viernes, 19 de julio de 2013

El acto de adoración más amado

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

Shaykh Abdullah ad-Daghestani (qs) [izq] con Shaykh Nazim [der]


LA ADORACIÓN MÁS AMADA

Nuestro Gran Shaykh [Shaykh Abdullah ad Daghestani, qs] hablaba acerca de las buenas maneras [el adab] y decía que eran lo más importante en nuestro camino y en todas las religiones.

A través de los actos de adoración, la gente puede aproximarse al Paraíso, pero a través de las buenas maneras, adab, la gente puede aproximarse a su Señor.  Y sin duda estar cerca de la Divina Presencia es mejor que tan sólo la adoración.  La adoración si adab es como el cuerpo sin un espíritu, ya que el adab es el espíritu de la adoración.

Nuestro Gran Shaykh era uno de los grandes que enseñaban las buenas maneras.  La Shari’ah enseña la adoración; la tariqa enseña el camino para mantener el adab con el Señor.

Nuestro Gran Shaykh habló una vez acerca de la más aceptable de todas las formas de adoración.  ¿Cuál es la más amada de todas esas formas?

Nuestro Gran Shaykh habla en nombre de todos los 7007 Shaykh Naqshbandis, cuyas características son que todos ellos alcanzaron la vida verdadera durante esta vida temporal y todos recibieron la certeza del conocimiento, la certeza de la visión y la certeza de la verdad.  Ellos hablan con la verdad exacta, como lo hizo Abû Bakr as-Siddîq. Podemos confiar en ellos sin duda y todos están de acuerdo en este punto, el de la adoración más amada.

Y ellos dicen que ésta es la oración del amanecer [fayr].

Y es tan importante porque en cada momento del alba [fayr] se envían poderes sagrados que se exhalan sobre cada criatura.  Una nueva vida llega a todas las criaturas y este período de tiempo debe atestiguado por todos.  Incluso los necios, los que están durmiendo [mientras pasa el período de la oración del alba] sus espíritus deben estar listos para esa ceremonia.

El Profeta Muhammad, la bendición y la paz de Dios sean sobre él, como el más distinguido de los representantes de Allah, le ordena a Bilal dar el Adhân [el llamado a la oración] en el primero de los Cielos (1).  Y todos los santos [awliya] y Profetas del Barzakh [la vida después de este mundo] deben acudir a la oración; es fard [obligatorio] para ellos.

Y para la mayor parte de la gente en el Barzakh que no fueron capaces de alcanzar en esta vida el nivel de las características del ser humano de verdad, esta oración no es fard sino sunnah [opcional]. 

Del mismo modo [explica aquí la diferencia jurídica de lo fard y lo opcional] que el Salât al-Juma‘a [la oración comunitaria semanal] es fard para los hombres libres de buena salud, mas no [por diversas razones legales] para las mujeres (2), los esclavos, los incapacitados o los ciegos.

El Profeta es el Imam [el que lidera la oración] y Bilal da el Adhân cada día en el Barzakh.  Y cualquiera de los de este mundo que escuche a Bilal debe acudir a esa oración.  Y de esta asamblea llegan luces a todos los Imames que encabezan la oración de fayr en la tierra.  Los representantes de esa Jamâ‘at son aquí solo como una figura; en realidad están orando allí.

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Traducido de Mercy Oceans 2 [Océanos de Misericordia 2], una de las primeras recopilaciones de sohbets de Maulana Shaykh Nazim.

El libro en inglés puede descargarse aquí:


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NOTAS:
    
    (1) Sigue en la narración un conocimiento de realidades del Barzakh que se recibe, por aquel a quien Allah quiere abrirle dicho conocimiento y en la medida en que Allah le abra dicho conocimiento, a través del kashf o un acceso a la visión de realidades espirituales. 

Los wahabis / salafis y los así denominados ahle hadith niegan esta posibilidad, contrariando la enseñanza -¡y la reiterada constatación a lo largo de los siglos!- de Ahlus Sunnah wal Yamaah.

Sobre el particular, del artículo La Enseñanza Islámica respecto al Conocimiento del No Visto por los Awliya, mencionamos lo siguiente:

“Allah –swt- dice: “Él es el Conocedor de lo Oculto. A nadie le da acceso a Su Oculto a excepción de aquel mensajero que goza de Su beneplácito” (Qur’an 72:26-27).

Algunas personas utilizan esta aleya para desaprobar el conocimiento del Wali acerca de lo Oculto [Ghayb]. Sin embargo esta interpretación no es la sostenida por los comentaristas de Ahl as-Sunnah sino por la Mu’tazila (tales como Zamajshari en su Kashshaf). 

El Hafiz Ibn Hayar al-Asqalani explica esta aleya así: “Se sigue de esta aleya que los Profetas pueden ver algo de lo Oculto, y también lo pueden hacer los Awliya’ que siguen a un Profeta en particular, en tanto que cada uno toma desde su Profeta y es agraciado (yukram) con su conocimiento” (Ver Fath ul Bari 8:660). 

También cita las palabras del Imam Qurtubi que lo confirman: “El Musulmán sincero y virtuoso es aquel cuyo estado armoniza con el de los Profetas, por lo que se le concede algo de la misma clase de favores milagrosos que ellos tuvieron, y eso es la contemplación de lo Oculto…en tanto que no lo es para el incrédulo (kafir) ni el corrupto (fasiq)” (ver Fath ul-Bari 12:449). 

Imam Yalaluddin as-Suyuti cita al Sheyj Affiuddin al-Yafi’i, que escribió: “Y ha sido establecido que cualquier cosa que sea posible como milagro para un Profeta, de la misma forma es posible para el Wali como Karamat, con la condición de que no sea un desafío para el Profeta. Y nadie niega esto excepto un ignorante”.

Para mayores referencias, con aleyas y hadices expuestos por Ahlus Sunnah wal Yammah sobre este tema:


   (2) En cuanto a las mujeres, la Shar’iah, la Legislación Sagrada del Islam, les permite acudir a las oraciones en las mezquitas si lo desean, pero no les impone la carga de acudir a ellas.  La razón consiste en que la atención de las necesidades de la casa y de los hijos frecuentemente puede hacer difícil para ellas acudir a la mezquita dejando los hijos y la casa.  Y por tal razón, en el caso de las mujeres, que recen la oración en casa tiene una virtud y recompensa especial para ellas, como se observa de un hadiz de Profeta (sallallahu ‘alayhi wa sallam) al respecto.



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