miércoles, 5 de junio de 2013

Palabras de Sheykh Abdul Kerim por la Noche de la Ascensión

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo



Bismillahi Rahmani Rahim

PALABRAS POR LA NOCHE DE LA ASCENSIÓN


Astaghfirullah wa shukr Allah. Siempre estamos pidiendo el perdón de nuestro Señor por nuestros errores, y agradecemos a nuestro Señor Allah [Dios] -swt- por habernos creado, haciéndonos de entre la humanidad y dándonos la Shahadat [el testimonio de nuestra fe como musulmanes], por hacernos y contarnos entre los creyentes.

Ajir Zaman [los Últimos Tiempos], los Últimos Días sobre la faz de esta tierra y el último momento para todo lo que Allah-swt- ha creado. Allah conoce el Día de la Creación, cuando comenzó a crear. Nosotros no lo sabemos. No podemos ubicar ese número en ningún cálculo. Pero Allah-swt- nos dice que llegará un día, el Qiyamat, el Último Día, para no sólo este mundo, sino para todo lo que Ha creado que el hombre puede ver y pensar y lo que no puede pensar. 

Todo tendrá un final y todo llegará para ser contabilizado, para ser juzgado. Para esto es que los creyentes se deben preparar a sí mismos. Y es un viaje tan largo.

Cuando alguien intenta viajar hacia algún lugar lo prepara todo, lo que le sea necesario. Nos debemos preparar para ese viaje, cualquiera sea nuestra necesidad en este mundo. Y será fácil de preparar cuando nos sometamos nosotros mismos a nuestro Señor, a nuestro Profeta (asws) y a aquellos que Allah-swt- ha elegido y seleccionado para nosotros diciéndonos: "Sigan a estos". 

Si les seguimos, entonces en corto tiempo debemos alcanzar ciertas estaciones con las que luego entenderemos cuál es el valor de este mundo y cuál es el valor de Ajirat [de la Otra Vida]. 

Cuando entendemos el valor de Ajirat, el valor de este mundo se convierte en cero en nuestros corazones. No nos volveremos locos por los beneficios de este mundo porque conocemos una realidad, que si no es hoy entonces mañana, si no es mañana entonces al otro día, si no es al otro día entonces un año después o diez años a partir de ahora o cincuenta años, la muerte nos llegará. No creo que nadie aquí vaya a vivir para ver otros cien años más. 

Así que conocemos esa realidad, que dentro de cien años nadie aquí permanecerá en este mundo. Todos se van a retirar de él. No sabemos cuánto tiempo queda para el Día del Juicio, pero debemos ver qué nos corresponde y cómo prepararnos a nosotros mismos.

Así que Allah-swt- sabe que las criaturas que Ha creado son débiles y que corren sin detenerse tras este mundo. Por esto es que Ha creado otros días especiales en el transcurso del año diciéndonos: "Observen cuidadosamente estos días. Muestren el correcto respeto a estos días y la recompensa que van a recibir en estos días puede que no la reciban en todas sus vidas con toda su adoración". 

Nos estamos aproximando a una noche muy valiosa. Insha'Allah ar-Rahman estamos poniendo la intención de que mañana a la noche es la noche del Mir'aj. Puede ser esta noche, mañana o al día siguiente. Tu intención debe ser sólida. Debes poner correctamente tu intención y decir: '¡Ya Rabbi! Quiero llegar a esa noche y quiero obtener las bendiciones de esa noche'.

Así que, ¿qué es el Mir'aj y qué es lo que nos da? 

El incidente sucedió entre Allah-swt- y Su Profeta (asws). Allah-swt- nos dice mediante el Sagrado Qur'an que en una parte de la noche hizo que Su Profeta (asws) se moviera desde Mecca hacia Qudus [en Jerusalén] y desde Qudus (Masyid al-Aqsa) tomó a Su Profeta elevándolo, Mir'aj, hacia los cielos atravesando por todo lo que Allah Ha creado, atravesando todos los Paraísos, viendo qué sucede en el Paraíso, atravesando el Fuego, el Infierno, viendo qué sucede allí y atravesando todo lo existente, llegando al Sidrat-ul Muntaha [el árbol del Loto del Límite] donde se detiene toda la creación. Nada se mueve más allá de eso. 

Incluso Yibril (as) [el arcángel Gabriel] no se pudo mover más allá de eso diciéndole al bendito Profeta (asws): '¡Ya Muhammad! Más allá de esto es para ti. No se me da permiso para pasar una pulgada más allá de esto'. 

Cuando el Profeta (asws) le preguntó: "Ya Yibril, me has acompañado todo el trayecto desde Mecca llegando aquí arriba, ¿y me dejas sólo aquí? No conozco el camino". 

Le dijo: 'Ya Muhammad. Más allá de esto es sólo para ti, no para mí. Se me ha dado una orden estricta y mi Señor Allah-swt- dice: "Si cruzas más allá de este límite serás enviado a la no-existencia"'. Ya que la Nur y las luces que están llegando desde Allah-swt-, le dice a Su ángel: "Los elementos con los que te He creado no pueden soportar ver esa luz. Por eso serás enviado a la no-existencia. No volverás a ser creado jamás".

Yibril (as) representa la inteligencia y él dijo: '¡Ya Muhammad! La inteligencia me ordena, Allah lo ha ordenado y mi inteligencia dice: No cruces más allá de esto porque serás enviado a la no-existencia. No puedo pasar. Más allá de esto se te ha dado permiso a ti y tu Señor ya te ha preparado el transporte'. 

Los Awliya'Allah [los santos de Dios] dicen que para llegar desde el Sidrat-ul Muntaha hasta la Presencia Divina transcurrieron cinco veces quinientos mil años. 

El bendito Profeta (asws) viajó desde ese punto hacia el otro punto. Tal vez fueron diez veces o tres veces de distancia, pero lo importante es que Allah-swt- tomó a Su Profeta (asws) desde Mecca en un tiempo muy reducido, en una noche, y ese tiempo reducido se convirtió en millones de años. Eso es Allah. No pienses en cómo sucede. '¿Cómo va a suceder?'. Si mediante la inteligencia puedes alcanzar el Sidrat-ul Muntaha, más allá no puedes. Más allá se acaba la inteligencia. Yibril (as) se detuvo allí porque la inteligencia se detiene allí, acaba. Más allá de eso, el bendito Profeta (asws) se movió mediante el corazón.

Antes de que el bendito Profeta (asws) comenzara a moverse desde Mecca tantos otros incidentes sucedieron allí en Mecca. No vamos a entrar en eso en este momento de Juma'a. Pueden leerlo en tantos otros libros, insha'Allah. 

Pero un incidente que ocurrió fue que llegaron los ángeles y abrieron el corazón del Profeta (asws), el pecho, y sacaron el corazón afuera [del pecho]. Ellos lo lavaron con lo que trajeron del Paraíso. Lavaron ese corazón y lo pusieron dentro nuevamente. Con lo que pusieron allí, ahora, el bendito Profeta (asws) era capaz de moverse más allá de ese punto. 

Como lo dicen los Awliya'Allah, todo el que vaya a entrar en el Paraíso debe hacerlo a través de un río, un río que da luz, atravesarlo y entrar. No podemos entrar al Paraíso con este cuerpo, pero cuando entramos a esa agua, esa agua va a cambiar este cuerpo, va a poner otros secretos en este cuerpo para entrar al Paraíso, insha'Allah ar-Rahman.

¿Qué nos da a nosotros? ¿Qué tenemos que entender cuando Allah-swt- lava el corazón de ese Profeta (asws)? Ese corazón era completamente puro. No había errores en él. Tenía sumisión completa hacia Allah-swt-. 

Este incidente sucedió muchos años después de que él declarara 'La ilaha illa Allah Muhammadur Rasulullah'. 

Por aquel entonces tantos enemigos del bendito Profeta (asws) le estaban atacando. Estaba casi completamente solo. Por entonces sólo un puñado de gente estaba a su lado. 

Y Allah-swt- lo tomó de Mecca llevándolo hasta Qudus. Allí, 124.000 profetas estaban listos para el Profeta (asws) y él hizo dos rakats de oración con ellos antes de ser elevado de la tierra a los paraísos. 

Hay otra señal que ahora Sheykh Maulana está poniendo en nuestros corazones de que esa elevación hacia los paraísos mediante la forma física debe ser desde Qudus. Tantas dudas tienen los Musulmanes de hoy en día diciendo: 'Oh, el Profeta fue allí en espíritu, mediante el sueño y no con el cuerpo'. Debe ser cuerpo y espíritu juntos. Si fue un sueño, entonces el tuvo ciento de miles de sueños. ¿Por qué tuvo que hablarnos de ese (Mir'aj)? El cuerpo, la forma física se movió. Allah-swt- lo movilizó desde Mecca hasta Qudus, y desde Qudus hasta Su Presencia Divina.

Cuando el bendito Profeta (asws) llegó al Mesyid al-Aqsa, 124.000 profetas estaban listos. Ellos le dieron bayat (juramento de lealtad) antes de que llegara al Paraíso. Aceptaron su Profecía. Todos los profetas llegaron y se marcharon (de este mundo) antes de que él llegara. Ellos aceptaron que él llagaría. Pero Allah-swt- los preparó allí para que aceptaran y dieran bayat a ese bendito Profeta (asws) antes de que comenzara ese viaje. 

Así que todas las naciones provenientes de aquellos profetas,- todos los profetas dieron bayat- y, por lo tanto, todas esas naciones dieron bayat al Profeta (asws), los creyentes, quienes creían en sus Profetas. Es una gran bendición para ellos. 

¿Pero qué hay de nosotros? Y el bendito Profeta (asws) nos dice: "Si dos días son iguales, si para el creyente dos día son iguales, entonces el creyente está perdiendo". No debemos hacer que dos días sean iguales. Cada día que pasa deben progresar. Progreso no es sólo mediante el entendimiento mundano que 'Tenemos una habitación, hagamos otra habitación, hagamos otro edificio'. No. 

Te debes preparar a ti mismo, debemos preparar nuestros corazones quitando lo que es incorrecto y poniendo en el interior lo que es bueno como fue abierto el corazón del bendito Profeta (asws) y algo fue puesto en él, debemos preparar nuestros corazones y debemos prepararnos a nosotros mismos para estar listos para ese Mir'aj, para estar listos para esa elevación, porque lo que se le ha dado al bendito Profeta (asws) se le ha dado a su nación, se le ha dado a quienes están siguiendo sus pasos.

El incidente del Mir’aj fue causa de separación entre los creyentes y los incrédulos, entre los creyentes y los hipócritas. 

Cuando el Sagrado Profeta (asws) regresó contando lo que había sucedido, los incrédulos pensaron de que ahora tendrían una gran arma en sus manos y que habrían de utilizarla en todos lados y contra todos alrededor del Profeta (asws); ellos le dirían: “Estás loco”, y los Sahabas se alejarían de él. En ese momento hubo tantos creyentes que creyeron en Abu Yahil y en los demás que estaban atacando, y cambiaron su línea hacia el lado de los incrédulos. Hasta ese momento eran creyentes, pero cuando Abu Yahil llegó utilizando su propia inteligencia, diciéndoles: “Mirad, ¿es esto posible? Este hombre está loco. No lo sigáis más”, tantos empezaron a cambiar sus caminos. 

Casa de Sayyidina Abu Bakr as Siddiq (ra)
Mas ellos estaban buscando a los grandes que mantienen los pilares del Islam, y así llegaron hasta Abu Bakr. Dijeron: “Si también engañamos a éste, entonces todos los que están junto a él (el Profeta) van a abandonarlo.” Entonces fueron hasta Abu Bakr as-Siddiq y le dijeron: “Oh Abu Bakr, tu eres un hombre inteligente y ahora venimos a ti con inteligencia. Ese hombre que estás siguiendo, ahora, y aunque tú no lo has visto aun, dice que ha ido en Mir’aj en muy poco tiempo durante la noche y ha vuelto con todas esas historias. ¿Qué dices de esto? Eres un hombre inteligente." Les dijo: “Si él lo dijo, lo acepto. No necesito escucharlo. ¿Ustedes dicen que él dijo eso?” Respondieron: “Asi es”. Él les dijo: “Entonces lo acepto porque ahora tengo evidencia suficiente para entender que Allah no tiene limitaciones para ese Profeta (asws). Él es un Profeta.” Alhamdulillah. 

Por esta razón a Abu Bakr se le dio el título de “Siddiq”, “el más veraz”. Alhamdulillah. Estamos siguiendo su camino. Estamos siguiendo el Camino Naksibendi, que es el Camino Siddiqi, el camino que proviene de Abu Bakr y llega hasta nuestro tiempo.

Debemos corregirnos a nosotros mismos, especialmente en estos días y especialmente en estas noches debemos dejar la necedad a un lado, debemos dejar a un lado los deseos egoístas incorrectos, a un lado los caminos egoístas incorrectos y debemos pedir a nuestro Señor Allah: '¡Ya Rabbi! Te pedimos perdón por cada error que estamos cometiendo. Sabemos que no hemos llegado a ningún lado. Todo lo que estamos haciendo no se ajusta a tu Presencia Divina. Acepta este servicio débil, haznos mejores, buenos, y cuéntanos entre ellos'. 

Debemos pedir. Esto también es algo que la nación, que la Ummat ha perdido. No están pidiendo. Solíamos ir a las mezquitas y ver gente anciana sentada durante horas abriendo sus manos, llorando y pidiendo. Cuando éramos jóvenes decíamos '¿Por qué estos hombres lloran y piden tanto? ¿Qué piden? ¿Qué quieren?'. Ellos no querían nada mundano. Y ellos eran correctos que pasaban toda su vida en las mezquitas. Eso es lo que supimos. Ellos se sentaban allí durante horas y horas, pidiendo y llorando.

Esto es lo que hemos perdido. Sheytán [el demonio] nos engaña. Sheytán nos dice: 'Ah, la misericordia de Allah está allí. No te preocupes'. Luego Allah nos dice mediante otra ayat [versículo del Sagrado Corán]: "Ese sheytán les viene con la misericordia de Allah. No sean engañados con eso". 

Tú tienes que hacer lo que te corresponde. Debes cumplir con lo que te ha sido dado. Si no lo estás cumpliendo entonces no tienes derecho de esperar la misericordia de Allah, porque no estás pidiendo y no te estás preparando. 

El hombre puede hacer todo tipo de cosas incorrectas pero si su corazón está en el camino correcto y está intentando hacer lo mejor todo el tiempo, yendo afuera, haciendo cosas incorrectas, y luego yendo a la Presencia de Allah diciendo: '¡Ya Rabbi! Soy alguien débil. Por favor, perdóname'. Ese puede esperar y aguardar por misericordia. 

Pero ellos ni siquiera se molestan en pedir, ni siquiera se molestan en decir: '¡Ya Rabbi! Perdóname'. Especialmente en estos días, cuando le hablas a la gente diciéndole: '¿Por qué no pides? ¿Por qué no pides perdón?' Dicen: 'No he hecho nada malo. ¿Por qué debo pedir perdón? Estoy bien. No molesto a nadie. No estoy haciendo esto y no estoy haciendo aquello'. Hmm. Eso nos es suficiente.

Así que debemos tomar a los antiguos como ejemplo. Cuando vemos sus vidas y las comparamos con nuestras vidas entonces vemos que hay una distancia de millones de años entre nosotros y ellos. Ellos no vivieron por este dunya. Vivieron para Ajirat. Vivieron por Allah-swt- y Su Profeta (asws). Contemplaron todo y cada paso correctamente, y aún así estaban sentados allí pidiendo. Esa es la señal de la servidumbre. El siervo debe pedir.

En ese Mir'aj [la Ascensión], Allah-swt- nos está dando una gran bendición, a la nación de Muhammad (asws). Una gran bendición. La misericordia y las bendiciones se le han dado a toda la nación, a Muhammad (asws) y a todos aquellos que vienen después. Son las cinco oraciones diarias.

(...)

¿Qué es lo que nos dice el bendito Profeta (asws)? 

Nos dice: "El Mir'aj de un creyente es su oración". Así que cuando estás en oración estás llegando al Mir'aj, y (negando la oración al no hacerla) estás pidiendo no llegar al Mir'aj. Eh, ¿si no estás llegando al Mir'aj entonces dónde vas a estar? En la suciedad de este mundo. Nunca vas a ser capaz de separarte a ti mismo desde este dunya [este mundo] hacia Ajirat [la Otra vida].

Sin embargo la vida pasa. Cada día que transcurre nos estamos haciendo más viejos. Tengo mi fotografía allí. Veo mi fotografía y no fue tomada ni siquiera hace diez años atrás. No hace diez años. Toda mi barba estaba completamente negra. No tenía ni un pelo blanco. Ahora está casi completamente blanca. Huh. No necesito que nadie me recuerde que Azrail [el arcángel de la muerte] está esperando aquí (Sheykh Effendi señala su cuello). 

Así que entonces este mundo no pude engañarte porque no estás corriendo tras este mundo. No debes correr tras este mundo, sino que te tienes que preparar a ti mismo desde temprana edad. Lentamente te tienes que deshacer de los deseos del mundo y entender que has sido creado para el servicio de Allah-swt-.

Así que Allah-swt- está bendiciendo a esta nación, bendiciendo a la Ummat con las cinco oraciones diarias. ¡Comprende la realidad! La oración fue una obligación para todo profeta anterior. Todos los profetas, desde Adam (as) hasta Isa (as), rezaban, sus naciones no. No era una obligación para sus naciones. Pero era una obligación para los profetas. Quienes llegaban a estaciones elevadas y corrían tras sus profetas, rezaban. 

Antes de ese incidente (Mir'aj), el bendito Profeta (asws) rezaba. Abu Bakr Siddiq (ra) y los demás, rezaban con él. Ellos eran poderosos. Ellos no querían que les llegara la orden directamente. Dijeron: '¿Qué sucederá si lo hacemos? No vamos a perder nada. Sólo estaremos copiando a nuestro Profeta (asws). El Profeta ha dado la orden de hacerlo, así que nosotros también tenemos que hacerlo'. Esto es tras lo que corrieron para hacer. Los débiles no lo hacían.

Entonces Allah-swt- nos envió bendiciones, diciéndonos: "Recen. Vengan a Mi Presencia cinco veces al día. Ese es el momento en el que los limpiaré. Cada vez que dicen 'Allahu Akbar', les quita todo lo incorrecto que han hecho entre una oración y otra. Cuando vienen a Mi Presencia y dicen 'Allahu Akbar', todo lo incorrecto que han hecho hasta ese momento caerá de sus cuerpos como hojas que se desprenden de los árboles. Así que se volverán completamente limpios. Cuando se levanten para nuevamente marcharse de allí, estarán limpios. Marchan fuera y hacen cosas incorrectas nuevamente, regresen otra vez a la Presencia Divina (mediante la oración)".

La oración es (una puerta de acceso hacia) la Presencia Divina para los creyentes. Cuando los creyentes levantan sus manos de este modo y las ponen hacia atrás (movimiento realizado durante el takbir), quiere decir: '¡Ya Rabbi! Estamos arrojando detrás nuestro todo este dunya y permanecemos justo frente de Ti.  Tú nos estás observando y nos estás viendo. Somos siervos sencillos y humildes. Acepta esto'. Cuando lo miras de ese modo, entonces es una bendición. Cuando lo miras de otro modo, entonces lloras diciendo: '¡Quita de aquí esta oración, no cincuenta, ni siquiera cinco veces al día!'.

Y es algo triste de decir, que los líderes musulmanes estén diciendo esto en estos días. No los musulmanes, sino los líderes están diciendo esta clase de historias, que ellos hicieron un encuentro interreligioso, que el Profeta (en su ascenso a los cielos, y luego de que Allah le ordenara realizar cincuenta oraciones diarias) le pidió consejo a Musa (as). No sabía nada. Entonces Musa (as) le aconsejaba. 

¿Pero acaso no sabes que antes de que llegara allí, Musa (as) estuvo abajo, en Qudus, rezando detrás del Profeta (asws)? ¿Tú crees que el Profeta no lo sabía? Sí, el Profeta (asws) lo sabía todo. Si alguien dice que el Profeta no lo sabía, ¿entonces necesitas tomar consejo de ese? ¿Quién es el Habibullah: Musa o Muhammad? Musa (as) es el Kalimullah. Él es Kalimullah pero Allah-swt- no le habló directamente. Le habló desde el árbol. Allah tomó al Profeta (asws) hacia la Presencia Divina, frente a Él. Él dice en el Sagrado Qur'an que llegó tan cerca como dos palmos juntos que se acercan. ¿Cuál es el significado de eso? ¿Cómo lo entenderás mediante la mente? 

Y Allah-swt- le dio a ese Profeta (asws) cincuenta oraciones por día porque la razón de ser del hombre es adorar a Allah. Nada más. Cincuenta veces. Cuando el Profeta (asws) estaba descendiendo, entonces Allah-swt- dijo: "Ya Muhammad, todo el que mantenga estas cinco oraciones diarias, le daré la recompensa como si lo hiciera cincuenta veces diarias".

Alhamdulillahi Rabbil Alamin. Debemos entender esto. No debemos volvernos débiles en nuestras oraciones. No escuches a nadie. Si alguien te dice: 'Deja tu oración', ese es socio de sheytán. Sheytán no quiso hacer oración, no quiso hacer saydah y se volvió sheytán. Fue pateado lejos de la Presencia Divina. 

Allah-swt- nos dice: "Vuestro valor para Mí solamente llega tanto como os acerquéis a Mí. Y la manera más fácil de llegar cerca de Mí es mediante la oración, mediante vuestra intención y mediante vuestra sinceridad". Deben mantener eso. Acerca de la oración, el bendito Profeta (asws) nos dice: "El signo de un creyente y el signo de un munafiq (hipócrita) se distingue mediante las oraciones". Entre los creyentes había munafiqs. Dijo: "Esos (los hipócritas) sólo vienen a la oración cuando quieren mostrarse al mediodía y por la tarde. No los verás ni en la mañana (para el fajr) ni para el momento del Isha. Esa es la señal de los munafiqs".

Debemos juntarnos para la oración del Fajr. Eso es lo más importante. Lo más importante es mantener juntos la oración del Fajr. Si mantienen juntos la oración del Fajr, entonces durante el día te puedes olvidar aquí y te puedes olvidar allí, pero has hecho al rey de las oraciones. Y Allah-swt- lo hace tan fácil. Dos rakats en la mañana. Dos rakats diciendo: "Vengan a Mi Presencia y les concederé lo que necesiten diariamente. Mantenedme cono prioridad. Ponedme por encima de todo temprano por la mañana y entonces luego arreglaré vuestros trabajos. Ustedes corren y todo les funcionará".

Todo el que lo mantenga de ese modo debe chequear sus calendarios. Debes volver en los días, mirar y entender que en los días que hiciste sinceramente dos rakats por la mañana (oración de Fajr), vas a ver que el día corrió por ti. Ese día funcionó para ti. Pero el día en el que no corremos sinceramente y sólo tenemos dudas, ese día puede tener altos y bajos. No importa. Aún así tenemos que llegar a la Presencia (de Allah).

La oración es una bendición para la nación. Mediante la oración, Allah-swt- nos da lo que Él ha dado, lo que Él ha concedido como presentes a Sus Profetas, y, mediante esas oraciones, insha'Allah ar-Rahman, cuando nos corregimos a nosotros mismos, cuando corregimos nuestra espiritualidad, nuestros corazones, nuestros espíritus, cuando tomamos el control de nuestro ego en nuestras manos, entonces podremos desaparecer de la fila de oración y puede que también alcancemos la Presencia Divina. Allah-swt- es el Más Misericordioso y el Más Poderoso.

Wa min Allahu Tawfiq.





Jutbah dada por Sheykh Abdul Kerim al-Hakkani el 23 de Rajab de 1427 (18 de agosto de 2006) en la Osmanli Naksibendi Dergahi del Siddiki Center en New York. 

Del blog de nuestros hermanos en Argentina:


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