lunes, 12 de septiembre de 2011

Fe, incredulidad e inteligencia









Fragmentos del sohbet del 4 de enero de 2008 de Sheyj Abdul Kerim Effendi, desde la dergah osmanli de Maulana Shaykh Nazim en Nueva York.


Desobediencia del ego

El primer desobediente en la Divina Presencia, Shaytan.  El segundo, el ego.  

Si la persona dice: 'Soy creyente, soy un mu'min, ¿cuál es el signo?'.  Eso significa que él escucha a su Señor.  Escuchar al Señor no es decir: 'Tomo el Corán y lo escucho'.  No.  Es escuchar al Profeta (asws).  Pero él está tan lejos [en el tiempo] ahora de nosotros.  Eh, debemos encontrar a alguien del que digamos: 'Muy bien, yo escucho a éste.  Cualquier cosa que haga, puedo consultarla con éste.  Le preguntaré si es algo que me beneficia o no.  Entonces, incluso si ése está equivocado ... porque ésta es otra enfermedad de la gente de hoy que corren a poner a prueba a sus maestros. 

¿Cómo vas a poner a prueba a tus maestros?  Tú eres estudiante.  ¿Cómo vas a ser capaz de comprender a ése?  Así que ésta es otra enfermedad (1).  Shaytan engaña de esa manera diciendo: "Bueno, solían haber bueno shaykhs en este mundo, pero ya no hay más".  Eso muestra que esa persona es completamente ignorante, porque hasta el Día del Juicio ese asunto debe continuar.  Dicen: '"Solía haber santos en este mundo, pero ya no hay más santos".  Lo escucho aquí y allí.  Completamente ignorantes e idiotas.  ¿Qué hace que esa persona hable así?  Su ego.

Su ego dice: "No te sometas a nadie.  Sólo a mi".  El ego dice: "Escúchame a mi, y a nadie más.  Y cuando me escuches estoy contento.  Si no lo haces, no estoy contento".     

La condición de la gente del siglo 21 en el Oriente, Occidente, Norte y Sur.  Tú vives en América.  No creas que sólo ocurre aquí.  Ya no.  Antes en algunos continentes quizá, pero la mayor parte de la gente estaba en el camino recto.  Ya no más.  Sólo un puñado de gente en el mundo que se ocultan en las esquinas.

¿A qué corre a toda velocidad el Occidente?  Hacia Dunya (este mundo).  Una de las trampas y trucos más grandes del Shaytan es dunya.  Eso es todo. Si caes allí, ohh eso significa que le has dado tus riendas a las manos del Shaytan.

Así que, ¿quién es incrédulo? ¿Quién es kafir? Aquel que escucha al Shaytan.  

El creyente es aquel que escucha a Allah y el kafir es aquel que escucha al Shaytan.

¿Escucha directamente al Shaytan?  No.  Escucha a su ego y no quiere escuchar nada de nadie más.

(...)

Tu mejor esfuerzo

Y (dicen): "Hago lo mejor que puedo." No haces lo mejor que puedes.  No has hecho tu mejor esfuerzo.  Si lo hubieras hecho, algo estaría funcionando allí.  Pero no lo hiciste.

Eso significa que estás desconectado de Allah subhana wa ta'ala.  ¿Si te has desconectado de él, a dónde estás conectado?  Debes tener conexión con algún lugar.  Con el Shaytan.  Y el Shaytan pone la pereza, hace que el hombre pierda la esperanza y le hace pensar: "Hice lo mejor que pude, así que no me interesa." 

Pero de tiempo en tiempo observo en las oraciones de Janaza (funerales) a toda esa gente que ríe y salta de arriba abajo.  Una persona al frente [el fallecido], y a veces miles detrás.  Observo en la televisión pero ya no saltan de arriba abajo.  Muchos de ellos ni siquiera conocen a esa persona.  Sólo van a esa multitud.  La pesadez de la muerte hace que todos se vuelvan silenciosos, tristes y que empiecen a pensar: "Ya se acerca a mi."  

Cierto.

Iman y kufr

Así que el creyente es aquel que mantiene vivo en sí mismo todo el tiempo eso [el recuerdo de la muerte], sabe y piensa: `Azrail [el ángel de la muerte] puede venir a mi. Si Azrail viene a mi en este estado, ¿cuál es mi estado ahora? ¿Dónde estoy parado? ¿Soy un creyente o un incrédulo? ¿Está la fe dentro de mi corazón o fuera de él?' 
Cuando damos la Shahadat, la fe está en nuestro corazón, pero cuando empezamos a hacer las cosas prohibidas, las que Allah y Su Profeta (asws) nos prohíben, la fe no permanece en el corazón ya que el Santo Profeta (asws) dice: "La fe y kufr -la incredulidad- no pueden permanecer en el mismo corazón".
Cuando te alistas a hacer una cosa errónea, y empiezas a hacerla, la fe sale de tu corazón.  Kufr ahora está dentro del corazón.  Shaytan gobierna sobre ti.  Tú haces esa acción y la fe está circulando ahora alrededor de tu cabeza.  Si es una cosa pequeña y después te das cuenta y dices: 'Astaghfirullah' (Pido perdón a Allah), entonces la fe puede regresar (2).  Si no es algo pequeño entonces necesitas consultar con alguien, una persona santa, y decir: 'Hice esta acción.  Fue una muy mala acción.  Ya no me siento en paz'.  Así es, ya no te vas a sentir en paz.
Tanta gente que hoy está cómoda, llegará un momento en que ya no estarán cómodos porque eso no está en tus manos.  No puedes escaparte.
No podemos escaparnos del gobierno de Allah, subhana wa ta'ala sobre nosotros.  De cuando en cuando nos salimos del camino de este o de este otro modo pero no podemos escaparnos.  La cuerda está en Su mano.  Si Él no nos lo permite, ni siquiera podríamos respirar el aire.  
Así que: "Vivimos como queramos".  No.  Así es como parece, pero no es así. Más abajo en el camino nos capturan.  Hay guardias esperando y que detienen, diciendo: "Ésta es el área.  No puedes pasar más allá.  Veamos con qué has venido aquí".
Inteligencia, fe y modestia
Por lo tanto, ¿quién es un hombre inteligente? (3) 


Un hombre inteligente es aquel que se esfuerza en proteger su fe. El hombre inteligente debe tener fe. Fe e inteligencia. Fe y modestia. Cuando Adam (as) estaba por salir del Paraíso, Allâh-swt- envió al ángel Yibril diciéndole: “Dile que tome una de estas tres como mi regalo para que lo acompañe en dunya”. Entonces Yibril llegó con inteligencia, fe y modestia. Le dijo a Adam: “Allâh te está favoreciendo. Toma una de ellas y desciende al dunya. Lo necesitarás. Pero sólo podrás tomar una de ellas”. Adam observó, y dijo: “Tomaré la inteligencia”. Entonces Yibril dijo a las otras dos: “Volved a vuestro lugar”. La fe dijo: “Oh, no puedo volver”. Yibril dijo: “Allâh ordenó a Adam tomar sólo una”. La fe dijo: “Si, pero al mismo tiempo Allâh-swt- me ordenó: ‘Se supone que debes estár donde está la inteligencia. Nunca te separes de su lado”. Entonces Yibril dijo a la modestia: “Véte. Tú vete”. Dijo la modestia: “No puedo, ya que Allâh me ha ordenado acompañar a la inteligencia y a la fe. No me puedo separar de ellas.” Yibril dijo: “Toma todas y desciende a la tierra”.
Y Adam descendió. Con esa inteligencia, con esa fe y con esa modestia, Adam comprendió lo que había hecho. Se volvió sobre sí mismo, entendió, se levantó, y comenzó a llorar. Demostró su debilidad diciendo: “Ya Rabbi, soy tu siervo débil. Si me cierras Tu puerta entonces no tendré lugar dónde ir excepto ante ella y llorar. No hay nada más que pueda hacer. No puedo comer ni beber. No me moveré de aquí. Voy a llorar solamente porque soy un siervo débil y tú eres un Rey Todopoderoso, Rey de reyes, Sultán de sultanes, y te estoy pidiendo perdón”. Estuvo así 300 años, no 3 días. Actualmente la gente no puede pedir perdón ni siquiera durante cinco minutos. Algo les sucede, ni siquiera cinco minutos. Si les dices: “hazlo, continúa”, te responden: “me he dado por vencido”. ¿Te das por vencido? ¿Hacia dónde vas a ir? Darte por vencido significa “Estoy volviendo mi camino hacia el infierno”. Las puertas del infierno se abren y corres hacia ellas. No te des por vencido. Shaytan llega para hacer que el hombre se de por vencido ante sus responsabilidades. Primero de su inteligencia. La inteligencia ya no funciona más. La gente ha perdido sus cabezas. Están embriagados con el dunya, embriagados como locos en la calle.
No éramos así antes.  En especial, las gentes musulmanas.  En especial, los que vienen de los países orientales (del Islam).  Ustedes no eran así antes, gente que anda corriendo por las calles.  Éste fue una vez el estilo (modo de vida) del Occidente y el Occidente se está despertando.  Ése es el estilo de los países capitalistas.  Su mercantilismo les hace ir corriendo de ida y vuelta a las tiendas.  

¿Cuál es tu asunto en las calles las 24 horas?  ¿Cuál es el asunto en los mercados las 24 horas?  ¿Qué vas a hacer?  

No necesitas nada.  Es sólo porque no pueden estar sentados en sus casas.  Así es.  

`No puedo sentarme.  Estoy cansado.  Estoy aburrido.  Tú sabes, me estoy sofocando.' 


Si te estás sofocando anda a los cementerios y observa.  Quizá te sientas bien en ese entonces.  Anda a los hospitales y observa cuánto se sofoca la gente.  Mira y dile a tu ego: `Ése eres tú.  Eso te puede llegar un día.  Si no te pones en el camino recto entonces esa acción te puede venir.'

Por lo tanto, el hombre inteligente mantiene el Camino Recto en su vida, el Camino del Profeta(saws), mantiene su modestia y no interfiere en los asuntos de los demás. Él busca perfeccionarse a sí mismo, protegerse, especialmente en estos días. Él no abre su boca para hablar sinsentidos.










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NOTAS:
(1) Discutir y hacer fitna y escándalo respecto a si tal persona pública es shaykh sufi o no.  Está de más decir -salvo porque siempre hay quienes quieren leer de mala fe y acusar usando un texto suelto- que se presupone que se habla de personas  practicantes, que una mirada sensata, simple y humilde, no prejuiciada ni intelectualizada, de los musulmanes simples y humildes vería sin más con buen agrado.  Personas que mueven a una yamah al amor de Allah y a la obediencia al Creador, azza wa jal.  Y que siempre, en su camino, se encuentran con gentes que bajo mil argumentos tratan de establecer dudas, de atacar, de medir con criterios personales, limitados por la ceguera del alma que todavía tiene un murid.  

No se habla aquí de pretenciosos o farsantes manifiestos que llaman a dunya o que ni siquiera establecen Islam en sus vidas o en las de sus gentes, o que enseñan asuntos masivamente espúreos como la reencarnación, los engaños New Age, 'sufismo' sin Islam de todo tipo, etc.

Y se hace referencia a la enfermedad de creer que nuestro corto intelecto puede juzgar a los awliya, o de rechazar que haya uno vivo entre nosotros, o de tratar de amoldarlos a nuestros preconceptos, cuando primero nosotros estamos en urgente necesidad de cambiar. 

La enfermedad del nafs 'erudito', del nafs soberbio, del nafs entrenado al estilo del racionalismo reduccionista miope, pretencioso y soberbio que Occidente dispersa bajo el concepto mismo de conocimiento en las escuelas y universidades islámicas de cuño o tinte wahabi / salafi o los grupos de musulmanes 'modernizados' conforme al secularismo y el protagonismo 
pretencioso de la propia personalidad del Occidente secular.

El Profeta, la bendición y la paz de Dios sean sobre él, contrariamente a toda ansia libresca e interminablemente discutidora y auto-opinante que el virus wahabi y secularista esparce en la Ummah, nos enseña lo siguiente:

- El Paraíso dice: "Nadie ingresa a mi salvo el débil, el desdichado entre la gente y el de mente simple (ghirratuhum)" (Sahih Muslim).

- La Mayor parte de la gente del Paraíso son los naive (al-bulh) [los ingenuos, los de mente inocente] (Musnad al Bazzar).

El dicho "Aférrate a la fe de la mujer vieja" ('alaykum bi-din al-'aja'iz) es considerado hadiz del Profeta (saaws) por el gran jurista Mujtahid Imam Muhammad b. al-Hasan al-Shaybani (132-189) en su libro "Kitab al-Siyar al-Kabir" (1:36) y por el Imam al Ghazzali en su Ihya.

Y en cualquier caso es un dicho famoso que pertenece a la enseñanza de la Gente de Virtud.

Como dice Maulana Shaykh Nazim:

La pureza es un pilar fuerte de nuestra fe; sin ese pilar tu fe no es aceptable.  ¿Bien?  ¿Cuál es su opinión?  No habrá opinión; no tengan sus propias opiniones, ¡no!  Cada uno tiene una opinión, como dice la gente: "En mi opinión..."

¿Quién eres tú y cuál es tu opinión? ¿No te avergüenzas de alzar tu opinión frente al conocimiento celestial?  ¿Qué es eso?  Pero la gente es tan orgullosa y sucia. Así es, ése es un punto muy importante.  La gente está diciendo: "Según mi opinión".  ¿Quién eres tú, oh sucio, para decir, frente al conocimiento celestial: "Según mi opinión?" ¿Quién eres tú y cuál es tu valor?

¡Opiniones, no!  Lo que hay es Realidad que viene de los Cielos, y que no está aseparada del Señor de los Cielos. Y sin embargo la gente se atreve a vocear sus opiniones, ¡no!

(Sus palabras se mencionan de: Jahiliyya del hombre culto de esta época)


(2)  El Iman se fue y Kufr está en el corazón en términos de actitudes, de hábitos, en el sentido de que lo que hay allí es desobediencia y morir en estado de desobediencia es exponerse al castigo de la tumba y el Fuego.

El hadith ash-sharif citado y las palabras de Shaykh Effendi no deben confundirse en ningún caso con el takfir en términos de Aqida.  
(3)  La inteligencia rahmanica, no la shaytanica, la inteligencia que observa lo más importante.  No la 'inteligencia' del lector discutidor amateur y auto-erudito de las multitudes de hoy en día. 


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