sábado, 22 de agosto de 2009

Algunas de las Bendiciones del Ramadán


El Sagrado mes de Ramadán ha llegado. Las alabanzas a Allah, el Señor de los mundos.

Las grandes escrituras que Allah ha enviado al mundo han descendido en Ramadán. Asimismo, en Ramadán fue descendido todo el Sagrado Corán desde la Tabla Preservada hasta el cielo más cercano a nuestro mundo, y de allí fue revelado poco a poco en este mundo físico al Mensajero de Allah, la bendición y la paz de Allah sean con él, por espacioo de 23 años.

El Profeta Ibrahim, la paz sea con él (Abraham), Abraham, recibió sus escrituras el día 1 y 3 de Ramadán. El Profeta Daud, la paz sea con él, David, recibió el Zabur (Salmos) el 12 ó el 18 de Ramadán. El Profeta Musa, la paz sea con él, Moisés, recibió la Torah el 6 de Ramadán. El Profeta 'Isa, la paz sea con él, Jesús, recibió el Inyil (el Evangelio) el 12 ó 13 de Ramadán.

Durante este mes se abunda en la recitación del Sagrado Corán, Guía para los mundos.

Yibril, la paz sea con él, el Arcángel Gabriel, solía recitarle el Corán a nuestro Profeta en este mes.


Algunas palabras de nuestro Profeta, la paz sea con él, sobre el Ramadán



Al Bukhari y Muslim registran que Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, narró que el Santo Profeta, la bendición y la paz de Allah sean abundantemente sobre él, dijo :

"A aquel que cumple el ayuno a lo largo del Ramadán y lo hace con una apertura sincera hacia su Señor y en la esperanza de hacer méritos, le serán disculpados los olvidos del pasado"

Salman al Farsi, que Allah esté complacido con él, narró, según se registra por ibn Khuzaimah en su Sahih:

El Mensajero de Allah (que la paz y bendiciones únicas de Allah sean con él) se dirigió a nosotros el último día del Sha’ban [el mes inmediatamente anterior a Ramadán] y nos dijo:

‘¡Oh Pueblo!, ha llegado a ustedes un grande y bendito mes, un mes en el cual hay una noche cuya virtud es más grande que mil meses [Laylatul Qadr, la Noche en que descendió el Sagrado Corán]. Es un mes en el que Allah ha hecho que el ayuno (ese mes) sea una obligación y pasar las noches orando sea una práctica. Quienquiera acercarse a Allah este mes mediante buenas acciones, recibirá una recompensa igual a la de haber realizado una acción obligatoria en cualquier otro momento, y aquél que haga una acción obligatoria durante este mes tendrá una recompensa igual a la de haber realizado setenta acciones obligatorias en cualquier otro momento.

Éste es ciertamente el mes de la paciencia, y la recompensa por la verdadera paciencia es el Paraíso. Es el mes de la simpatía hacia los demás. Es el mes donde la provisión del verdadero creyente se incrementa. Quienquiera que alimenta a otro que ha ayunado a fin de que éste último rompa (tras el atardecer) su ayuno, recibirá recompensa de sus pecados y liberación del Fuego, y tendrá la misma recompensa que la del ayunante (a quien alimentó) sin que la recompensa de este último se disminuya en absoluto.

Tras lo cual dijimos: Oh Mensajero de Allah, no todos nosotros poseemos los medios para alimentar a uno que va a romper su ayuno.

El Mensajero de Allah, que la bendición y la paz del Creador sean sobre él, respondió: Allah concede la misma recompensa a aquel que da a un ayunante para romper su ayuno aunque sea un simple dátil, o un vaso de agua, o un sorbo de leche.

Éste es un mes cuya primera parte trae la misericordia de Allah, su segunda parte traer Su perdón y la última parte trae la liberación del Fuego [del Infierno].

Quienquiera que alivie la carga de sus sirvientes en este mes, Allah le perdonará y le liberará del fuego del Infierno.

Y en este mes hay cuatro cosas que deberían realizar en gran número, dos de las cuales serán para complacer a vuestro Señor, y dos de las cuales son aquellas sin las cuales no podrían hacer más.

Aquellas que son para complacer a vuestro Señor son que atestiguen de modo numeroso que no hay mas dios que Allah [es decir, repetir La Illaha Illa'Allah muchas veces] y que hagan mucho istighfar [es decir, pedir perdón a Allah].

Y en cuanto a aquellas sin las cuales no podrían hacer más, es que deberían suplicarle a Allah la entrada en el Paraíso y pedir refugio en Él del Infierno.

Y quien quiera que dio agua para beber a uno que ayunó, Allah le concederá de beber de mi fuente [en el Día del Juicio] una bebida tal que dicha persona jamás volverá a sentir sed hasta que ingrese al Paraíso”.

Dijo también el Mensajero de Allah, bendiciones y paz sean sobre él:

"Si supiesen cuánto hay de gracias y bendiciones en el mes de Ramadán, desearían que fuese un año completo".

En un Hadiz relatado asimismo por Khuzaimah:

"Abu Umama (r.a.) le pidió al Mensajero de Allah (s.a.a.s.) que le diera un deber, de valor tal que al hacerlo lo beneficiaría en este mundo y en el más allá, y que lo llevara al Paraíso. El Mensajero deAllah (s.a.a.s) le dijo: "¡Ayuna! No hay ninguna obra como ésta, ni nada que la iguale." Cuando Abu Umama le preguntó que otra obra le recomendaba, el Profeta (s.a.a.s) repitió la misma respuesta tres veces."

Ahmad, Bazzaar y al Baihaqi narran el siguiente hadiz:

"Abu Hurayrah narra que el Mensajero de Allah, que la bendición y la paz de Allah, sean con él, dijo:

`A mi Nación [la comunidad de los musulmanes] se le han dado cinco cosas para el Ramadán que no se les ha dado nadie más que a ellos:

Para ellos, el olor de la boca de una persona que ayuna es más dulce para Allah que la fragancia del almizcle.

Por ellos los peces en el mar piden perdón por los ayunantes hasta que rompen su ayuno

Allah prepara y decora un jardín especial en el Paraíso todos los días y le dice: 'Se aproxima un tiempo en que siervos fieles dejarán a un lado los grandes problemas del mundo y vendrán a ti'.

En este mes el Shaytan [el demonio] es encadenado a fin de que no lleguen a esos males a los que normalmente llegan en los meses distintos al Ramadán.

Y en la última noche del Ramadán, reciben el perdón'.

Los Compañeros le preguntaron entonces: 'Oh Mensajero de Allah, ¿es esa última noche Laylatul Qadr? El Mensajero de Allah, la bendición y la paz de Allah sean con él, respondió: 'No. Pero es justo que un siervo sólo reciba su recompensa tras haber completado su servicio'".

En el famoso Tafsir Durr al Manthur del Imam Jalaluddin as Suyuti, se narra que nuestra madre Aisha, que Allah esté complacida con ella, Madre de Creyentes y esposa del Mensajero de Allah, sallallahu 'alayhi wa sallam, dijo que cuando llegaba el Ramadán, el color del rostro de Mensajero de Allah, las bendiciones y paz de Allah sean sobre él, cambiaba. Y solía incrementar sus salats, se volvía aún más humilde en sus súplicas e incrementaba aún más su temor de Allah.

De acuerdo a otro hadiz, escasamente iba a la cama hasta que el Ramadán terminaba.

Adicionalmente, se narra en un hadiz que los ángeles Portadores del Trono de Allah reciben en Ramadán la orden de dejar todo lo demás y decir 'Amín' (es decir, 'que así sea'), a las súplicas de aquellos que ayunan.

Dijo nuestro Profeta Amado, la bendición y la paz del Altísimo sean sobre él, su Familia y sus Compañeros todos en el número de las creaciones de Allah:
"Cada día y cada noche del Ramadán Allah libera a un gran número de almas del Jahannam (del Fuego del Infierno). Y para caa musulmán hay durante el día y la noche un momento en el que su súplica es aceptada" (Transmitido desde Abu Said al Khudri, que Allah esté complacido con él, por Bazzaar).

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