Salatul fatih

Salatul fatih
Oh Allah bendice a nuestro Maestro Muḥammad, el que abre lo que está cerrado y sella lo que le ha precedido, aquel que hace triunfar a la Verdad por la Verdad, el guía hacia el camino recto, y a su familia, conforme a lo que merece su categoría y su inmenso alcance

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lunes, 23 de junio de 2025

Carta del Sheij Naqshbandi Jan en Janan sobre e Hinduismo

En el nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo


Mirza Jan e Janan al extremo derecho,
en su dergah

CARTA DEL GRAN SHAYKH NAQSHBANDI MAZHAR JAN E JANAN SOBRE EL HINDUISMO

 

“INTRODUCCIÓN DEL TRADUCTOR

El texto traducido a continuación representa las opiniones de un destacado erudito musulmán del norte de la India del siglo XVIII, Mirza Mazhar Jan-i Janan (1699-1781), sobre el pensamiento y la práctica hindúes.

Jan-i Janan, que residía principalmente en Delhi, fue el principal maestro sufí de la orden Naqshbandi y uno de los eruditos musulmanes indios más respetados e influyentes del siglo XVIII. Su maestro inmediato en la orden Naqshbandi fue el renombrado sufí Nur Muhammad Badayuni (m. 1723), quien a su vez remontaba su linaje espiritual al destacado maestro sufí de finales del siglo XVI y principios del XVII Shaykh Ahmad Sirhindi (m. 1624). Otro ilustre contemporáneo de Jan-i Janan que también estaba vinculado a la orden Naqshbandi era el legendario erudito musulmán Shah Wali Allah (m. 1762).

(…)

Aunque originalmente fue escrito en persa, la traducción que figura a continuación se basa en una traducción al urdu del ensayo de Jan-i Janan sobre el «hinduismo», incluida en el libro Maqamat-i Mazhari, una extensa biografía intelectual de Jan-i Janan escrita por Shah Ghulam ‘Ali Dihlavi (m. 1824), uno de sus principales discípulos y su sucesor espiritual en la orden Naqshbandi.

Las opiniones de Jan-i Janan sobre los hindúes se encuentran en la carta número catorce, titulada «Una declaración sobre la constitución de los incrédulos de la India»

(Kufar-i Hind ke A’yin ka Bayan). Del texto se desprende que fue redactado en 1750 en respuesta a una pregunta de uno de sus discípulos sobre la validez normativa del «hinduismo» según el Islam. Su traducción del pensamiento hindú parece basarse en sus interacciones con la élite académica hindú de Delhi y/o en sus lecturas de textos como Las leyes de Manu, traducidas al árabe o al persa. No hay indicios de que Jan-i Janan fuera un gran conocedor del sánscrito. También hay que señalar que varios de sus discípulos eran hindúes y que su logia [dergah] sufí en Delhi siguió siendo un importante centro de visita para hindúes y musulmanes, tanto durante su vida como después de ella (...)

EL TEXTO DE LA CARTA

“Tú [un discípulo anónimo de Jan-i Janan] habías preguntado si la religión de los incrédulos de la India, al igual que la de los politeístas preislámicos de Arabia, era absolutamente inválida o si los primeros solían seguir una religión normativamente válida que posteriormente fue derogada. Y tú también habías preguntado qué opinión debíamos tener nosotros [los musulmanes indios] sobre sus antepasados y líderes religiosos.

Por lo tanto, una exposición justa y sólida sobre este asunto es la siguiente. Lo que he llegado a saber de los libros antiguos del pueblo de la India (ahl-i hind) es que, al nacer la humanidad, Dios les reveló un libro llamado bayd (persa para Vedas) a través de un ángel llamado Brahmā, que es el agente de la creación del mundo. Este libro se compone de cuatro secciones.

Contiene mandamientos sobre ordenar el bien y prohibir el mal («amr wa nahi») e informes sobre el pasado y el futuro. Sus maestros juristas han derivado seis disciplinas de este libro. Sus fundamentos doctrinales se basan en estas disciplinas. A esto le han dado el nombre de Dharmaśāstra, que significa la disciplina de la fe (fann-i «imaniyyat»), que nosotros llamamos «ilm-i kalam». Han dividido a la humanidad en cuatro divisiones y han asignado deberes prácticos distintos para cada una de ellas. La base de las prácticas normativas se ha basado en este sistema. A esto le han dado el nombre de Karmaśāstra, que significa la disciplina de las prácticas (fann-i ‘amaliyyat) que llamamos jurisprudencia (‘ilm-i fiqh).

También han dividido la extensa historia del mundo en cuatro divisiones, y llaman a cada una de estas divisiones «Jug [[Yug]]». Y para cada «jug» han derivado prácticas normativas de cada una de las cuatro disciplinas de los Vedas. Las prácticas de sus modernos no pueden considerarse normativas (saqit al-i‘tibar). Todas sus sectas están de acuerdo en la unidad de Dios y todas entienden que el mundo ha sido creado por Él. Del mismo modo, todas creen en la aniquilación del mundo, en las recompensas y los castigos por las acciones humanas, y en la rendición de cuentas en el Día del Juicio.

Y poseen un profundo conocimiento de los conocimientos revelados y racionales (‘ulum-i ‘aqli wa naqli), las prácticas meditativas (riyazat), los esfuerzos espirituales (mujahadat), el conocimiento gnóstico (tahqiq-i ma‘arif) y las revelaciones místicas (mukashafat). Sus bibliotecas aún se conservan en buen estado.

Sus rituales de adoración de ídolos no implican politeísmo. La realidad de tales rituales es otra cosa. Sus eruditos han dividido la vida en cuatro fases. La primera es para la adquisición de conocimientos, la segunda para el sustento y la crianza de los hijos, la tercera para la corrección de las prácticas y la purificación del alma, y la cuarta para la abnegación del mundo; consideran que la última etapa es la cima de las perfecciones humanas.

La salvación definitiva (nijat-i kubra), lo que ellos llaman mahāmukt, se basa en esta última etapa de la vida. Las normas y reglamentos de esta religión tienen una armonía y un orden completos (mukammal nazm o nasq).

Esta solía ser una religión aceptada normativamente. Pero ahora ha sido derogada. Muchas tradiciones religiosas distintas del judaísmo y el cristianismo fueron derogadas o nacieron y luego desaparecieron, aunque la Sharia solo menciona esas dos. Según el Corán, «No hay comunidad a la que no haya sido enviado un advertidor» (wa inn min ummatin khala fi-ha nazir). Y en otro versículo se dice: «A cada comunidad le ha sido enviado un mensajero» (wa li kulli ummatin rasul).

Y hay también varios otros versículos relativos al envío de profetas. Los profetas y mensajeros de Dios fueron enviados efectivamente a la India.

Sus condiciones están registradas en los libros [de los hindúes] y por sus tradiciones también parece que sus profetas habían alcanzado el estado de perfección. La inmensa misericordia de Dios no olvidó a la humanidad de esta vasta masa continental. Es bien sabido que antes de la llegada de Muhammad [[sallallahu alayhi wa sallam]], a cada comunidad (qawm) se le enviaron profetas.

Además, cada comunidad estaba obligada a seguir a su propio profeta enviado a ella y a ningún otro.

Tras la aparición de nuestro Profeta [Muhammad], que es el sello de todos los mensajeros y que representa al Profeta para toda la humanidad, su religión [el islam] ha derogado todas las religiones de Occidente y Oriente. Y mientras exista el mundo, nadie puede atreverse a desobedecer al Profeta. Desde la llegada del Profeta hasta ahora, han transcurrido 1180 años.

En este período de tiempo, quien no lo haya aceptado [a él y a su religión] es un incrédulo. Pero las personas que vivieron antes del nacimiento del Islam no lo son. Como se dice en las tradiciones normativas del Islam, «[entre los profetas anteriores], hay algunos de los que os hemos hablado y hay otros de los que no os hemos hablado (min-hum man qasasna ‘alayka wa min-hum man lam naqsus ‘alayka)».

Por lo tanto, llegamos a saber que la tradición musulmana no revela la identidad de varios profetas. Por lo tanto, con respecto a los profetas de la India, también es mejor para nosotros adoptar el silencio. En cuanto a los seguidores de dichos profetas, no debemos creer que son culpables de incredulidad y, por lo tanto, susceptibles de ser asesinados, ni es obligatorio para nosotros creer en su salvación. Simplemente debemos mantener una actitud positiva (husn-i zann) para que no se genere ninguna discordia (ta‘assub). Del mismo modo, con respecto al pueblo de Persia o con respecto a los pueblos de todos los países que precedieron a Muhammad y sobre los que las fuentes normativas del Islam no ofrecen un juicio explícito, lo mejor es creer que sus leyes y tradiciones eran susceptibles de seguir el camino de la justicia. Nunca se debe tomar a la ligera acusar a otra persona de incredulidad en ausencia de una prueba textual absolutamente categórica (qat‘i dalil).

Y la verdad de su idolatría es esta: hacen ídolos de ciertas figuras en las que centran su atención como forma de meditación.

Tales figuras pueden incluir ángeles que, por mandato de Dios, son capaces de actuar en este mundo de existencia y corrupción, las almas de ciertas personas perfectas que, incluso después de separarse del cuerpo, son capaces de actuar en este mundo, o personas a las que consideran inmortales, tal y como entendemos que el profeta Jidr es inmortal. A través de esta meditación enfocada, son capaces de establecer una conexión espiritual con el objeto o la figura representada por el ídolo. Y sobre la base de esta conexión, buscan satisfacer sus necesidades mundanas y de salvación.

Esta práctica de meditación se asemeja a la práctica común de los sufíes que, como parte de su meditación, visualizan a sus maestros y, al hacerlo, se benefician de la emanación del maestro (fayzyab). La única diferencia es que los sufíes no hacen un ídolo de sus maestros.

Pero la práctica de la adoración de ídolos [entre los hindúes] no tiene nada que ver con los principios doctrinales de los incrédulos preislámicos de Arabia.

Esto se debe a que los árabes preislámicos solían considerar a sus ídolos como eficaces y agentes (mu'assar wa mutasarraf) en sí mismos y no como instrumentos (alih) de las acciones de Dios. Solían considerar a sus ídolos como dioses de la tierra y a Dios como el Dios del cielo; esto representa el politeísmo.

La postración de los hindúes es una postración de reverencia (sajda-yi tahiyyat) y no de sumisión o devoción (ubudiyyat). Porque según sus costumbres, se muestra respeto a los padres, a los mayores y a los maestros no diciendo Salam, sino postrándose ante ellos. A esta postración la llaman «dandvat». Y creer en la transmigración (tanasukh) no convierte necesariamente a alguien en incrédulo. Paz (Wassalam)”.

Traducido al español de:

THE PERILS AND POSSIBILITIES OF INTER-RELIGIOUS TRANSLATION: MIRZA MAZHAR  JAN-I JANAN ON THE HINDUS. Por: SherAli Tareen.

 

Sobre Shaykh Jan e Janan:

Su nombre fue Shaykh Shamsuddin Habibullah, conocido como Jan e Janan [Yan e Yanan]. De él se ha escrito:

“Sheij Muhammad Afzal [uno de sus maestros] dijo: «Sheij Mazhar Habibullah recibió el estado de Qutb y es el eje central de esta tariqat en este momento».

Su perfección espiritual atrajo a personas de todos los rincones del subcontinente...

En su noble persona se combinaban los poderes de cuatro tariqats. Era maestro de las órdenes Naqshbandi, Qadiri, Suhrawardi y Chishti. Solía decir: «Recibí los secretos y el conocimiento de estas órdenes de mi Shaykh, Sayyid Nur Muhammad Badawani, hasta que alcancé un poder muy distinguido en estas órdenes. Me elevó de la Etapa Ibrahimica a la Etapa Muhammadiana, lo que me llevó a ver al Profeta saslallahu alayhi wa sallam sentado en mi lugar, mientras yo estaba sentado en el suyo. Entonces desaparecí y lo vi sentado en los dos lugares. Luego lo vi desaparecer y me vi a mí mismo sentado en ambos lugares.”

 


lunes, 30 de octubre de 2023

El buscador, la pluralidad de religiones y el Islam

En el Nombre de Dios,
el Misericordioso, el Compasivo

Para los buscadores espirituales, almas inquietas que quieren un camino espiritual, pero que encuentran frente a sí tantas religiones, cómo saber cuál es la indicada.


Caligrafía de texto coránico


EL BUSCADOR, LA ESPIRITUALIDAD Y LAS GRANDES RELIGIONES

1) PRESENTIMIENTO: Puedes tener el corazón "contento" o en todo caso tenerlo muy distraído con el mundo (sea en felicidad o en sufrimiento), y no buscas más allá de éste.
O puedes sentir que hay algo más hondo, más valioso, más sutil.
2) ESPIRITU: Si eres de los últimos, puedes dejarte percibir eso Otro de vez en cuando, como un espectador eventual, esporádico. O puedes interesarte en serio, buscar más de Eso. Querer vivir de modo consustancial con Eso, que intuyes que da sentido nuevo a todo lo demás que ya conoces.
3) BUSCADOR: Si eres de los últimos, podrías querer descubrir cómo adentrarte a vivir a la luz de Eso por ti mismo, descubriendo todo por ti mismo, suponiendo que no hay peligros o rutas falsas o zonas oscuras, o zonas que te regresan a lo mismo, y pensando así que podrías caminar si quieres hacerlo todo por ti mismo de cero. Es decir, pensando que todo sólo podría salirte de maravillas (a pesar de que sería como querer viajar a una tierra lejana desde tu ligar sin mapa ni conocimiento más que de tu propio lugar, sin saber siquiera la distancia o los riesgos en el camino).
O .... podrías pensar que quizá en la historia amplia de la humanidad, de tantos siglos y tantos y tantos millones de seres, ya ha habido otros que han iniciado ese recorrido antes que tú, y quizás hayan avanzado en conocimientos de la mano de otros antes que ellos, de modo que en vez de querer descubrir la pólvora de nuevo (sin conocimientos de química siquiera), podrías querer investigar si hay caminos de conocimiento para adentrarse en serio en Eso.
4) SENDEROS DE MAESTROS: Si eres de los últimos, podrías darte cuenta pronto que ha habido grandes genios de la espiritualidad en la historia de la humanidad, y varios caminos.
Y entonces:
4.1.- Podrías ser de quienes dicen: todos esos caminos son todos iguales en tanto que todos tienen parte de verdad, o de plano puedes decir más bien que todos son en el fondo íntegramente verdaderos (a pesar de las evidencias claras de que enseñan cosas muy distintas e incompatibles). Y si eres de quienes piensan así entonces, al fin y al cabo, aunque no tengas conciencia de ello, te das la curiosa categoría de un aprendiz que se coloca a juzgar el grado de conocimientos de los más variados maestros. Es decir, aprendiz que juzga a los caminos y los maestros como maestro de maestros.
Eso es en el fondo: o hacer tu propio camino, con un poco de todos (sincretismo), a diferencia de todos esos maestros, que no actuaron así.
O podrías terminar diciendo: elijo un camino, pero cualquiera es verdadero y podría haber elegido cualquier otro (perennialismo).
En cualquier caso, en rigor, si eres sincero, verías que ningún maestro ni camino actúa así. Así que te quedas sin camino real y sin maestro real, contrario a tu finalidad inicial.
4.2.- O si tu sed de lo Otro te ha llevado a conocer que hay maestros y caminos, y no actúas con la ingenuidad u orgullo escondido del sincretista o del perennialista, entonces podrías ser un buscador que se plantee cuál es el mejor camino disponible, el más auténtico, y te hagas la pregunta de cómo orientarte para una posible elección dentro de los múltiples senderos.
5. MAESTROS FALSOS, MAESTROS MÁS AUTÉNTICOS
Si eres de los últimos, entonces podrías investigar y cuidar más de tu intuición interna (t, de seguro, en este punto, buscar auxilio de Eso para que te oriente en tu caminar), y advertirías que si bien hoy se habla de muchos maestros y senderos, hay básicamente dos grandes tipos: los que surgen de caminos New Age (de la llamada Nueva Era), todos históricamente muy muy nuevos. Y los que está en caminos de siglos de tradición espiritual.
Algunos quedan admirados de maestros de luces de neón, luces artificiales, modernas.
Otro investigan y perciben (no es difícil notarlo en realidad) que esos maestros de la Nueva Era, en todos sus tipos, te ofrecen otra vez ... más mundo y mundo, sea para adquirir fama espiritual, a través de poderes ocultos, o para tener bienestar asegurado, o para tener un distintivo social que te marque como de una supuesta "élite" de así llamados iniciados, etc.
Y podrías percibir que más confiables, menos mundanos, menos bulliciosos, más cálidos, son los maestros que vienen desde caminos que parten desde la antigüedad.
6. RELIGIONES
Si eres de los últimos, verás que hay caminos del pasado y caminos que siguen aún hoy existiendo. Como te has puesto la meta de encontrar un camino practicable con maestros accesibles, de poco te servirá los logros que se narren de un camino de la antigüedad que no tenga prolongación real hoy en día.
Y entonces te preguntarás: ¿qué gran camino espiritual, que viene de la antigüedad, con historia de genios espirituales en su historia, existe hoy?
Y te darás cuenta que eso es lo que se llaman las Grandes Religiones.
Y querrás investigar de ellas, familiarizarte con ellas lo suficiente como para el objetivo de tu caminar con el horizonte de la Eternidad rodeándote.
Y aquí, puedes advertir que, miradas desde la distancia, con perspectiva, en realidad son muy pocas:
  • Islam, Cristianismo, Judaísmo, por un lado, más entrelazadas entre sí,
  • Y más al Oriente: Hinduismo, Budismo, Taoísmo (el confucianismo es más una moral filosófica que una gran religión).
7. CARACTERÍSTICAS DE UNA GRAN RELIGIÓN
Llegado a este punto, podrías advertir que la razón y la intuición parten de que hay un Uno, un Otro, un Principio, del que depende todo, superior a todo, no material, no aprisionado ni en el tiempo ni en el espacio, Eterno, los Perfecto sin mancha alguna. Llamémoslo por ello mismo Dios.
Y aunque puedas notar, en tus conocimientos, que las grandes religiones tienen varios elementos en común, unas más que otras entre sí, tendrás que constatar que el Principio de todo debe ser por su naturaleza misma el principio y fin de tu búsqueda y tu camino.
Y entonces puedes advertir que:
  • El budismo no tiene a Dios como centro, ni inicio ni fin. Y aunque haya muchas cosas que admirar en ese camino, y muchos maestros de renombre, podrías pensar que hay una carencia, una falta de base, en su estructura misma, que no pone a este camino como el más directo o el más afinado si este camino no conoce a Dios.
  • El hinduismo, aunque tiene muchas formas, tiene a su vez muchos dioses, cientos de ellos, entre ellos varios dioses mayores, y varias escuelas del hinduismo no concuerdan cuál es el dios mayor de los mayores. Incluso la versión más "intelectual" del hinduismo llamado monista, que dice que en el fondo hay solo 1 gran Dios, acepta rezar y hacer culto externo a múltiples dioses, como todas las demás tendencias del hinduismo. Al notar esto, podrías pensar entonces que, incluso cuando haya muchos caminos de renombre allí, debe haber una carencia o un defecto de fondo que atraviesa toda la estructura de la vivencia hindú. Y es que el politeísmo (a nivel práctico, de culto, incluso teológico, hasta en el caso de su pretendido monismo del advaita vedanta) es la negación, el olvido o la supresión de la realidad única que le debe corresponder por su naturaleza únicamente a Dios, el Único.
  • El taoísmo, aunque tiene diferencias con el hinduismo y el budismo, en realidad comparte con el hinduismo el politeísmo.
Si adviertes lo anterior, podrías decir entonces que por mucho que haya cosas que admirar en esas religiones del Lejano Oriente, la gran religión debe ser aquella que vive por y para Dios Único, del modo más espiritual y a la vez razonable y practicable. Y voltearías tu mirada a las llamadas Religiones del Libro o Religiones Monoteístas o las Grandes Religiones del Cercano Oriente, por orden de aparición: el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam.
8. EL ENCUENTRO CON DIOS
Llegados a este punto, hay muchas cosas admirables sin duda en estas tres Grandes Religiones Monoteístas. Pero es indudable también que no es posible que las tres sean ciertas a la vez, ya que hay hay algunas enseñanzas fundamentales en cada una de ellas que son incompatibles con las otras dos.
Y si investigas, si, en este punto, además de tu investigación, acompañas tu caminar decidido con la oración a Dios buscando ayuda, podrías percibir, si Dios lo quiere, que:
  • Texto sagrado: en relación a sus textos sagrados, en el caso del Judaísmo y del Cristianismo, hay un hecho de gran trascendencia en relación a la Torá y el Evangelio que existen en las biblias (y que muchos de sus seguidores no conocen, a pesar de que es algo ampliamente conocido entre los especialistas en la historia de la aparición del texto bíblico):
- Moisés, la paz sea con él, según la Biblia, falleció en lo que se denominaría hoy día el siglo XIII antes de Jesús, la paz sea con él. Trece siglos antes de Jesús, es decir: hace ¡34 siglos atrás!.
Y sin embargo, el ejemplar completo de la Torá más antiguo que se ha conservado es de apenas ocho siglos de antigüedad (escrito entre los años 1155 y 1225 después de Jesús). Y si se toma en cuenta los fragmentos más antiguos (no la Tora completa, sólo fragmentos), los más antiguos que se conservan llegan hasta el siglo III antes de Jesús.
Es decir, incluso los fragmentos más antiguos tienen MIL AÑOS de distancia de la vida de Moisés, la paz sea con él.
No hay escritos por esos mil años, ni hay cadena ininterrumpida, conocida y fiable de transmisores orales, si acaso, de esos diez siglos (40 generaciones de transmisores faltantes y/o desconocidos, cuando menos).
Eso quiere decir que nada garantiza que la Torá que se conoce hoy, incluso la que podía haber en el siglo III antes de Jesús, fuera efectivamente la Torá que se dice que recibió por revelación Moisés, la paz sea con él.
Eso explicaría además algunos hechos, pocos pero ciertos y chocantes, que se han introducido en las escrituras judías (como al supuesta orden de Dios a Moisés, claramente falsa sin duda, de ordenar un genocidio a perpetuidad de un pueblo, el cananita - Números 31-).
En el caso del Cristianismo, nunca se ha tenido el Evangelio de Jesús según Jesús. Sólo se tiene el evangelio de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Pero el autor del evangelio de Juan no es tampoco Juan el apóstol, sino un griego. Y los historiadores del texto de la Biblia están todos de acuerdo en que el evangelio de Juan es el más tardío en aparecer.
El problema del texto del Nuevo Testamento, por otro lado, es que hay fragmentos y manuscritos antiguos, pero hay diferencias entre ellos y es de sobra conocido entre los especialistas del texto bíblico el problema de fiabilidad del texto que esto presenta. Tomamos el siguiente extracto de una obra de un autor que a su vez compendia el parecer de expertos en este campo:
"Bart D. Ehrman: “Posiblemente es más fácil poner el asunto en términos comparativos: hay más diferencias en nuestros manuscritos que palabras en el Nuevo Testamento” [Cita tomada de su libro: The New Testament: A Historical Introduction to the Early Christian Writings [El Nuevo Testamento: Una introducción histórica a los primeros escritos cristianos]. p. 12..]
¿Cómo ocurrió esto? Registros pobres. Deshonestidad. Incompetencia. Prejuicios doctrinales. Elija lo que quiera.
Ninguno de los manuscritos originales ha sobrevivido desde el período de los primeros cristianos. Como resultado, “jamás estaremos en capacidad de declarar algún conocimiento sobre lo que el texto de ningún escrito bíblico fue con exactitud” [Cita tomada del libro: Funk, Robert W.; Hoover, Roy W. y el Seminario de Jesús. The Five Gospels: The Search for the Authentic Words of Jesus (Los Cinco Evangelios: La búsqueda de las palabras auténticas de Jesús). p. 6] "
(Fragmento de texto Tomado de: Dr. Laurence B. Brown. "¿Desviados? Explicación Sobre la Guía y la Desviación en las Religiones Abrahámicas", p. 255. Disponible para descargarse gratuitamente de: https://d1.islamhouse.com/.../ih.../single/es_misgoded.pdf).
A diferencia de la Torá y la Biblia en general, la Revelación del Sagrado Corán ha sido extraordinariamente preservada, desde hace 14 siglos atrás, desde la recitación del Corán que salió de la lengua bendita del Profeta del Islam, el amado de Dios, nuestro maestro Muhammad, la bendición y la paz de Dios sean sobre él.
Sir. William Muir, especialista del orientalismo y particularmente de la historia de los principios del Islam, autor de números libros sobre el Islam, escribió sobre el Corán: "Probablemente no existe en el mundo otro libro que haya conservado la pureza del texto durante 14 siglos".
Y el profesor Nicholson, dice en su libro, Historia literaria de los árabes:
"Aquí en el Corán tenemos materiales de autoridad única e incontestable para rastrear el origen y el desarrollo temprano del Islam, materiales que no existen en el caso del budismo o el cristianismo o cualquier otra religión antigua".
Es fácil comprobar la preservación del Sagrado Corán, lo que singulariza al Islam dentro de las Religiones Monoteístas con un privilegio esencial (Puede verse al respecto: https://www.newmuslims.com/.../la-preservacia-n-del.../)
  • Figura Principal: En cuanto a las figuras centrales de cada una de estas grandes religiones, como hemos dicho, hay más del diez siglos de distancia entre los primeros escasos fragmentos antiguos de la Torá y la vida de Moisés, la paz sea con él. Y el Nuevo Testamento no ofrece un testimonio seguro sobre la vida y las palabras de Jesús, la paz sea con él, y aun así sólo narra unas pocas páginas de su vida -sobre todo de 3 años de su vida- si se juntan los relatos de los cuatro evangelios.
En el caso del Profeta Muhammad (la bendición y la paz de Dios sean sobre él y sobre todos los Enviados de Dios) se ha preservado el conocimiento detallado de su vida, de sus 63 años de vida, incluyendo 23 años como Profeta (desde sus 40 años en adelante). Tenemos de él información que, en comparación con las otras dos religiones monoteístas, es claramente bastante más amplia y mucho mejor transmitida
¿Qué cristiano no querría saber con detalle la vida diaria de Jesús, la paz sea con él?.
Nosotros conocemos el ejemplo extraordinario y abundante de la vida del último de los Enviados Divinos, además del texto del Libro Sagrado que le fue revelado.
Dos bendiciones extraordinarias que singularizan al Islam.
Hay otro aspecto adicional que alguien puede constar en las tres grandes religiones de que hablamos:
Los judíos no reconocen la luminosidad espiritual que tuvo Jesús, la paz sea con él, el Auxilio Divino que tuvo. Y los cristianos, a su turno, no reconocen el brillo espiritual extraordinario que vino con el último de los Enviados Divinos: Muhammad, la bendición y paz sean con él.
El Islam es más abarcante: reconocemos las luces y el auxilio divino, la misión extraordinaria y los milagros que vinieron con los Profetas de Israel y con Jesús, la paz sea con ellos, y a su vez reconocemos que el Sello de los Enviados fue destinado a nacer y enseñar en el mundo, después de los anteriores, precisamente por los problemas que se habían introducido en algunos de los textos y algunas de las doctrinas de los caminos que dejaron los Enviados anteriores por culpa de omisiones, fallas o desperfectos de quienes los siguieron en los siglos posteriores a ellos.
  • Monoteísmo: En cuanto al monoteísmo, hay un muy serio problema con la Trinidad y la Encarnación divina. Ni los enseñó el Jesús histórico, ni siquiera el Jesús de los Evangelios, sino que fue una doctrina posterior ingresada en los cristianos. Tampoco fue enseñada por los Profetas de Israel. Es un monoteísmo casi tri-teísta, se diría, un monoteísmo por un lado que habla de 3 verdaderas personas divinas distintas entre sí. Eso no es propiamente monoteísmo.
Frente a ello, el Judaísmo y el Islam se mantienen claramente monoteístas.
Pero el Islam sí tiene las doctrinas y los textos conservados desde su origen, con vocación universal.
El Islam no se niega a reconocer las luces anteriores, pero las otras religiones se han quedado aferradas a sus épocas previas, sin reconocer el Auxilio Divino renovado que vino tras ellos, para bienes de todos, confirmando lo recto que venía de antes, corrigiendo errores que se mezclaron con las enseñanzas venidas de los profetas anteriores, y abriendo nuevas formas más adaptadas a los nuevos tiempos por venir en adelante.
El Islam es una religión que por su potencia vital ha alumbrado varias civilizaciones distintas en 14 siglos. Ampara la multiculturalidad y diversidad humanas bajo el marco común de los grandes preceptos del sendero profético y divino.
Y mantiene viva hasta hoy una extraordinaria historia de espiritualidad sublime, grandes maestros espirituales que ransitan el Camino del Sello de los Enviados, la paz sea sobre él, descubriendo qué es vivir en armonía e inmersos en el contacto con el Único, el Uno, de quien venimos, y a quien volvemos.
Que Dios nos auxilie en nuestro caminar y perdone nuestras faltas.
Que nos alumbre con Su Amor y nos lleve a Su Presencia.




miércoles, 10 de septiembre de 2014

Meditación Sufi y Meditación Yoga

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo



MEDITACIÓN SUFI Y MEDITACIÓN YOGUI


Bismillahi Rahmani Rahim


No todos los que cierran los ojos hacen lo mismo, ni todo camino que busca algo más allá de la materia busca algo del mismo valor.

El ego no se ve, no se ve el espíritu, y no se ve a Dios.  Pero concentrarse en "lo que no se ve" (el Ghayb) no es por sí solo "espiritualidad", si esta palabra va a tener un valor asociado muy alto y único.


Meditación de un siervo de Dios, un maestro sufi consumado


Nos recuerda nuestro Gran Maestro, Maulana Nazim: no hay título más honroso ante la Divina Presencia que el de ser simplemente 'siervo'.

Y dice asimismo: esta tarika, nuestra vía, es una fábrica de ceros: la gente viene creyendo que son algo, queriendo ser algo, y les enseñamos a ser cero, cero, cero, cero.

Cuántas veces se le oyó decir:

"Solo somos siervos débiles, oh Señor, perdónanos, no te hemos adorado como es debido, oh Señor, solo queremos ser Tus siervos".

Esta meditación viene con la actitud de quien sirve a Dios y encuentra en Dios al fuente inagotable del Amor: servicio, sacrificio, entrega, obediencia a la Voluntad Divina.

Y Dios cubre a Su siervo con Su aceptación  y los regalos de Su Amor, que ningún ojo vio ni ningún oído oyó.


La Meditación opuesta


Ésta pertenece a caminos que engrosan el ego de modos sutiles, muy auto-cautivantes, muy 'relajantes', pero que nos atan al fin y al cabo a formas sutiles y "del No Visto". 

Como dice Sheykh Abdul Kerim, no crean que ego es simplemente comer más o beber más,  querer sexo sin límites.  

Hay también un ego religioso, así como hay también un ego erudito, y un ego al que le gusta el ropaje místico.  

Buscará estas formas para engrosar su autocomplacencia bajo modos sutiles que escapan a lo común.  

Hay egos a los que les gusta andar bajo ilusiones o hasta alucinaciones, egos que se quieren expandir y expandir en percepciones y en poderes, en sueños y en visiones.

Citamos aquí a un expositor, Nisargadatta Maharaj, gurú hindú famoso en el demacrado mundo de la así llamada Nueva Era (New Age) por su frase "tú eres eso [el todo, lo perfecto]", quien dijo:

"Simplemente seguí la instrucción de mi Gurú, la cual era que debía concentrar la mente en el ser puro, “Yo soy”, y permanecer en ello. Yo solía sentarme durante horas seguidas, solamente con el “Yo soy” en mi mente, y pronto la paz, la dicha y un profundo amor que todo lo abarca llegaron a ser mi estado normal. En eso, todo desaparecía- yo mismo, mi Gurú, la vida que yo vivía, el mundo alrededor de mí. Sólo permanecían una paz y un silencio insondables".

En términos de ‘aqida o doctrina, en el primer caso tenemos la poderosa afirmación: no hay más dios que un solo Dios (la illaha illa'Allah). 

En la segunda meditación, lo que hay es un cúmelo singular de hulul (encarnacionismo), panteísmo, adoración de uno mismo e ignorancia de la realidad del Uno y de quién es aquel Uno: Allah.  Nunca los siervos o la creación.

En términos sufis: Solo somos siervos.  Siervos débiles.  Siervos que buscan complacer a Dios.


El Señorío y la Perfección son solo de Dios.


Pero he allí un ejemplo de la glorificación del ego llevado a su auto-aceptación como un Yo Soy que lo es todo.  ¡Al fin el ego lo es todo!   Y encima lo hace en paz. 

Y si lo ha hecho con los 'métodos de meditación adecuados' que se enseña en los caminos de los gurús, el ego hasta recibirá poderes sobrenaturales, los famosos siddhas (capacidad de curar, levitación, lectura de la mente, etc).  Y entonces ya no habrá quien lo pueda curar.

Suficiente como para ir intuyendo dónde están los awliya o amigos de Dios y dónde los awliya ash shaytan o cuando menos las gentes bajo un influjo del shaytan.

Y pensar, no obstante, que hay demasiados 'sufis', incluso naqshbandis, por allí que se regocijan leyendo textos como los citados, engañados con la 'meditación' de la auto-glorificación.

No puedes adorarte a ti mismo y adorar a Allah.

La auto-glorificación es la renuncia al servicio. 

Es, por tanto, el rechazo a nuestro Señor, Aquel Único que es en verdad El Misericordioso y Todo Compasivo.

A veces, basta con observar. Observar el rostro de un siervo de Dios, que brilla con luz. 

Frente a un ego cegado ante sí mismo, que cubre al ser humano con oscuridad y extravío.



Siervo de Dios



El gurú del "Yo Soy" (foto extraída de una página
 favorable a dicho autor)




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