo algunos, de ramas diferentes a las nuestras, sayyid Shaykh al Habib Umar de Tarim, sayyid Shaykh Yahya Ninowi, sayyid Shaykh sidi Hamza al Butchici, entre muchos otros.

O gente muy cercana en esta misma época, tales como nuestro Gran Shaykh, el wali extraordinario de Allah, as sayyid Maulana Shaykh Muhammad Nazim al Haqqani (qs), su hijo mayor, as sayyid Shaykh Muhammad Effendi (qs), y nuestro amado maestro Sayyid Hassani Husseini Shaykh Abdul Kerim Kibrisi ar Rabbani (qs).

Estos son sólo algunos de muchísimos nombres de los walis del Islam, de hoy y de antes, los prohombres de Ahlus Sunnah wal Yamaah, descendientes del Imam Ali y de Fatima al Zahra (aleyhimus salam, la paz sea con ellos y con su descendencia pura).

Pero la descendencia de los tres nobles califas anteriores a Shah Mardan el Imam Ali (as), ha sido también fuente de reconocidas bendiciones en el campo de la wilaya, conforme al gran rango espiritual de cada uno de sus ancestros.

Entre muchos otros:

Maulana Jalauddin Rumi (qs), fue descendiente de Abu Bakr as Siddiq (ra). 

El Imam Rabbani, Shaykh Ahmad Faruqi al Mujaddidi (qs) y Shah Waliullah (qs) fueron ambos descendientes de Sayyiduna Umar ibn al Khattab (ra), el segunda Califa del Islam.

Maulana Khalid al Baghdadi (qs), fue descendiente de Uthman ibn Affan (ra), tercer Califa del Islam.

Que Allah esté complacido con toda la Casa del Profeta (asws) y con los benditos Compañeros del mismo y con sus descendientes y la gente que los ama y sigue. 

Éste es el camino que seguimos.

El del amor y admiración sinceros a los Khulafa e Rashidun (los Cuatro Califas Rectos), entre muchos otros Sahaba que merecen también una admiración y loa de elevado calibre, el respeto y admiración en general por los Sahabas como un grupo todo, entre quienes sin duda los hay de muy diferentes rangos en virtudes y méritos, no obstante, todos ellos acompañaron al Profeta (saaws) en la difusión del Mensaje del Islam y es colectivamente por ellos por los que el Mensaje ha llegado hasta nosotros, que Allah tenga misericordia y perdón sobre todos ellos y los exalte por la compañía del Mensajero (saaws).

Y el del amor y entrega del corazón a Ahlul bayt (asws) partiendo del Imam de Ahlul Bayt y nuestro Mawla, Hazreti Imam Ali, el Shah Madan, alayhi salam.

Recuerden esto: Cuando el Profeta (sallallahu 'alayhi wa sallam) ingresó a la Meca triunfante, acompañado de 10,000 de sus Sahaba, llamó junto a él, recitando el Takbir en común, en camino a la Kaabah, a Sayyidina Abu Bakr y a Sayyidina Ali.

Quien quiera un camino distinto, que divida lo que el Mensajero (saaws) no dividió, y el cual aleje de su corazón a sus Madres, las Madres de los Creyentes, o en el cual hable mal de aquellos a quienes el Profeta (saaws) amó (particularmente los inigualables Abu Bakr y Umar, encabezando a los Sahaba todos), o quien quiera sufrir de una severa falta de balance en su corazón, puede elegir otro camino.  Ahí está el shiismo.


III - ROSTROS CRUDOS DEL SHIISMO 
QUE NO MUESTRAN AL OCCIDENTE


Se trata de una realidad ante la cual no se puede ser neutral.

Hay una severa falta de balance y groseras mentiras y actos que forman parte del espíritu shia tradicional activo.  

Reconocemos sin duda que muchos shia, particularmente conversos en Occidente, no conocen siquiera estos aspectos del shiismo.  O muchos hoy en los países shia puede que no compartan estos aspectos de su propia tradición.  Son como los católicos de por aquí, que puede que vayan a veces a misa, pero en el fondo nadie se compromete con el catolicismo, y son en definitiva medio no católicos en su gran mayoría.

Puede por tanto que haya shias que no compartan o practiquen lo que vamos a describir a continuación.

Pero a todos, sin embargo, les falta completar su amor: no sólo amen a parte de la Familia del Profeta (saaws), amen también a sus madres, a nuestras madres, las Madres de los Creyentes.  No olviden a Aisha y a Hafsa y a todas las esposa benditas de Profeta (saaws).  Amen también a quienes el propio Imam Ali (as) reconoció y amó, Sayyidina Abu bakr y Umar.  Aléjense de enseñanzas y hadices falsos puestos en boca de los benditos Imames que supuestamente condenan a toda esta gente del Paraíso, ni más ni menso que al Infierno, astaghfirullah.

Amemos y recordemos aquellos a quienes amó el Mensajero (saaws), cada cual con el honor distinto y debido que les corresponde.

El gran riesgo en quien se adentro al shiismo, es que si quiere ser 'sincero' con su aceptación del shiismo, no tendrá más remedio que acabar allí donde sus ulamas conducen a la masa shia.  Allí donde sólo se puede ver el signo del Fuego.

Presentamos a continuación una pequeña muestra aleatoria de aspectos que la versión del shiismo que se pretende propagar en inglés y en español no presenta al lector incauto, pero que sin embargo forman parte del bagaje doctrinal y práctico del shiismo tradicional de Irán e Irak.

Lo que sigue no pretende ni mucho menos ser exhaustivo.  

Nos hemos abstenido por decoro de ofrecer el texto de las fatwuas del padre de la República iraní, el Ayatollah Khomeini, en donde permite el cambio de sexo, o donde se pronuncia sobre el sexo con bebés, o el video de shias visitando la tumba de quien mató a Umar (que Allah esté compalcido con él), a pesar de que el asesino de Umar fue kafir, ni siquiera era musulmán.  Le visitan como si se tratara de un wali.  

Y no tenemos ni tiempo ni ganas de mostrar muchas, muchas otras cosas que avergüenzan al creyente y son las señales del Fuego.

Sobre la mentira (esconder la propia opinión para engañar a los sunnis):

Que la información que el shiismo presenta a los sunnis en relación al shiismo es tendenciosa, calumniosa y calculadamente fragmentaria (o a veces simplemente falsa) tiene por base la conocida práctica y mentalidad surgida a lo largo de los siglos con la taqiyyah con los sunnis [el disimulo, decir que se cree o quiere lo que no es así].

Con lo grave que es el mentir, y la fuerte advertencia de ello transmitida en el Coran y la Sunnah, aun así, los Rawafidh (shiitas) lo consideran como una práctica a la cual uno se debe aferrar, estando prohibido abandonarla hasta que salga Al-Mahdi.


Dijo Ibn Babawahi Al-Qommi: ''Al-Taqiyyah  es obligatoria, quienquiera que la deje sería como quien dejara de rezar.'' [1]


Dijo Muhammad Ar-Radi Ar-Radawi: ''Creer en At-Taqiyyah y en la Mut'a (Matrimonio temporal) es creer en el Corán, y negarlos es negar el Corán.'' [2]

Dicen sus líderes:

Narra Al-Kulaini [3] en ''Usul minal Kafi'' [4] que Ya'far bin Muhammad dijo: ''At-Taqiyyah es mi religión, y la religión de mis padres. No tiene fé aquél que no tiene Taqiyyah.'' [5]

Narró también que dijo: ''Ciertamente, las nueve décimas partes de la religión están en At-Taqiyyah, y aquél que no tiene Taqiyyah no tiene religión.'' [6]

__________________
[1] Al-'Itiqadaat, (Capitulo: At-Taqiyyah). Este libro está entre sus libros más importantes.
[2] Kadhabu 'ala Shi'a, pag: 373.
[3] Es Abu Ya'far Muhammad bin Ya'qub Al-Kulaini Ar-Razi, el mayor de los sabios de Hadiz y de Fiqh para los Rawafidh.
[4] el primero y el más importante de los libros de los cuatro ''Sehah'' (los libros de los hadices autenticos), es como el Bujari para los musulmanes. Ellos claman que Al-Kulaini se lo expusó a Mahdi y este le dió el visto bueno y dijo: '' Es suficiente para nuestros Chiitas''.
[5] Al-Usul minal Kafi 2/219.
[6] Al-Usul minal Kafi 2/217 


Fabricación y exageración risible en torno del asunto del califato:

Veamos algunas fabricaciones groseras en el ánimo de legitimar su afirmación del Califato de Ali.


Conforme a un hadiz shia, el Profeta (saaws) en la noche de su ascensión (Mir'aj) tuvo un diálogo con otros profetas, en los cuales Nuh (Noé), la paz sea con él, le preguntó: ¿A quién has designado como Califa para tu nación, a lo cual el Mensajero (saaws) habría respondido: Ali ibn Abu Talib.

Y Musa [Moisés], la paz sea con él, le habría preguntado lo mismo, con la misma respuesta.

E 'Isa [Jesús] le habría preguntado lo mismo, con igual respuesta.

Después el Mensajero (saaws) le habría preguntado al Arcángel Yibril: ¿Por qué no he visto a mi padre Ibrahim [Abraham] (la paz sea con él)?  Y Yibril lo habría llevado donde Ibrahim (as) que estaba ocupado cuidando de alimentar a un grupo de bebés, e Ibrahim (as) le habría hecho la misma pregunta y hubo la misma respuesta.

Pero Ibrahim (as) supuestamente añadió: "Qué excelente Califa has designado. Oh Muhammad, le pedí a Allah que me hiciera responsable de dar el sustento a los bebés de los shias de Ali.  Así que soy responsable de su sustento hasta el Día del Juicio".

El compilador de este hadiz, Ibn Shazan, registró este 'hadiz' como el hadiz 97 de una lista de 100, y afirma que todos estos hadices han sido tomados de fuentes sunnis, y los editores de la traducción al inglés de este texto se han cuidado de señalar el amplio crédito que se le da en el mundo shia a su autor y a esta compilación, hecha supuestamente para silenciar a los sunnis con sus propios textos.  Pero ¿cuáles son las fuentes 'sunnis' que se registran para este hadiz?  Dos conocidos libros shias: Ghayatol Maram y Bihar al Anwar.  Nada extraño procedente de los artilugios intelectuales que usan los ulamas shias para ganar la atención del público sunni.

Aquí hay otro más:



Sobre la exageración con los Imames (a quienes consideran, como el Ayatollah Khomeini, superiores a los Profetas de Allah con excepción del Profeta Muhammad saaws):



No publicamos aquí un video -cargado lamentablemente de severa falta de adab y de carga wahabi- en el que se ve a varios ulamas e imames shias profiriendo frases tales como: 

"El Trono de Allah es [no es más que] los zapatos en los pies de al Hussain", y otro al que se le pregunta por el rango de los Profetas y el rango de Ahlul Bayt y responde: "Los Profetas son shias de Ahlul Bayt, así que ¿cómo puedes comparar a seguidores con aquellos que son el Origen ... Así que no pueden ser comparados, a causa de la gran diferencia entre los dos" o a otro que dice sobre este mismo tema "A quien quiera que no le guste esto, que proteste contra Dios" o a otro que dice: ""no hay desacuerdo entre nosotros en que los Imames son mejores que los Profetas.  No tengan temor, no usen taqiyyah."

Pero el asunto de la exageración fuera del camino del Islam es algo conocido en este punto respecto a ellos.

Por ejemplo, leemos en el Sagrado Corán (75, 21-22):
Ese día habrá rostros resplandecientes en la contemplación de su Señor
Nuestro Señor es Allah.
Pero el sabio shia Ali Namazi Shahrodi dice en Athbat wilayat takwiniya:

“Quizá Rabb [Señor] en este verso se refiere a Muhammad (S) o a Ali (a.s), los creyentes estarán viéndolos en el día del juicio.”
¿Fue solo un desliz de lenguaje?  Por desgracia hay muchos casos similares en la literatura shia.
Dice Allah en el Sagrado Corán (39, 62-63)
En verdad te he inspirado a ti y a los que te precedieron, que si asocias algo conmigo se harán inútiles tus obras y serás de los perdedores.
Así pues, adora a Allah y sé de los agradecidos.
Leamos ahora el tafsir (la intepretación) que se da entre ulamas del shiismo:
"Se ha narrado [atribuyéndoselo falsamente] del Imam Baqir que se le preguntó acerca del dicho de Allah Todopoderoso (si asocias algo conmigo se harán inútiles tus obras y serás de los perdedores) a lo cual dijo: 
Su tafsir es que si ordenas [reconoces] la wilayah de alguien junto con Ali, la paz de Allah sea con él, después de eso tus obras fallarán y estarás entre los perdedores".
Lo cual se encuentra en los tafsires shias Nur al thaqalayn, Tafsir Qummi y Tafsir Safi
En cuanto al versículo sagrado (18, 105):

Di: No soy más que un ser humano como vosotros, me ha sido inspirado que vuestro Señor es un Dios Único; así pues, el que espere el encuentro con su Señor que actúe con rectitud y que al adorar a su Señor no Le asocie a nadie.

"Al-Qummi narra -supuestamente- de al-Sadiq (as): [Sobre] “no asociar en la adoración a su Señor a nadie" que él dijo: 
Aceptar una Wilayah después de la Wilayah de Aal-Muhammad [la Familia del Profeta saaws], la paz sea sobre ellos, la wilayah de ellos [Aal-Muhammad] es el “actuar recto”, aquel que asocia a alguien en su adoración a su señor ha cometido Shirk en nuestra Wilayah y ha hecho Kufr en ella y ha rechazado el derecho de Ameer al-Mumineen [Sayyidina Ali] (as)".
Fuente: Tafsir al-Safi vol3. pg.270.
No asombra entonces lo siguiente.




Desequilibrio emocional

Hundida en la praxis vivencial shia existe una severa falta de balance en las emociones, que en varias ocasiones se muestra a flor de piel, como cuando se trata de maldecir públicamente a los Compañeros, aquellos que sacrificaron sus vidas por el Islam, o cuando se revela la combinación de resentimiento y amargura con ocasión de las conmemoraciones shias de Kerbala, en la que la frenesis del colectivo psicológico shia aflora de una forma particularmente grotesca.  ¿Cómo ha sido posible eso?

Porque el shiismo perdió el balance del amor, y en nombre del amor a la Familia del Profeta (asws) cultiva el odio a parte de su Familia y a casi todos sus Compañeros (según ulamas shias, de los miles de Sahabas que acompañaron en vida al Profeta -saaws- sólo 7 permanecieron musulmanes rectos, los demás se volvieron hipócritas, astaghgirullah, o apóstatas del Islam).

Tal historia desequilibrada (pseudo-historia) permite después desequilibrios en nombre del 'Islam' como ellos lo entienden.

Aquí algunos ejemplos:

Igual que en una procesión cristiana

No son víctimas de un atentado terrorista, son shias en sus actos de fe por Kerbala

Un mismo imam shia hablando con taqiyah (el disimulo para que no conozcan lo que piensa) y hablando sin taqiyah a los suyos, con las peores expresiones acerca del compilador del Sagrado Corán que ellos mismos usan y aquel cuyo hijo mismo fue criado en su casa por el Imam Ali (as) con todo el cariño que corresponde.



¿Cómo justifican sus actos?  Ah, los 'hadices shias', cúmulo de fabricaciones y medias verdades(empezando con el Nahj ul Balagha), pues ni siquiera aceptan los hadices de la gran comunidad.



Otra falta de balance que raya en politeísmo.



Un imam actuando muy piadosamente según el shiismo (no se trata de gente común y corriente, sino un imam, alguien que se supone sabe mejor).



Con el ejemplo de líderes así, que además respaldan el llanto y el resentimiento como actos religiosos, pueden encontrarse masas de creyentes así:



Y aquí algo demasiado grotesco para creerlo a primera vista, pero que sin embargo ocurre, y ocurre con el beneplácito de los ulamas shias, en sus opiniones que no se dana  conocer en el da'wah shiita para Occidente.

Gente 'piadosa', al más puro estilo del martirologio cristiano (como los lacerantes que se encuentran en la procesión que los católicos llaman del Señor de los Milagros en Lima, Perú) arrastrándose a gatas en el suelo por decenas o a veces 100 kilómetros o más, sangrando, sufriendo, llorando, impulsándose con la espalda al suelo o con la cara al suelo, lamiendo el suelo inclusive [es cierto, no es exageración], en su procesión a ras del suelo a la tumba de Sayyidina Imam al Hussain (as), gimiendo o gritando Ya Hussain, Ya Hussain.  

No tenemos nada contra visitar los lugares de reposo de los amados de Allah, ni contra el istighatha balanceado y sobrio de Ahlus Sunnah wal Yamaah, pero lo que se ve a continuación es una ignorancia y desbalance que va más allá de toda expectativa, más allá inclusive de los excesos que ciertamente ocurren de parte de musulmanes ignorantes de su Din en torno a la ziyarah o visita a los lugares de descanso de los awliyah.


Nos hemos abstenido de publicar un video en donde un hombre ensangrentado, en una de estas reuniones de histeria shia, toma a un niño de menos de 7 u 8 años, cargado por su también ensangrentado padre, que con los ojos cerrados y lleno de temor, recibe del primer hombre cortes en la cabeza para iniciarlo en los llantos por Sayyidina Hussein (la paz sea con él).

La psiquis shia profunda que no se deja ver en las publicaciones en Occidente con que disfrazan sus características.

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Hemos advertido a quien quiera que preste atención a la advertencia.  Y hemos mostrado que el camino del justo medio, y del mejor amor a la Familia del Mensajero (saaws), y la conexión viva con Ahlul Bayt sin duda reposa en lo mejor que se halla en Ahlus Sunnah wal Yamaah.

Wa min Allahu Tawfiq