viernes, 13 de marzo de 2015

Los signos del respeto y la fe reales

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Lokman Hoja Effendi


KHUTBA: LOS SIGNOS Y EL SENTIDO DEL RESPETO Y LA FE REALES

Khutba de Lokman Hoja Effendi, en la dergah Osmanli de las montañas Castkill, Nuena York, del 6 de marzo de 2015

BismillahirRahmanirRahim
ALHAMDULILLAH, ALHAMDULILLAH
ALHAMDULILLAHI RABBIL ALAMIN
WASALATU WA SALAMU ALA RASULINA MUHAMMADIN
WA ALA ALIHI WA SAHBIHI AJMAIN
NAHMADULLLAHU TA’ALA WA NASTAGHFIRUHU
WA NASHADU AN-LAILAHA ILALLAHU WAHDAHU LA SHARIKA LAH
WA NASHADU ANNA SAYYIDINA MUHAMMADIN ABDUHU WA HABIBUHU WA RASULUHU
SALALLAHU ALAYHI WA ALA ALIHI WA AZWAJIHI WA ASHABIHI WA ATBAIHI. KHULAFAIL RASHIDIN MAHDIN MIN BA’DI WUZERAIL IMMETI ALAL TAHKIK. KHUSUSAN MINHUM ALAL AMIDI KHULAFAI RASULILLAHI ALA TAHQEEQ. UMARA IL MU’MINEEN.
HAZRETI ABU BAKR WA UMAR WA UTHMAN WA ALI.
WA ALA BAQIYATI WA SAHABAI WA TABIEEN,
RIDWANALLAHU TA’ALA ALAYHIM AJMAIN.
YA AYYUHAL MU’MINUN AL HADIRUN, ITTAQULLAHA TA’ALA WA ATI’UH.
INNA ALLAHA MA ALLATHINA-TTAQAW WAL-LATHINA HUM MUHSINUN.

Alhamdulillahi Rabbil Alameen. Wa Salatu wa Salamu ala Ashraf al-Ambiya’i wa Imam al-Mursaleen, Sayyidina wa Mawlana Muhammadin wa ala alihi wa sahbihi ajmain.

Todas las alabanzas son para Allah, el Señor de los Universos.  Todas las alabanzas son para Allah, el Primero, el Último, el Manifiesto, el Oculto, Aquél que tiene Poder y Dominio sobre todas las cosas. Todas las alabanzas son para Allah que envió a Hz. Nuh, Hz. Ibrahim, Hz. Musa, Hz. Isa y a todos los demás Profetas y Mensajeros para llevarles guía a los Hijos de Adán.  Todas las alabanzas son para Allah que envió a Su Más Amado, el Habibullah (la bendición y la paz de Allah sean sobre él), como Misericordia para los Universos.

Y que toda paz y bendiciones sean sobre el Sello de la Profecía, el Imam de los Mensajeros, la Corona de la Creación, el Auxiliador de los desamparados, el Intercesor del Día del Juicio, Sayyidina Muhammad (la paz sea sobre él), y sobre su noble Familia y sus benditos Compañeros, especialmente sobre los Khulafa-e-Rashideen [los Califas Rectos], Hz. Abu Bakr el-Siddik, Hz. Umar el-Faruk, Hz. Osman el-Ghani y Hz. Ali el-Murtaza, y sobre todos aquellos que les siguen hasta el Último Día.

Ayyuhal Mu’minoon. ¡Oh Creyentes! Bienvenidos a ustedes en este Día Sagrado del Yummuah.  Bienvenidos a ustedes en el Día Quince del mes de Jumadiul Awwal. Bienvenidos a ustedes ahora que estamos a solo mes y medio de la puerta del mes de Allah, el mes de Rayab. Bienvenidos a ustedes en un día que es el más sagrado en los Cielos y en la Tierra.

¡Oh Creyentes! Allah (subhana wa ta’ala –exaltado y glorificado Sea-) dice en el Sagrado Corán, en la Surah Nuur: Aquel que obedece a Allah y a Su Mensajero, y tiene temor de Allah y observa su deber; ellos son ciertamente los victoriosos. Y Él nos dice en otra aleya: Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y obedeced a vuestros Líderes rectamente guiados. Y Allah (subhana wa ta’ala) dice también en el Sagrado Corán: Ciertamente, Allah y Sus ángeles envían salawat sobre el Profeta. ¡Oh vosotros que creéis! Enviad también salawat y saludos sobre él.

¡Oh Creyentes! Allah (subhana wa ta’ala) nos da un signo en estas aleyas, Él envía un mensaje a la humanidad, de que debemos mostrar el respeto adecuado.  Él describe a aquellos que observan su deber, que mantienen el respeto, como los victoriosos.  Y Allah (subhana wa ta’ala) tiene un protocolo, nos muestra cómo debemos mostrarLe respeto. A fin de respetar a Allah, debemos respetar al Mensajero de Allah (‘alayhi salatu wa sallam –la bendición y la paz de Allah sean sobre él-).  Porque el propio Allah (subhana wa ta’ala) muestra honor y respeto a aquel Profeta, enviando salawats sobre él.

¡Oh Creyentes! En este final de los tiempos, la gente cree que puede alcanzar directamente a Allah, que su respeto es sólo para Allah.  La gente piensa que puede respetar a Allah sin respetar al Profeta.  ¡Oh Creyentes! Sepan y comprendan que esta clase de pensamiento sólo proviene del shaytan [el demonio].  Porque Allah (subhana wa ta’ala) le dijo al shaytan: a fin de que Me obedezcas, debes hacer sajdah [postrarte] ante Adán.  Y el shaytan rechazó eso, diciendo: solo te muestro mi respeto a Ti.

Así que aquellos que no están respetando al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), comprendan que ellos son los herederos del shaytan.  E inclusive aquellos que dicen que aman y que dicen que muestran respeto al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) en estos días, están definiendo el respeto según su propia comprensión.  Muestran respeto según su propio pensamiento.  Piensan que el respeto es simplemente hacer un gran show en nombre del Profeta, organizar conferencias, llorar durante los discursos, danzar durante los nashiids que se dan en su honor.

Pero ¿cómo aprendemos lo que es el verdadero respeto al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam)?  A través del modo de vida de aquellos que tenían el mayor respeto por él, los Sahaba-e-Kiram [sus Nobles Compañeros].  A través del modo de vida de los que fueron descritos por un diplomático que visitó al Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), quien dijo sobre los Sahabis: ¡Oh gente! Por Allah, he estado con los reyes y con el César, con Khosrau y con An-Najashi, y sin embargo nunca he visto que ninguno de ellos fuera tan respetado por sus compañeros como Muhammad es respetado por sus Sahaba. Por Allah, si él escupía, la saliva caía en las manos de uno de ellos, que la frotaba sobre su rostro y su piel; si él les ordenaba algo, ellos llevaban a cabo su orden inmediatamente; si él realizaba la ablución [el lavado ritual para la oración], ellos luchaban para tomar el agua que quedaba; y cuando hablaban, bajaban sus voces y no le miraban constantemente a su rostro en señal de respeto.

¡Oh Creyentes! ¿Qué es respeto? Es vivir y morir por la orden de aquel a quien respetas. Respeto es vivir tu vida por la causa de tu Maestro, estando a sus órdenes.  

Del mismo modo que el Siddiq el-Akbar, Hz. Abu Bakr, el Maestro de todos los Amigos de Allah, quien estaba sentado una vez simplemente viendo el rostro del Rasulullah (sallalahu ‘alayhi wa sallam) y le dijo: ¡Ya Rasulallah! Sabes que si me lo pidieras, acabaría con mi propia vida en este mismo instante. Y el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) sonrió, diciendo: Así es, ya Abu Bakr, sé eso y estoy contento y orgullo de ti por ello.

Ese verdadero respeto no presta atención a lo que otra gente piense.  Ese verdadero respeto no presta atención a los susurros del shaytan y a las tentaciones del ego.  Ese verdadero respeto sólo se fija en el Maestro y en lo que quiere.  Y con esa clase de respeto, una persona va a tener verdadera fe.  Ese respeto es lo que el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) describe en su Hadiz Sharif [su Noble Dicho] diciendo: Ninguno de ustedes cree en verdad hasta que yo soy más amado para él que su propio padre, su hijo y todas las personas.

Y nuestro Shaykh, Sahib el-Sayf lo hace simple para nosotros, diciendo: ¿Qué es la fe? La realidad es que puedes entrar a la fe diciendo Ashadu an la ilaha il-Allah wa Ashadu anna Muhammadan Abduhu wa Rasuluhu. La Shahada te va a dar valor.  ¿Por qué te da valor? Porque estás aceptando al Más Valioso en la Divina Presencia. De quien Allah (subhana wa ta’ala) menciona el nombre junto con Su propio Nombre. Ashadu an la ilaha il-Allah wa Ashadu anna Muhammadan Abduhu wa Rasuluhu
Así que si mantienes lo que Allah (subhana wa ta’ala) mantiene como valioso, como algo elevado, eso es fe.  Eso es fe.  Lo que Allah pone en lo alto, tú debes ponerlo en lo alto. ¡Debes aceptarlo!  ¡Debes ponerlo por encima de tu propia cabeza!  Debes inclinarte ante aquél. Así es.  En ese entonces tienes fe.  Tu fe es valiosa.  Porque estás poniendo en lo alto lo que Allah (subhana wa ta’ala) está poniendo por lo alto. ¿Y qué es Kufr? Lo que Allah pone por lo bajo, si tú lo pones por lo alto, eso es Kufr [la incredulidad]. La fe, la fe es que lo que Allah pone en lo alto, debes también mantenerlo elevado.  Eso es fe.

Y cuando una persona muestra esta clase de respeto, cuando una persona tiene esta clase de fe, la ayuda de Allah le llega.  Y cosas asombrosas ocurren para esas personas.  Igual que una vez, después de una batalla, el Santo Profeta (la bendición y la paz de Allah sean sobre él) estaba descansando su cabeza sobre la pierna de Hz. Ali (Karram Allahu wahja –que Allah honre su rostro-).  Y el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) mantuvo su cabeza allí por tanto tiempo que pasó el tiempo de ‘Asr [la oración de la media tarde] y llegó el tiempo de Maghreb [la oración a la puesta del Sol].  Y por respeto y adab con el Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), Hz. Ali no se movió, no dijo nada.  Hoy en día la gente diría: oh, cometió un pecado, perdió su salat de ‘Asr.

Pero esta gente del siglo 21 ha perdido completamente la comprensión de lo que es tener respeto.  Así que una vez que el Sol se ocultó, el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) levantó su cabeza e hizo un du’a diciendo: Ya Allah, ciertamente Ali estaba obedeciéndote a Ti y a Tu Profeta. Haz que el Sol regrese de modo que pueda realizar su salat de ‘Asr a tiempo.”  Y otro Sahabi que era testigo de ello dijo: Vi con mis propios ojos que el Sol reapareció, y las cumbres de las montañas y el piso se volvieron luminosos con sus rayos.

¡Oh Creyentes!  Este hadiz es una lección inmensa.  Obedecer a Allah es obedecer a Su Representante.  Es servir a aquél que representa a Allah. Hz. Ali (karram Allahu wahja), perdió su salat de ‘Asr, perdió su obligación, por dar hizmet [servicio] al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam).  ¿Por qué? Porque el respeto, el deber, el fardh [la obligación] al Representante Vivo, es lo más elevado.

¡Oh Creyentes!  Esta cadena de respeto, este protocolo, tiene otro eslabón después del Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam).  Ese respeto llega a sus herederos.  Ese respeto llega a los Amigos de Allah.  Ese respeto llega a los Líderes rectamente guiados.  Porque el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) dice en un hadiz registrado en Bukhari y en Muslim:  Todo el que me haya obedecido ha obedecido a Allah, y todo el que me haya desobedecido, ha desobedecido a Allah.  Y todo el que obedeció al Líder rectamente guiado me ha obedecido, y quien haya desobedecido al Líder rectamente guiado me ha desobedecido.

¡Oh Creyentes! ¡Oh Murids!  Tenemos a un Líder rectamente guiado frente a nosotros.  Tenemos a un heredero del Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) frente a nosotros.  Tenemos a uno de los más grandes Amigos de Allah frente a nosotros.  ¿Le mostramos el respeto adecuado?  ¿Le respetamos como los Sahaba-e-Kiram respetaron al Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam)?  Porque el Santo Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) dice: El Shaykh en su yamaah es como un Profeta en medio de su nación. 

¡Oh Creyentes! No pierdan el respeto.  No pierdan el adab.  Despiértense y observen su deber.  Porque sólo aquellos que observan su deber serán exitosos y victoriosos en la próxima vida.  Como dice nuestro Shaykh: No hay nada que podamos ofrecer a nuestro Señor Allah (subhana wa ta’ala) pero Él mira a nuestras intenciones.  Él mira a quién le estamos mostrando respeto.  ¿Le estamos mostrando respeto al más amado en la Divina Presencia a quien Allah ama?  Si le estamos mostrando respeto, Allah (subhana wa ta’ala) lo hará fácil para nosotros.  Si estamos mostrando respeto a los Salihiin, a la gente recta que está en el Camino del Profeta (‘alayhi salatu wa sallam) entonces la Misericordia de Allah (subhana wa ta’ala) nos alcanza.  Mostrarles respeto no es sólo ir por allí diciendo: "Me agrada este hombre" o que cuando les veas beses sus manos.  No.  Eso es sólo un signo.  Para mostrar respeto debemos tomar lo que nos están dando, aplicarlo a nuestras vidas y corregir nuestras vidas.  Ése es el respeto adecuado.  De otro modo, cuando ves al Shaykh vas corriendo a besar su mano y después cuando te vas fuera corres veinticuatro horas al día tras tu ego.  Eso no es respeto.  Así que inshaAllah ar-Rahman debemos poner la intención correcta para que Allah (subhana wa ta’ala) lo haga fácil para nosotros.

¡Oh Murids de Sahib el-Sayf, no lo olviden!  Nuestro Shaykh es un Otomano.  Y ponemos la intención de ser de aquellos descendientes de los Otomanos que traerán de regreso el Imperio.  

¿Cómo empezó ese Imperio Otomano, ese Devlet-i-Aliyye [el Estado islámico más distinguido]?  Con el respeto que Hz. Osman Gazi (qadasallahu sirruh –que Allah santifique su secreto-) mostró a su Shaykh, Shaykh Edep Ali (qadasallahu sirruh), y al Sagrado Qur’an.  Que cuando Hz. Osman Gazi visitó la dergah de Shaykh Edep Ali, se le puso en una habitación donde estaba el Sagrado Qur’an.  Y a causa del respeto al Sagrado Qur’an, Hz. Osman Gazi no durmió, sino que permaneció de pie ante las Palabras de Allah la noche entera.  

Y [en un pequeño lapso de tiempo de gran cansancio] tuvo esa noche un sueño.  Y le contó el sueño a su Shaykh, diciéndole: Oh mi Shaykh, te vi en mi sueño.  Apareció una luna en tu pecho.  Y se levantó, se levantó y después descendió sobre mi pecho.  Y de mi obligo surgió un árbol.  Creció y se volvió verde.  Le surgieron ramas y se hizo un árbol muy poblado.  La sombra de sus ramas cubrían el mundo entero.  ¿Qué significa mi sueño? Y Shaykh Edep Ali estuvo en silencio por un momento y dijo: ¡Tengo buenas noticias Osman!  Dios te ha dado poder a ti y a tus hijos.  El mundo entero estará bajo la protección de tu hijo y mi hija será tu esposa.

Y esa protección alcanzó el mundo entero.  A causa de ese respeto.  En su último testamento a su hijo y a todos los Sultanes Otomanos, Hz. Osman Gazi dijo: Sigan mi camino y protejan al Din-i-Muhammadi y a los creyentes y a también a quienes los sigan a ustedes.  Respeten el derecho de Allah y de Sus siervos.  Y no duden en aconsejar a sus sucesores de este modo.

Y por 800 años, estas órdenes fueron seguidas, y con ese respeto los Otomanos fueron los más elevados.  Como dice nuestro Granshaykh: Allah Todopoderoso concedió a los Sultanes Otomanos tal honor y poder, que en medio de tantos sultanes, ellos nunca alcanzaron el respeto que lograron los otomanos.

Y apenas unos días atrás, hemos pasado el aniversario 81 desde que ese Califato fue velado de este mundo.  Y desde ese día en que el último Califa Otomano dejó de sentarse físicamente en el trono, este mundo ha estado en caos.  Y no ha habido respeto.

¡Oh Creyentes! ¡Oh Murids! ¡Oh descendientes de los Otomanos!  El tiempo está aquí, el tiempo está cerca, el tiempo está muy cerca, para que el Califa se siente en ese trono nuevamente.  Mantengan vuestro deber.  Insha’Allah, en ese tiempo, seremos contados como aquellos que vamos a estar con él.

Debemos mantener nuestro respeto y nuestra sinceridad.   En ese entonces, no importa cuál sea nuestro número o cuál sea nuestra magnitud, la ayuda de Allah, la ayuda del Profeta (‘alayhi salatu wa sallam), la ayuda de los Amigos de Allah estará con nosotros.  Como dice Allah (subhana wa ta’ala) en el Sagrado Qur’an: Cuán frecuentemente, por la Voluntad de Allah, una pequeña fuerza ha conquistado a una fuerza inmensa.  Allah está con los que perseveran con resolución.

Pedimos a nuestro Señor, Allah (subhana wa ta’ala) que nos deje ser parte de esa pequeña fuerza que ayudará para ser parte del retorno de los Otomanos, bajo la bandera de la obediencia a nuestro Shaykh, Sahib el-Sayf Shaykh Abdul Kerim el-Kibrisi el-Rabbani. Amin. 











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