Salatul fatih

Salatul fatih
Oh Allah bendice a nuestro Maestro Muḥammad, el que abre lo que está cerrado y sella lo que le ha precedido, aquel que hace triunfar a la Verdad por la Verdad, el guía hacia el camino recto, y a su familia, conforme a lo que merece su categoría y su inmenso alcance

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viernes, 28 de agosto de 2026

Opinión y vivencia personal de un sabio contemporáneo sobre la poligamia

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 

Poligamia en el Islam

¿Qué opinas de la poligamia?


En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo.

«Jamás podréis ser completamente justos entre las mujeres, aunque lo deseéis ardientemente. Pero no os inclinéis del todo hacia una dejando a la otra como suspendida. Y si os reconciliáis y sois conscientes de Allah, ciertamente Allah es Perdonador, Misericordioso.»

(Corán 4:129)


Ahora bien:

Uno de mis amigos me preguntó cuál era mi opinión sobre la poligamia, puesto que yo mismo había recorrido ese difícil camino. Me dijo:

«No quiero conocer el juicio jurídico [fiqh], pues ya lo conocemos. Quiero tu opinión a partir de tu propia experiencia»… etc.

Digo, y de Allah proviene el éxito:

Cuando enseñaba en la ciudad de Wādī al-ʿUyūn, en las montañas de los alauitas, durante los años 1972–1973, las noches de invierno eran largas, y eso me permitió —por gracia de Allah Altísimo— escribir dos investigaciones sobre la mujer:

La primera: La mujer musulmana en el viaje de la vida.

La segunda: Los privilegios de la mujer musulmana en el Noble Corán.

En ambos trabajos mis fuentes eran muy escasas. Entre las principales estaba el libro Fī Ẓilāl al-Qurʾān (A la sombra del Corán), del mártir Sayyid Quṭb Ibrāhīm.

Los servicios de seguridad sirios confiscaron mis investigaciones y mis cuadernos de poesía en 1975, durante el conocido incidente del mártir Marwān Ḥadīd. Que Allah Altísimo tenga misericordia de ambos.

En 1987 fui nombrado profesor en la Facultad de Educación de la agradable ciudad de Ṭāʾif. La Facultad me confió muchas asignaturas, entre ellas:

"La ética del hogar musulmán", que se impartía durante un solo semestre.

Y "Las normas jurídicas específicamente relativas a las mujeres", que se impartía durante dos semestres.

Ambas eran asignaturas del Departamento de Economía Doméstica de la Facultad de Educación.

Enseñé estas dos materias durante siete semestres, y de esas clases surgieron dos libros:

La ética del hogar musulmán.

El fiqh de la mujer musulmana.

¡Y hasta hoy no he tenido oportunidad de revisarlos y publicarlos!

(El pobre ʿAdāb es muy perezoso para publicar sus libros).

En "El fiqh de la mujer musulmana" discutí la cuestión de la poligamia, y la mayoría de las muchachas del Departamento de Economía Doméstica terminaron convencidas por el texto que les presenté.

Y aquí tienes, hermano lector, el resumen de mi opinión sobre esta cuestión tan difícil, tanto para los hombres como para las mujeres.

Primero

A partir de las palabras de Allah Altísimo:

«Y si teméis no ser justos con las huérfanas, casaos entonces con las mujeres que os parezcan buenas: dos, tres o cuatro. Pero si teméis no ser justos, entonces con una sola, o con aquellas que posea vuestra diestra. Eso es lo más próximo a evitar que cometáis injusticia.»

(Corán 4:3)

entiendo que la poligamia es algo lícito y bueno cuando concurren dos condiciones:

— Que el esposo que pretende practicarla tenga una expectativa fundada de poder actuar con justicia.

— Que tenga capacidad económica para mantenerlas.

Esta es mi posición, añadiendo también la necesidad de tener en cuenta la capacidad física.

Cuando una mujer está sola con su marido, suele conformarse con aquello que de él le basta para preservar su castidad, y se preocupa mucho por su salud.

Pero cuando tiene una coesposa, frecuentemente intentará ponerlo en aprietos exigiéndole más.

Segundo

Las normas jurídicas de la poligamia se refieren directamente al hombre que está casado simultáneamente con dos o más esposas.

En cambio, el matrimonio misyār, el matrimonio contraído con la intención previa de divorciarse —el llamado matrimonio del viajero— y el matrimonio motivado por el deseo, tienen cada uno sus propias reglas específicas, y su relación con la poligamia propiamente dicha es débil.

Tercero

Yo, este pobre siervo, nunca estuve casado simultáneamente con cuatro mujeres, ni tampoco con tres.

¡Solamente llegué a estar casado con dos al mismo tiempo!

Y a partir de mi experiencia personal digo:

Ningún musulmán tiene derecho, cuando Allah y Su Mensajero han decidido un asunto, a arrogarse una elección propia:

«No corresponde a un creyente ni a una creyente, cuando Allah y Su Mensajero han decidido un asunto, tener elección alguna respecto de su asunto.»

(Corán 33:36)

Sin embargo, la poligamia no constituye un pilar de la vida matrimonial ni es una obligación religiosa.

A lo sumo, puede considerarse una Sunna recomendable para el hombre fuerte, rico, paciente y de carácter tolerante y sereno.

Cuarto

La mujer, por su propia naturaleza, detesta la poligamia —aun sabiendo que fue Allah Altísimo quien la legisló—, mientras que los medios de comunicación mundiales y árabes presentan la poligamia como si fuese una traición.

Las películas, tanto largas como cortas, continúan reforzando este significado injusto.

Hasta tal punto que la cultura de la poligamia ha terminado siendo completamente rechazada en nuestras sociedades.

Además, los costos económicos y psicológicos de la poligamia se han vuelto muchísimo más difíciles de lo que puede imaginar quien nunca la ha practicado.

Algunas de mis esposas lloraban por la intensidad de sus celos. A veces llegaban a perder el equilibrio emocional y me enfrentaban con palabras duras, o insultaban a su coesposa y la menospreciaban.

En todo esto existe un sufrimiento considerable tanto para la esposa como para el marido.

Yo sentía compasión por ella y sufría también, y me decía interiormente:

«¡Ojalá hubiese sido más paciente y no me hubiera embarcado en esta amarga experiencia!»

¡Glorificado sea Allah, el Inmenso!

Quinto

Yo me casé con muchas mujeres, pero no pude soportar sus celos, sus interminables conversaciones ni las situaciones incómodas en las que me ponían, de modo que terminé divorciándome de todas ellas.

A pesar de eso, las respeto a todas, reconozco que les debo lealtad a todas y trato honorablemente a todas.

Y todas ellas me quieren, sin ninguna duda.

Desde el año 2016 vivo sin esposa.

¡Yo soy quien escribe e investiga!

¡Yo soy quien lava y limpia!

¡Yo soy quien atiende a mis huéspedes y a los alumnos que vienen a visitarme!

Por eso, mi propia experiencia me dice:

Si no hubiera existido la poligamia, no habría tenido a Saʿīd, Aḥmad, Ḥasan, Ḥusayn y Fāṭima, nacidos de mi segunda esposa.

Pero si no hubiera practicado la poligamia, probablemente estaría ahora con mi virtuosa primera esposa, a quien considero una de aquellas mujeres leales, luchadoras y pacientes.

Y no estaría viviendo mi vejez solo, soportando toda la dureza que la soledad tiene para un anciano.

Si no hubiera existido la poligamia, mis hijas no habrían estado entristecidas durante treinta y ocho años, hasta el día de hoy.

Si no hubiera existido la poligamia, decenas de miles de dólares no se me habrían escapado de las manos.

Si no hubiera existido la poligamia, tampoco tendría compromisos económicos permanentes que continúan hasta el día de hoy.

Lo que aconsejo a nuestros hijos jóvenes que se disponen a casarse es que no se precipiten al escoger a su primera esposa y que no se dejen engañar únicamente por el ḥijāb de una muchacha.

El ḥijāb es solamente una de las condiciones que contribuyen a la estabilidad del hogar.

La educación es una segunda condición, pues convivir con una persona ignorante, sea hombre o mujer, constituye una de las pruebas de la vida.

Y la belleza de la esposa, para mí y para la mayoría de los hombres, es uno de los pilares más importantes de la estabilidad matrimonial.

En cambio, para una mujer, la belleza del marido no sería sino un placer visual.

¡Ella antepone a eso la riqueza, el prestigio, la fama y los músculos!

Y así como los hombres difieren entre sí respecto de todo lo anterior, también las mujeres son diferentes unas de otras.

Aconsejo a mis hermanos que, en nuestra época, se limiten a una sola esposa, pues hombres y mujeres se han alejado mucho de la religión.

Si la vida con una sola esposa se vuelve extremadamente difícil, la poligamia nunca arreglará la situación.

Por el contrario, multiplicará las dificultades.

En semejante situación, la separación es preferible:

«Y si ambos se separan, Allah enriquecerá a cada uno con Su abundancia.»

(Corán 4:130)

Lo correcto entonces es buscar otra esposa, dando a la mujer anterior todos sus derechos íntegramente y tratándola con benevolencia incluso después del divorcio:

«Y no olvidéis la generosidad entre vosotros.»

(Corán 2:237)»

Y en Allah buscamos ayuda.

Y alabado sea Allah en toda circunstancia.


Escrito por: ʿAllāmah al-Sharīf ʿAdāb al-Ḥamsh al-Ḥusaynī, que Allah le proteja.


[Traducido con IA de su publicación en Facebook del día 28 de agosto de 2026.]







martes, 12 de marzo de 2019

Yo Estoy con aquel que Me recuerda: Dos historias contemporáneas del zikr


En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo


YO ESTOY CON EL QUE ME RECUERDA: HISTORIAS CONTEMPORÁNEAS DEL DHIKR


Allahumma salli 'ala muhammad wa 'ala ali muhammad


Sheykh Salah el Din al Tiyani al Hassani (r.a.a.)



I - ESTABA SOLO


Los viernes, en la tariqa tiyani se practica un zikr (dhikr) en grupo llamado Haylala en el que habitualmente se recita cuando menos 1,000 veces La ilaha ila’Allah (no hay mas dios que Allah) en algún momento entre la hora del ‘Asr (la media tarde) y hasta justo antes de la hora de Maghreb (el atardecer).

En su zawiyah (dergah o tekya, es decir, en su centro islámico), en Embaba, Cairo, Egipto, el viernes 30 de Agosto de 2013 el número de personas que acudieron para el Haylalah del Viernes era relativamente poco.

Sheikh alāḥud-Dīn at Tiyani, que Allah esté complacido con él, con ocasión de esa circunstancia, narró a los presentes la siguiente historia que pertenece a los primeros días de su bendita Zawiyah, décadas atrás:

.......


“Una vez vine a la Zawiyah años atrás (para el Haylala), y hubo algunas circunstancias que impidieron que los hermanos acudieran, así que me encontré solo. Recuerdo que me sentí triste, pero decidí igual empezar el zikr.

Empecé a recitar ‘La Ilaha Illa Allah’ cuando noté que cada átomo a mi alrededor decía “Allah, Allah …” y se unía a mí en mi zikr.

Poco después, Allah retiró los velos (que cubren al No Visto) y pude ver a los ángeles [reunidos y] esparcidos hasta tan lejos como los ojos pueden alcanzar, y estaban recitando ‘Allah, Allah …’.

Fue como si Allah (subhana wa ta’ala) me dijera: “No te entristezcas por no hallar a nadie que participe contigo.” 

Yo estaba sumamente jubiloso y complacido con lo que había visto.
En este punto, mi letanía (zikr) se había interrumpido y escuché a alguien que decía:

 ‘¿Y cuál sería tu reacción si pudieras atestiguar (presenciar) la realidad de ‘Yo Soy el Compañero que se sienta con aquel que Me recuerda?’” (1)

Después de que Sheykh Salah (radiallahu ‘anhu) acabó de narrar esta historia, yo (sidi Mahmoud Tayel) le pregunté si de hecho llegó a atestiguar la realidad de ‘Yo Soy el Compañero que se sienta con aquel que Me recuerda’.

El Sheykh sonrió y simplemente dijo: “Que Allah (subhana wa tala’ala) lo revele.”

Sidi Mahmoud Tayel comentó entonces: 

“Creo que Sheikh Salah, que Allah esté complacido con él, ciertamente atestiguó esa realidad pero con su respuesta quiso decir: “Que Allah revele el permiso para compartir eso” ya que lo que Allah (swt) concede de tales aperturas son para ser mantenidas en privado y sin compartir a menos que haya un permiso para hacerlo. Y Allah sabe más”. (2)


II - CONDUCIDO HACIA ÉL



Sheykh Salah con sidi Yusuf al Hassani y otros murids


En la foto, varios hermanos tiyanis se reúnen con Sheykh Salah el Din al Tijani al Hassani (radiallahu ‘anhu) en su Zawiyah en Embaba, Cairo, Egipto.  Muchos allí han venido desde Europa a visitarle.  Está presente en esa foto Sheykh Yusuf al Hassani Tiyani, imam de una zawiyah tiyani en Francia.

La historia de cómo llegó allí se narra a continuación, según fue compartida por él a través de Sh. Ahmed Ismail:

“Algún tiempo atrás, decidí boicotear Facebook y desactivar mi cuenta.
Entonces vi al Mensajero de Allah () que me ordenó regresar a Facebook, y eso hice.

Una noche, vi (en Facebook) una foto de Mawlana al-Imam sidi Salah El-Din at-Tijani al-Hassani (رضى الله عنه) y me vi sentí sumamente unido hacia él.

Poco después, le vi (a Sheykh Salah) una vez en mis sueños, y de allí en adelante empecé a verle tanto estando despierto como en sueños.

No iba a ningún lugar sin verle aconsejándome o llamándome la atención.
Él (رضى الله عنه) siempre estaba conmigo, edificándome.

Durante un contacto visionario regular con él, me pidió que le visitara frecuentemente, así que vine aquí (al Cairo, Egipto). (3)






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NOTAS

(1) Hadiz qudsi (o dicho de Allah, glorificado Sea, al Profeta Muhammad, la paz sea con él):
 أَنَا جَلِيْسُ مَنْ ذَكَرَنِي
(Anaa jaleesu man dhakaranee)
Yo me siento con aquel que me recuerda. (Registrado en las colecciones de hadices de Ahmad y Bayhaqi).
Es decir: “Yo soy el Compañero que se sienta con aquel que me recuerda.” 

(2) La historia se ha traducido del inglés, de este vínculo:

https://www.facebook.com/groups/Imam.Salah.Lovers/permalink/1612809395669925/

(3) La segunda historia se ha traducido del inglés, de este vínculo:


https://www.facebook.com/groups/Imam.Salah.Lovers/permalink/1706680742949456/



jueves, 25 de junio de 2015

Murió aprendiendo el Sagrado Corán

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo




APRENDER EL SAGRADO CORÁN


"Conocí a un hombre Viejo y piadoso que no sabía cómo recitar el Qur’an así que empezó a aprender a recitarlo.

Un día, mientras estaba en saydah (en la postura de postración) en la mezquita, falleció y a los pocos días después de su entierro, se presentó en el sueño de su maestro y le dijo:

'Hacia el final de mi vida tuve el anhelo de leer [en árabe el Sagrado Corán] y empecé desde el alif y la baa [desde las primeras letras del abecedario árabe] ¡y ahora los ángeles me están enseñando en la tumba!'”

- Shaykh Mohammed Aslam, de Birgmingham, Reino Unido, graduado del seminario Fath al Islami de estudios islámicos en Damasco, Siria (en comunicación pública de su Facebook del 7 de Ramadan del 1436 / 25 de junio de 2015]




viernes, 13 de marzo de 2015

Los signos del respeto y la fe reales

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Lokman Hoja Effendi


KHUTBA: LOS SIGNOS Y EL SENTIDO DEL RESPETO Y LA FE REALES

Khutba de Lokman Hoja Effendi, en la dergah Osmanli de las montañas Castkill, Nuena York, del 6 de marzo de 2015

BismillahirRahmanirRahim
ALHAMDULILLAH, ALHAMDULILLAH
ALHAMDULILLAHI RABBIL ALAMIN
WASALATU WA SALAMU ALA RASULINA MUHAMMADIN
WA ALA ALIHI WA SAHBIHI AJMAIN
NAHMADULLLAHU TA’ALA WA NASTAGHFIRUHU
WA NASHADU AN-LAILAHA ILALLAHU WAHDAHU LA SHARIKA LAH
WA NASHADU ANNA SAYYIDINA MUHAMMADIN ABDUHU WA HABIBUHU WA RASULUHU
SALALLAHU ALAYHI WA ALA ALIHI WA AZWAJIHI WA ASHABIHI WA ATBAIHI. KHULAFAIL RASHIDIN MAHDIN MIN BA’DI WUZERAIL IMMETI ALAL TAHKIK. KHUSUSAN MINHUM ALAL AMIDI KHULAFAI RASULILLAHI ALA TAHQEEQ. UMARA IL MU’MINEEN.
HAZRETI ABU BAKR WA UMAR WA UTHMAN WA ALI.
WA ALA BAQIYATI WA SAHABAI WA TABIEEN,
RIDWANALLAHU TA’ALA ALAYHIM AJMAIN.
YA AYYUHAL MU’MINUN AL HADIRUN, ITTAQULLAHA TA’ALA WA ATI’UH.
INNA ALLAHA MA ALLATHINA-TTAQAW WAL-LATHINA HUM MUHSINUN.

Alhamdulillahi Rabbil Alameen. Wa Salatu wa Salamu ala Ashraf al-Ambiya’i wa Imam al-Mursaleen, Sayyidina wa Mawlana Muhammadin wa ala alihi wa sahbihi ajmain.

Todas las alabanzas son para Allah, el Señor de los Universos.  Todas las alabanzas son para Allah, el Primero, el Último, el Manifiesto, el Oculto, Aquél que tiene Poder y Dominio sobre todas las cosas. Todas las alabanzas son para Allah que envió a Hz. Nuh, Hz. Ibrahim, Hz. Musa, Hz. Isa y a todos los demás Profetas y Mensajeros para llevarles guía a los Hijos de Adán.  Todas las alabanzas son para Allah que envió a Su Más Amado, el Habibullah (la bendición y la paz de Allah sean sobre él), como Misericordia para los Universos.

Y que toda paz y bendiciones sean sobre el Sello de la Profecía, el Imam de los Mensajeros, la Corona de la Creación, el Auxiliador de los desamparados, el Intercesor del Día del Juicio, Sayyidina Muhammad (la paz sea sobre él), y sobre su noble Familia y sus benditos Compañeros, especialmente sobre los Khulafa-e-Rashideen [los Califas Rectos], Hz. Abu Bakr el-Siddik, Hz. Umar el-Faruk, Hz. Osman el-Ghani y Hz. Ali el-Murtaza, y sobre todos aquellos que les siguen hasta el Último Día.

Ayyuhal Mu’minoon. ¡Oh Creyentes! Bienvenidos a ustedes en este Día Sagrado del Yummuah.  Bienvenidos a ustedes en el Día Quince del mes de Jumadiul Awwal. Bienvenidos a ustedes ahora que estamos a solo mes y medio de la puerta del mes de Allah, el mes de Rayab. Bienvenidos a ustedes en un día que es el más sagrado en los Cielos y en la Tierra.

¡Oh Creyentes! Allah (subhana wa ta’ala –exaltado y glorificado Sea-) dice en el Sagrado Corán, en la Surah Nuur: Aquel que obedece a Allah y a Su Mensajero, y tiene temor de Allah y observa su deber; ellos son ciertamente los victoriosos. Y Él nos dice en otra aleya: Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y obedeced a vuestros Líderes rectamente guiados. Y Allah (subhana wa ta’ala) dice también en el Sagrado Corán: Ciertamente, Allah y Sus ángeles envían salawat sobre el Profeta. ¡Oh vosotros que creéis! Enviad también salawat y saludos sobre él.

¡Oh Creyentes! Allah (subhana wa ta’ala) nos da un signo en estas aleyas, Él envía un mensaje a la humanidad, de que debemos mostrar el respeto adecuado.  Él describe a aquellos que observan su deber, que mantienen el respeto, como los victoriosos.  Y Allah (subhana wa ta’ala) tiene un protocolo, nos muestra cómo debemos mostrarLe respeto. A fin de respetar a Allah, debemos respetar al Mensajero de Allah (‘alayhi salatu wa sallam –la bendición y la paz de Allah sean sobre él-).  Porque el propio Allah (subhana wa ta’ala) muestra honor y respeto a aquel Profeta, enviando salawats sobre él.

¡Oh Creyentes! En este final de los tiempos, la gente cree que puede alcanzar directamente a Allah, que su respeto es sólo para Allah.  La gente piensa que puede respetar a Allah sin respetar al Profeta.  ¡Oh Creyentes! Sepan y comprendan que esta clase de pensamiento sólo proviene del shaytan [el demonio].  Porque Allah (subhana wa ta’ala) le dijo al shaytan: a fin de que Me obedezcas, debes hacer sajdah [postrarte] ante Adán.  Y el shaytan rechazó eso, diciendo: solo te muestro mi respeto a Ti.

Así que aquellos que no están respetando al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), comprendan que ellos son los herederos del shaytan.  E inclusive aquellos que dicen que aman y que dicen que muestran respeto al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) en estos días, están definiendo el respeto según su propia comprensión.  Muestran respeto según su propio pensamiento.  Piensan que el respeto es simplemente hacer un gran show en nombre del Profeta, organizar conferencias, llorar durante los discursos, danzar durante los nashiids que se dan en su honor.

Pero ¿cómo aprendemos lo que es el verdadero respeto al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam)?  A través del modo de vida de aquellos que tenían el mayor respeto por él, los Sahaba-e-Kiram [sus Nobles Compañeros].  A través del modo de vida de los que fueron descritos por un diplomático que visitó al Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), quien dijo sobre los Sahabis: ¡Oh gente! Por Allah, he estado con los reyes y con el César, con Khosrau y con An-Najashi, y sin embargo nunca he visto que ninguno de ellos fuera tan respetado por sus compañeros como Muhammad es respetado por sus Sahaba. Por Allah, si él escupía, la saliva caía en las manos de uno de ellos, que la frotaba sobre su rostro y su piel; si él les ordenaba algo, ellos llevaban a cabo su orden inmediatamente; si él realizaba la ablución [el lavado ritual para la oración], ellos luchaban para tomar el agua que quedaba; y cuando hablaban, bajaban sus voces y no le miraban constantemente a su rostro en señal de respeto.

¡Oh Creyentes! ¿Qué es respeto? Es vivir y morir por la orden de aquel a quien respetas. Respeto es vivir tu vida por la causa de tu Maestro, estando a sus órdenes.  

Del mismo modo que el Siddiq el-Akbar, Hz. Abu Bakr, el Maestro de todos los Amigos de Allah, quien estaba sentado una vez simplemente viendo el rostro del Rasulullah (sallalahu ‘alayhi wa sallam) y le dijo: ¡Ya Rasulallah! Sabes que si me lo pidieras, acabaría con mi propia vida en este mismo instante. Y el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) sonrió, diciendo: Así es, ya Abu Bakr, sé eso y estoy contento y orgullo de ti por ello.

Ese verdadero respeto no presta atención a lo que otra gente piense.  Ese verdadero respeto no presta atención a los susurros del shaytan y a las tentaciones del ego.  Ese verdadero respeto sólo se fija en el Maestro y en lo que quiere.  Y con esa clase de respeto, una persona va a tener verdadera fe.  Ese respeto es lo que el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) describe en su Hadiz Sharif [su Noble Dicho] diciendo: Ninguno de ustedes cree en verdad hasta que yo soy más amado para él que su propio padre, su hijo y todas las personas.

Y nuestro Shaykh, Sahib el-Sayf lo hace simple para nosotros, diciendo: ¿Qué es la fe? La realidad es que puedes entrar a la fe diciendo Ashadu an la ilaha il-Allah wa Ashadu anna Muhammadan Abduhu wa Rasuluhu. La Shahada te va a dar valor.  ¿Por qué te da valor? Porque estás aceptando al Más Valioso en la Divina Presencia. De quien Allah (subhana wa ta’ala) menciona el nombre junto con Su propio Nombre. Ashadu an la ilaha il-Allah wa Ashadu anna Muhammadan Abduhu wa Rasuluhu
Así que si mantienes lo que Allah (subhana wa ta’ala) mantiene como valioso, como algo elevado, eso es fe.  Eso es fe.  Lo que Allah pone en lo alto, tú debes ponerlo en lo alto. ¡Debes aceptarlo!  ¡Debes ponerlo por encima de tu propia cabeza!  Debes inclinarte ante aquél. Así es.  En ese entonces tienes fe.  Tu fe es valiosa.  Porque estás poniendo en lo alto lo que Allah (subhana wa ta’ala) está poniendo por lo alto. ¿Y qué es Kufr? Lo que Allah pone por lo bajo, si tú lo pones por lo alto, eso es Kufr [la incredulidad]. La fe, la fe es que lo que Allah pone en lo alto, debes también mantenerlo elevado.  Eso es fe.

Y cuando una persona muestra esta clase de respeto, cuando una persona tiene esta clase de fe, la ayuda de Allah le llega.  Y cosas asombrosas ocurren para esas personas.  Igual que una vez, después de una batalla, el Santo Profeta (la bendición y la paz de Allah sean sobre él) estaba descansando su cabeza sobre la pierna de Hz. Ali (Karram Allahu wahja –que Allah honre su rostro-).  Y el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) mantuvo su cabeza allí por tanto tiempo que pasó el tiempo de ‘Asr [la oración de la media tarde] y llegó el tiempo de Maghreb [la oración a la puesta del Sol].  Y por respeto y adab con el Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), Hz. Ali no se movió, no dijo nada.  Hoy en día la gente diría: oh, cometió un pecado, perdió su salat de ‘Asr.

Pero esta gente del siglo 21 ha perdido completamente la comprensión de lo que es tener respeto.  Así que una vez que el Sol se ocultó, el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) levantó su cabeza e hizo un du’a diciendo: Ya Allah, ciertamente Ali estaba obedeciéndote a Ti y a Tu Profeta. Haz que el Sol regrese de modo que pueda realizar su salat de ‘Asr a tiempo.”  Y otro Sahabi que era testigo de ello dijo: Vi con mis propios ojos que el Sol reapareció, y las cumbres de las montañas y el piso se volvieron luminosos con sus rayos.

¡Oh Creyentes!  Este hadiz es una lección inmensa.  Obedecer a Allah es obedecer a Su Representante.  Es servir a aquél que representa a Allah. Hz. Ali (karram Allahu wahja), perdió su salat de ‘Asr, perdió su obligación, por dar hizmet [servicio] al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam).  ¿Por qué? Porque el respeto, el deber, el fardh [la obligación] al Representante Vivo, es lo más elevado.

¡Oh Creyentes!  Esta cadena de respeto, este protocolo, tiene otro eslabón después del Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam).  Ese respeto llega a sus herederos.  Ese respeto llega a los Amigos de Allah.  Ese respeto llega a los Líderes rectamente guiados.  Porque el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) dice en un hadiz registrado en Bukhari y en Muslim:  Todo el que me haya obedecido ha obedecido a Allah, y todo el que me haya desobedecido, ha desobedecido a Allah.  Y todo el que obedeció al Líder rectamente guiado me ha obedecido, y quien haya desobedecido al Líder rectamente guiado me ha desobedecido.

¡Oh Creyentes! ¡Oh Murids!  Tenemos a un Líder rectamente guiado frente a nosotros.  Tenemos a un heredero del Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) frente a nosotros.  Tenemos a uno de los más grandes Amigos de Allah frente a nosotros.  ¿Le mostramos el respeto adecuado?  ¿Le respetamos como los Sahaba-e-Kiram respetaron al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam)?  Porque el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) dice: El Shaykh en su yamaah es como un Profeta en medio de su nación. 

¡Oh Creyentes! No pierdan el respeto.  No pierdan el adab.  Despiértense y observen su deber.  Porque sólo aquellos que observan su deber serán exitosos y victoriosos en la próxima vida.  Como dice nuestro Shaykh: No hay nada que podamos ofrecer a nuestro Señor Allah (subhana wa ta’ala) pero Él mira a nuestras intenciones.  Él mira a quién le estamos mostrando respeto.  ¿Le estamos mostrando respeto al más amado en la Divina Presencia a quien Allah ama?  Si le estamos mostrando respeto, Allah (subhana wa ta’ala) lo hará fácil para nosotros.  Si estamos mostrando respeto a los Salihiin, a la gente recta que está en el Camino del Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) entonces la Misericordia de Allah (subhana wa ta’ala) nos alcanza.  Mostrarles respeto no es sólo ir por allí diciendo: "Me agrada este hombre" o que cuando les veas beses sus manos.  No.  Eso es sólo un signo.  Para mostrar respeto debemos tomar lo que nos están dando, aplicarlo a nuestras vidas y corregir nuestras vidas.  Ése es el respeto adecuado.  De otro modo, cuando ves al Shaykh vas corriendo a besar su mano y después cuando te vas fuera corres veinticuatro horas al día tras tu ego.  Eso no es respeto.  Así que inshaAllah ar-Rahman debemos poner la intención correcta para que Allah (subhana wa ta’ala) lo haga fácil para nosotros.

¡Oh Murids de Sahib el-Sayf, no lo olviden!  Nuestro Shaykh es un Otomano.  Y ponemos la intención de ser de aquellos descendientes de los Otomanos que traerán de regreso el Imperio.  

¿Cómo empezó ese Imperio Otomano, ese Devlet-i-Aliyye [el Estado islámico más distinguido]?  Con el respeto que Hz. Osman Gazi (qadasallahu sirruh –que Allah santifique su secreto-) mostró a su Shaykh, Shaykh Edep Ali (qadasallahu sirruh), y al Sagrado Qur’an.  Que cuando Hz. Osman Gazi visitó la dergah de Shaykh Edep Ali, se le puso en una habitación donde estaba el Sagrado Qur’an.  Y a causa del respeto al Sagrado Qur’an, Hz. Osman Gazi no durmió, sino que permaneció de pie ante las Palabras de Allah la noche entera.  

Y [en un pequeño lapso de tiempo de gran cansancio] tuvo esa noche un sueño.  Y le contó el sueño a su Shaykh, diciéndole: Oh mi Shaykh, te vi en mi sueño.  Apareció una luna en tu pecho.  Y se levantó, se levantó y después descendió sobre mi pecho.  Y de mi obligo surgió un árbol.  Creció y se volvió verde.  Le surgieron ramas y se hizo un árbol muy poblado.  La sombra de sus ramas cubrían el mundo entero.  ¿Qué significa mi sueño? Y Shaykh Edep Ali estuvo en silencio por un momento y dijo: ¡Tengo buenas noticias Osman!  Dios te ha dado poder a ti y a tus hijos.  El mundo entero estará bajo la protección de tu hijo y mi hija será tu esposa.

Y esa protección alcanzó el mundo entero.  A causa de ese respeto.  En su último testamento a su hijo y a todos los Sultanes Otomanos, Hz. Osman Gazi dijo: Sigan mi camino y protejan al Din-i-Muhammadi y a los creyentes y a también a quienes los sigan a ustedes.  Respeten el derecho de Allah y de Sus siervos.  Y no duden en aconsejar a sus sucesores de este modo.

Y por 800 años, estas órdenes fueron seguidas, y con ese respeto los Otomanos fueron los más elevados.  Como dice nuestro Granshaykh: Allah Todopoderoso concedió a los Sultanes Otomanos tal honor y poder, que en medio de tantos sultanes, ellos nunca alcanzaron el respeto que lograron los otomanos.

Y apenas unos días atrás, hemos pasado el aniversario 81 desde que ese Califato fue velado de este mundo.  Y desde ese día en que el último Califa Otomano dejó de sentarse físicamente en el trono, este mundo ha estado en caos.  Y no ha habido respeto.

¡Oh Creyentes! ¡Oh Murids! ¡Oh descendientes de los Otomanos!  El tiempo está aquí, el tiempo está cerca, el tiempo está muy cerca, para que el Califa se siente en ese trono nuevamente.  Mantengan vuestro deber.  Insha’Allah, en ese tiempo, seremos contados como aquellos que vamos a estar con él.

Debemos mantener nuestro respeto y nuestra sinceridad.   En ese entonces, no importa cuál sea nuestro número o cuál sea nuestra magnitud, la ayuda de Allah, la ayuda del Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), la ayuda de los Amigos de Allah estará con nosotros.  Como dice Allah (subhana wa ta’ala) en el Sagrado Qur’an: Cuán frecuentemente, por la Voluntad de Allah, una pequeña fuerza ha conquistado a una fuerza inmensa.  Allah está con los que perseveran con resolución.

Pedimos a nuestro Señor, Allah (subhana wa ta’ala) que nos deje ser parte de esa pequeña fuerza que ayudará para ser parte del retorno de los Otomanos, bajo la bandera de la obediencia a nuestro Shaykh, Sahib el-Sayf Shaykh Abdul Kerim el-Kibrisi el-Rabbani. Amin. 











jueves, 26 de febrero de 2015

El Turbante Emplumado en la Historia del Islam

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo



LA PLUMA DEL AVE MÁS BELLA EN EL TURBANTE DEL ISLAM
Bismillahi Rahmani Rahim

Pregunta: ¿Cuál es la historia y la importancia del uso de las plumas de pavo real en la Noble Dergah Osmanli?
Respuesta:
Ésta es la Dergah Osmanli [Centro Islámico Otomano]. Estamos honrando y poniendo a nuestros ancestros Otomanos en lo más alto de nuestras cabezas porque ellos gobernaron el mundo entero de Este a Oeste y de Norte a Sur de la forma correcta por más de 700 años. Porque ellos pusieron a Allah y a Su Profeta (asws) primero. No al dinero ni al nacionalismo ni a la política ni al poder. Allah y Su Profeta (asws) primero.
Sultan Selim Han (Jannat Mekan [que el paraíso sea su lugar de descanso]) fue el primer Califa Otomano.
Él fue un Padishah, un emperador. Los Sultanes del Imperio Otomano fueron emperadores. Fueron emperadores con cientos de reyes debajo de ellos. Ellos gobernaron reinos enteros. No fueron de ésos que gobernaron apenas un pequeño pedazo de tierra y se llamaron a sí mismos emperadores. Ellos gobernaron continentes, gobernaron a personas de muy distintas clases. Musulmanes y no-musulmanes. Creyentes e incrédulos. Y les dieron a cada uno sus derechos. Adalat. Adil [Justicia]. Eso es a lo que se aferraron firmemente. Y se aseguraron de que nadie transgrediera los derechos de otros.
Así como Sheikh Effendi nos recuerda siempre a Hazreti Umar –y él tiene un gran amor por Hazreti Umar (ra)– ¿y en qué se concentraba Hazreti Umar? Qanun. ¿No es así? La Ley.
Y él era tan estricto en esto que solía decir “si hay un lobo hambriento en el otro lado del Nilo muriendo de hambre en el desierto en el tiempo de Umar, se me pedirá cuentas por esto en el Día del Juicio.”
Así fue que cuando el Califato Abásida se volvió muy débil –había sido débil por muy largo tiempo de cualquier forma– el Califa era un prisionero en su propio palacio. Y el imperio musulmán, bajo el Califa en ese tiempo, estaba fraccionado y dividido, y hubo mucho conflicto y confusión. Y el Califa no era capaz de gobernar.
Y el nuevo poder... un poder fuerte surgió. Los Otomanos.
Sin embargo, antes que ellos fueron los Selyúcidas quienes apoyaron a los Abásidas. Y los Selyúcidas antes que ellos –que Allah eleve sus estaciones y que Allah les permita que nos den madad y himma in sha’Allah–, fueron quienes se encargaron de destruir la aqidah (doctrina) incorrecta en el Islam.
Si no hubiese sido por ellos (los selyúcidas), los Fatimitas habrían tomado el poder sobre todos y la aqidah de Ahle Sunna habría sido destruida. Porque los Fatimitas fueron una nación muy fuerte que surgió en ese tiempo gobernando desde Egipto y su influencia estaba en todas partes. Y los Ahle Sunna (los Sunnis) estaban muy debilitados. Las cruzadas se fueron sucediendo una y otra y otra vez.
Entonces, Sultan Selim Han (Jannat Mekan) fue a ver al Califa debido a la orden que le fue dada por el Santo Profeta (asws) de tomar el Califato, de tomar la espada, la jubba y el cinturón del Santo Profeta (asws). Y el Califa en ese momento le entregó (transfirió) el Califato. Porque en el Islam el más fuerte debe gobernar. Sólo el más fuerte debe gobernar.
Cuando se hizo eso, él se convirtió en el primer Califa del Imperio Otomano.
Y cuando fue a Medina a presentar sus respetos al Santo Profeta (asws), entró al Masjid Nabawi (mezquita del Profeta) ingresando a la tumba, la Rauza-e-Sherif, sobre sus manos y rodillas. Arrastrándose.
No con el orgullo y la arrogancia de la gente shaitánica de hoy, que entra con orgullo al Masjid Nabawi. Están siguiendo a los wahabis por supuesto. Porque fueron los wahabis los que destruyeron ese masjib por completo. Todo lo que había allí, todo alrededor, todo excepto la tumba. Y todavía están planeando cada año cómo destruir la tumba. No se sorprendan si el próximo año ven que están haciendo planes para destruirla de una vez.
Así que Sultán Selim Han entraba arrastrándose a la tumba del Profeta (asws), restregando su pecho en la entrada, en el polvo del Profeta, pidiéndole al Santo Profeta (asws) sus plegarias.
Y dentro de la Cámara Sagrada, la Bendita Tumba, había una escoba hecha de plumas de pavo real que era usada por los khadims (custodios) de allí para limpiar la tumba del Santo Profeta (asws).
Ahora sólo veo en India que mantienen esta tradición. Ya no se ve mucho en otros lugares. Se puede ver en las tumbas de los santos que tienen escobas hechas de plumas de pavo real. Alhamdulillah nosotros aquí tenemos una escoba hecha de plumas de pavo real para nuestro Sheikh y para nuestro Gran Sheikh y la vamos a sacar para usarla cuando construyamos la tumba in sha’Allah.
Entonces Sultán Selim Han vio esa escoba, tomó una pluma, la desgajó y se la puso en su turbante.
Y dijo: “a partir de ahora somos los khadims del Profeta (asws). Somos los sirvientes del Profeta.” Ghulam Rasul.
Así que ése es el significado.
Porque estamos diciendo que somos los sirvientes del Profeta.
Nosotros somos los sirvientes de aquellos que le sirven. Porque tenemos modales (adab) no podemos decir que servimos directamente al Profeta. Nosotros servimos a aquellos que le sirven. Alhamdulillah. Y estamos felices con eso.
In sha’Allah Rahman todas estas tradiciones, antiguas Sunnas olvidadas, van a ser revividas.
¿Pero acaso tú puedes ir y comprar una pluma de pavo real y ponerla en tu cabeza? Por supuesto que puedes hacerlo. Claro que sí. Puedes ponerte no solo una, puedes ponerte diez. Como una gran cola. Puedes hacer eso también. Eso no significa nada.
Lo que es importante es la acción. Si tú ya estás actuando, no importa si te la pones o no.
Yo lo hago porque es la sunna (tradición) de Sheikh Effendi. Eso es todo.
Fatiha.

- Hoja Lokman Effendi Hz.