lunes, 30 de junio de 2014

El Rostro del Rasulullah

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Sheykh Abdul Kerim Kibrisi
sosteniendo un cabello del Santo Profeta (saaws)

EL ROSTRO DEL RASULULLAH (SAAWS)



Quien esto escribe (1) fue testigo de cómo en una ocasión, reunidos muchos murids ante Sheykh Abdul Kerim Kibrisi Hz. (qs), uno de ellos pidió permiso para narrar su sueño.

Y lo que narró se me ha grabado para siempre.

Tantos en la tariqa le rechazaron, tantos le calumniaron, indispusieron a muchos contra él.  Hablo de Naqshbandi haqqanis.  Sólo porque no podían soportar su sinceridad sin precio.  Sólo porque Sheykh Effendi jamás abandonó la ruta que Maulana enseñó mientras muchos lo hacían "en nombre de Maulana".  Sólo porque no entendían que Sheykh Effendi iluminara los corazones que otros querían reclamar para sí, y que portara una energía que no se falsifica, y llamaba a lo blanco blanco y a lo negro negro, poniéndolos en aprietos, sin hacer alianzas ni recibir favores que después reclaman su precio. 

Muchos pensaron que estaban cuarenta maqams por encima de él.  

Hubo quien quiso terca e insistentemente reclamarle para su ‘jurisdicción’ y le consideró y acusó incansablemente con inexcusable mala fe de ser un notorio rebelde (e hizo con ello que muchos inocentones, ciegos y no tan inocentones en la tariqa le consideraran también así).  Y hasta quiso “excomunicarlo” ante Maulana, hasha.

Hoy, al cumplirse el segundo aniversario bajo el calendario común del paso de este León de Allah a la otra vida, y en la santidad de un día de ayuno de Ramadán, quiero ofrecer este pequeño recuento para celebrar su memoria.

Con la certeza, el yaqin, de que su guía, manifiestamente visible a través de su khalifa, Lokman Effendi Hz., no ha dejado de crecer desde su partida física, con el apoyo desde antes, ahora y por siempre, del gigante entre gigantes de los awliya de Allah, nuestro Gran Shaykh Maulana Shaykh Nazim al Haqqani (qs).

Al narrar su sueño, el murid dijo:

Sheykh Effendi, anoche estuve soñando toda la noche con el Mensajero de Allah (sallallahu ‘alayhi wa sallam).

Todos prestamos inmediata atención, por supuesto.

Y prosiguió.

Veía el rostro del Rasulullah (saaws).  Él me miraba.  Y su rostro era luminoso.  Y poco a poco su luminosidad y su rostro se hacían más etéreos, como difuminándose, el contorno de la imagen se iba desdibujando y después de unos momentos se iba poco a poco recomponiendo, juntándose otra vez lo que estaba difuso, las luces volvían a tomar forma, pero entonces el rostro que veía aparecer era el rostro de usted Ya Shaykh [la faz de Sheykh Abdul Kerim Kibrisi Hz.].

Usted estaba en su lugar, luminoso, y me miraba, y al cabo de un tiempo otra vez la imagen volvía a empezar a difuminarse, a perder el contorno, y de nuevo se reagrupaba la imagen, con las luces, pero esta vez estaba nuevamente viendo el rostro del Mensajero de Allah (saaws).  Una y otra vez.  

Eso ocurrió durante toda la noche.

Sheykh Effendi le dijo:

Así es.


* * *


"Le dije: “Continúa preocupándote por tu propia misión.” Ellos ahora se lo llevaron al otro lado, hacia el otro lado del Monte Qaf.  ¿Lo entiendes? Hacia el lado de los Awliya’; los poderosos están en ese lado.
Ellos lo hicieron desaparecer de aquí. ¿Lo entiendes?

Huuu, vamos a guardar las manifestaciones [es decir, vamos a mantener en reserva su secreto espiritual].  

Su espiritualidad es diferente.  Él tiene un poder en sí mismo.  

En sí mismo él tiene el poder de un dragón.

(…)

Él es un hombre sorprendente. Sus Tajalli (Manifestaciones espirituales) parecen ser así en este momento, pero él vendrá. 

Cuando el Sahib ul Waqt (Mahdi) se manifieste, él vendrá.

En este momento, él ha comenzado allí su misión. Él no es una persona común, ¡no! ¡no!"

Maulana Shaykh Nazim (qs), sohbet sobre Sheykh Abdul Kibrisi ar Rabbani tras su velamiento a este mundo.









NOTAS:

(1) El murid que escribe el relato personal es Nureddin Cueva. 

Algunos diamantes sobre Sheykh Abdul Kerim Kibrisi:
Perlas escondidas en un sohbet intemporal
El honor de Sheykh Abdul Kerim Kibrisi




No hay comentarios.:

Publicar un comentario