miércoles, 11 de marzo de 2009

El Precio de habernos levantado contra nuestro Sultan



I


Debe haber un Sultan. Tantos musulmanes necios dicen: ¿Democracia islámica? ¿Qué es esa tontería?

¿El Profeta trajo democracia o trajo un Sultanato? El Islam no solo es internacional, es una construcción universal. El Sultanato celestial sobre la tierra. Crean esto. No digan: democracia. Los enemigos del Islam crearon esta democracia para destruir al Sultanato Islámico, trayendo chacales y enviando lejos al león. Y el león simboliza el poder, la grandeza y el honor.
Esto debe ser ampliamente conocido: Hasta que no aparezca el Sultan sobre la tierra, las dificultades y los problemas entre las gentes jamás van a acabar. En la Sharia (La Ley Sagrada), el Sultan es la Sombra del Señor sobre la tierra.

(Mawlana Shaykh Nazim, On the Bridge to eternity)


* * *

Necesitamos un Sultán, sin Sultán no somos capaces de defendernos a nosotros mismos en el camino Divino de una manera correcta. "Tiene que existir un solo Sultán para todos los musulmanes". Ésta es la orden Sagrada de Allah Todopoderoso.

El Sultán (Rey) Abdul Hamid, el ultimo Califa del Imperio Otomano fue una gran personalidad de su tiempo. En virtud de su gran vigor y carisma, él fue capaz, no solo de mantener junto su desmenuzado imperio, sino de realmente producir un renacimiento del espíritu a lo largo del inmenso reino. Él fue el último de los soberanos mencionados en los sermones a través del Mundo Musulmán, y él fue el último guardián de las santas reliquias del Profeta que se encuentran en Estambul.

(Mawlana Shaykh Nazim, Océanos de Misericordia del Sol Naciente)



II



Sohbet dado por Sheykh Abdul Kerim el-Kibrisi


Viernes 13 de Rabi-ul Akhir, 1427/12 de Mayo de 2006.

Osmanli Naks-i’bendi Hakkani Dergah, Siddiki Center, Nueva York

Medet Ya Seyyidi Ya Sultanul Awliya, Medet.

Esto es Sharia (Legislación Sagrada del Islam). Las leyes y el gobierno que se le da a la mano de un rey es que si el setenta y cinco por ciento de su nación se levanta contra él, por orden divina hay una ley en su mano para cortar las cabezas del setenta y cinco por ciento. Si lo hace, en el Día del Juicio ese Rey no va a ser responsable. Cuando está gobernando de manera justa y su nación quiere irse por el camino erróneo, ellos están siguiendo a sus egos y al Shaytan (el demonio) y el Rey observa. Le pregunta a sus wazirs: “¿Cuál es el porcentaje de la gente que se levanta contra la verdad?”. (Si) le dicen: “Más que el setenta y cinco (por ciento)”, dice: “nuestro tiempo se ha acabado. Allah nos está retirando este poder porque el porcentaje es más del que se nos ha dado (autoridad para suprimir). No vamos a responderles con lucha. Tenemos que esperar hasta que Allah remueva de nosotros este poder”. Y entonces todo individuo en ese reino será severamente castigado, ellos, sus hijos, quizá sus nietos o quizá hasta sus bisnietos.

Esto es lo que le está ocurriendo al mundo hoy en día. Esto es exactamente lo que ha ocurrido al mundo hoy en día. (Sheykh Efendi señala a una pared en la mezquita). Allí hay las fotos de dos Sultanes. ¿Quiénes son?

(Un murid responde: Sultan Abdul Aziz Khan y Sultan Abdul Hamid Khan.)

Sultan Abdul Aziz:




Sultan Abdul Hamid II:




Sultan Abdul Aziz y Sultan Abdul Hamid. En el tiempo del Sultan AbdulAziz Khan la gente empezó a levantarse. Empezaron a correr para construir el reino del Shaytan. Empezaron a apoyar al reino del Shaytan y con el tiempo no les gustaron las leyes y mandatos que el Rey les estaba poniendo. Así que empezaron a levantarse contra él aquí y allá, poco a poco. El Sultan lo sabía. Lo sacaron del poder y lo colgaron. Allah lo removió. Él pidió ser removido, irse de este mundo. El Santo Profeta (sws) dice: “Toda persona que gobierna justamente y a quien se le quita del poder y se le sentencia con la pena de muerte se convierte en el más elevado de los mártires en el Día del Juicio”. Él obtuvo el martirio. Todos esos que le hicieron eso están sufriendo desde ese tiempo hasta ahora. Sus hijos y sus nietos están sufriendo. La historia muestra quién fue hacia él (con ese propósito) y todo lo que le ocurrió a toda esa gente después de eso. Pasaron años y esa gente vio a dónde fueron, a qué países fueron, cómo sufrieron, cómo murieron y lo que les pasó a sus hijos. Algunos de sus hijos se convirtieron en sacerdotes en diferentes países. Ellos sufrieron también allí porque ni siquiera el cristianismo los aceptó.

Esta nación (ummah) [los musulmanes de hoy en día], ahora mismo está pagando el precio de ello. Aún no hemos llegado a (el pago del precio por remover a) Sultan Abdul Hamid. Cuando se trató del SultanAbdul Hamid Khan, observó el asunto diciendo: “¿Cuánta gente? ¿Cuál es el porcentaje que se rebela?”. Así que Sultan Abdul Hamid miró y observó. Vio aquellas naciones que estaban bajo su gobierno y vio que se estaban rebelando. ¿Contra qué? Decían: “Queremos ser libres”. ¿Qué significa eso? Sin las leyes de Allah. Vio quiénes eran las naciones (rebel{andose), cuánto es el porcentaje de los que se rebelan en cada nación y el Sultan Abdul Hamid se sentó y esperó. Le dijo a su gente: “No hagan nada”. Los Generales le dijeron: “Oh Sultan, tenemos un gran poder. Tenemos un gran ejército. Podemos caerles y golpearles”. Él dijo: “No. Todos estos soldados que están conmigo, si uno de ellos muere de esa manera entonces estaré con mucha pena en el Día del Juicio. No deben hacerlo. Pero pueden convertirse en mártires junto conmigo”. Y no lo hicieron (no tomaron acciones militares). Él no usó el ejército. Les dejó rebelarse. Lo tomaron, lo enviaron al exilio y él también murió como mártir.

Ahora están pagando. La gente está pagando el precio, las naciones están pagando el precio y aún no despiertan. Ahora, desde Afganistán a Irak, desde Indonesia a Malasia, desde Filipinas a Qudus, desde África a Marruecos, de Bosnia a Chechenistán, por doquier todo está en llamas. La gente está ágando el precio. La gente está pagando el precio de haberse rebelado contra el Sultan. Nada más. La misericordia de Allah siempre está abriéndose y Él está enviado otras gentes a llamar a (esas) gentes al camino correcto. ¡No despiertan! Pues no despierten. Hay otros que están viniendo. Nunca más se va a volver en algo más fácil. Allah no se va a rendir. Nosotros sí.

El-Fatiha.





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