miércoles, 31 de marzo de 2010

La prohibición de fumar en el Islam: un descubrimiento reciente nos advierte



Una persona que había tomado recientemente el Islam se acercó donde Mawlana y le dijo que ya estaba haciendo las oraciones diarias, el ayuno y que había dejado de lado la mayor parte de las acciones prohibidas, pero que sin embargo seguía fumando.

Mawlana Shaykh Nazim le dijo:

"Allah el Todopoderoso dice en el Sagrado Corán: "Oh Mi gente, puede que consideres un asunto como algo que no tiene consecuencias, pero [ése asunto] ante Mi Vista puede ser de una inmensa consecuencia y gravedad".  Hoy en día fumar cigarrillos es a los ojos de los musulmanes un pequeño vicio, pero a la Vista de Allah el Todopoderoso es una debilidad fatal en un creyente; es como un pequeño hoyo a través del cual puede entrar un ladrón.  Ahora acabas de cerrar la puerta a los pecados graves que disgustan más a Allah el Todopoderoso, pero qué bien tiene mientras ese hoyo permanezca allí?

Lo mismo podrías dejar esa puerta completamente abierta ... Quizás puedas decir: "Pero si es una puerta gruesa hecha de roble y la he cerrado firmemente y le he puesto llave, ¿qué diferencia puede hacer un pequeño hoyo?  No importa".

Di que no importa una vez que el ladrón ha abierto toda la amplia puerta insertando un alabre a través del hoyo y se ha escapado con tu tesoro".

[Del libro de compilación de charlas y sohbets de Mawlana Shaykh Nazim: Océanos de Misericordia - Fuentes Divinas (Mercy Oceans, Divine Sources)]

Fumar está prohibido (haram) en el Islam.  Como dicen Mawlana y Shaykh Effendi, hoy hay incluso eruditos islámicos que dicen otra cosa, pero sus ojos están ciegos.

Escuchamos decir una vez a Shaykh Effendi:

"Tantas clases de males vienen con el cigarro.  Pero la gente discute en relación a ello [en relación a si está prohibido, a si es haram o no], empezando por los mismos eruditos.

Los eruditos que dicen otra cosa muestran que no tienen una conexión con lo Alto, de ahí su ceguera en este asunto.  Nada más.  El cigarro es un tipo de cadena que ha puesto el Shaytan sobre la Ummah hoy en día para mantenerla en desgracia".

"E incluso hay gente que dice ser muy espiritual y que fuma. Bahh, si no eres capaz de controlar ese pequeño acto, de aplicar a ese acto tu fuerza de voluntad, podrás decir lo que sea de ti mismo pero no importa, eso muestra que no tienes fuerza contra tu ego, que sigues siendo esclavo de tu ego.

Sépanlo todos con toda claridad: cada vez que alguien fuma, como nos dice nuestro GranShaykh [Mawlana], estás poniendo un órgano del cuerpo del Shaytan directamente en tu boca.  Ha.  Así es.  Recuérdalo bien la próxima vez que quieras fumar, o que quieras decirme: 'yo soy esto, soy lo otro'".

Sobre este tema, a continuación, presentamos la información respecto a un estudio que confirma efectos negativos insospechados ocasionados por el acto de fumar.


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Fumar durante el embarazo aumenta de manera significativa el riesgo de tener hijos con problemas de conducta.

FUENTE: JOURNAL OF EPIDEMIOLOGY AND COMMUNITY HEALTH. 2009 NOV

Un estudio publicado en el 'Journal of Epidemiology and Community Health' indica que fumar durante el embarazo aumenta de manera significativa el riesgo de tener hijos con problemas de conducta que se manifiestan a edades tan tempranas como los 3 años.

Aunque investigaciones previas habían demostrado riesgos significativos para los varones en edad escolar, los autores afirman que es la primera vez que se prueba la relación entre el tabaquismo en el embarazo y los roblemas en niñas y niños de 3 años.

Los autores realizaron un análisis de más de 14.000 madres y de sus hijos nacidos entre 2000 y 2001 en el Reino Unido. A las madres se las clasificó entre 'fumadoras moderadas' y 'grandes fumadoras', según el número de cigarrillos que consumían al día, y se les pidió que valoraran el comportamiento de sus hijos de 3 años a partir de un cuestionario psicológico que se emplea para detectar trastornos como la hiperactividad y el déficit de atención.

Los problemas de conducta se valoraron en función de las respuestas dadas a preguntas sobre el carácter del menor, la frecuencia con la que se peleaba, la indisciplina con respecto a los adultos y el acoso a otros niños de la misma edad.

Lo mismo se hizo con respecto a la hiperactividad y los problemas de atención y concentración, para lo que se tomaron en cuenta las percepciones de las madres sobre su grado de agitación y/o tranquilidad.

Tras tener en cuenta otros factores que podían influir en los resultados, como la edad de la madre durante el embarazo, su nivel educativo, su estatus socioeconómico y la estabilidad familiar, se concluyó que los hijos de mujeres que fumaron mucho durante la gestación presentaban con más frecuencia los problemas citados.

Los niños de las 'grandes fumadoras' tenían el doble de probabilidad de tener problemas de conducta y, en el caso de los de las 'fumadoras moderadas' (las que consumían menos de diez cigarrillos al día), aumentaban en un 80% los casos de hiperactividad y déficit de atención.

Los autores del estudio subrayaron los graves perjuicios que el consumo de tabaco puede causar en la estructura de desarrollo y en la función cerebral del feto y pusieron de relieve que, por razones que se desconocen, los niños resultan más susceptibles al 'asalto químico' de la nicotina que las niñas. Esto explicaría, afirmaron, por qué los problemas de conducta se dan con más frecuencia en los varones que en las mujeres.

jueves, 25 de marzo de 2010

Vaticano: corrupción y crímenes cuando se violenta la naturaleza humana


"¿Y quién es más injusto que el que inventa una mentira acerca de Dios"?
(Sagrado Corán: 6,93).

"Que no te llame a engaño ver como los que se empeñan en negar la verdad parecen libres de hacer lo que quieren en la tierra: es [sólo] un breve disfrute ... / Ciertamente Dios es rápido en ajustar las cuentas"
(Sagrado Corán: Sura 6, 196-7, 199)




En el camino puro conforme a la naturaleza humana primordial ("din al fitrah"), hombres y mujeres se complementan en el matrimonio.  Violentar el sello de la naturaleza creada por Dios es abocarse al desastre.  Y si, en el nombre de Dios, se violenta la naturaleza humana creada por Dios, se ha cometido un crimen contra Él del que Dios nos pedirá cuentas en Su Juicio.

Pero si además, bajo la cubierta de una fachada falsa tendida 'en Su nombre', se cometen actos de tiranía contra los indefensos, Su Poderosa Justicia traerá una reparación muy dolorosa.

Que Allah nos libre de toda clase de tiranía.  Y que nos abra el entendimiento para reconocer el engaño.

Dice Allah, glorificado sea, en el Sagrado Corán:




wa qul jaa-al Haqq wa zahaqal baatil in-nal baatila kaana zahuuqaa

Di: Ha llegado la Verdad, y la Falsedad se desvanece.

Ciertamente, la Falsedad debe desvanecerse.


A continuación, una noticia que es un poderoso llamado a la reflexión a nuestros contemporáneos.  Que la Justicia de Allah erradique pronto la tiranía global que nosotros mismos hemos generado cubriendo de oprobio la tierra.


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Otras noticias referidas a la relación del Vaticano y la pederastia:

Una carta del futuro Papa frenó la expulsión de un cura pedófilo.

Un nuevo escándalo de pedofilia sacude la Iglesia canadiense


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DENUNCIAN MANEJO VATICANO EN PRESUNTA PEDERASTIA EN WISCONSIN


(25/03/2010) AP.- Dos obispos estadounidenses instaron a la oficina del Vaticano dirigida por el entonces cardenal Joseph Ratzinger _hoy papa Benedicto XVI_ que les permitiera efectuar un juicio canónico contra un sacerdote acusado de vejar a unos 200 niños sordos en Wisconsin, pero el Vaticano ordenó detener el proceso, revelaron documentos de la Iglesia católica y el estado vaticano.

Pese a las denuncias graves, el lugarteniente de Ratzinger en la Congregación para la Doctrina de la Fe falló en ese entonces que las supuestas irregularidades habían ocurrido hacía mucho tiempo y que el acusado, el sacerdote Lawrence Murphy, debía arrepentirse y ser impedido de celebrar misa fuera de su diócesis.

El diario New York Times publicó la noticia el jueves, agravando un escándalo sobre el modo en que el Vaticano en general y Benedicto XVI en particular, manejaron los casos de denuncias de abusos de menores por parte de religiosos.

El jueves, un grupo de víctimas de abusos suministró la documentación a la prensa frente al Vaticano, donde sus miembros ofrecieron una conferencia de prensa para denunciar el manejo del caso por parte de Ratzinger. Durante la conferencia, un policía les pidió identificación y después fueron detenidos, dijo la Policía.

"El objetivo del cardenal Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, era mantener esto en secreto", afirmó Peter Isely, director de la Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes, SNAP por sus siglas en inglés. El grupo tiene su sede en Milwaukee.

"Este es el caso más indiscutido posible de pederastia", dijo Isely, flanqueado por fotos de otras víctimas de abusos y una foto de Ratzinger. "Debemos saber por qué él (Ratzinger) no nos dejó saber sobre él (Murphy) y por qué no dejó que la policía lo supiera y por qué no lo condenó y por qué no le quitó el sacerdocio".

El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, emitió una declaración en la que dijo que el caso sólo había llegado al Vaticano en 1996, que Murphy murió dos años después y que no hubo nada en el manejo de la cuestión por parte de la Iglesia que impidiese una acción civil contra el acusado.

Murphy trabajó en la Escuela San Juan para los sordos en St. Francis de 1950 a 1975 y murió en 1998.



Ir a fuente de la noticia.

martes, 23 de marzo de 2010

Eruditos y Charlatanes en el Camino


Dentro de los peligros y confusiones en el Camino, se encuentra el seguir las pasiones o ilusiones del ego bajo hermosos argumentos y cubiertas religiosas.

Como nos recuerda críticamente Shaykh Abdul Kerim Effendi: 'hoy en día, bajo el nombre de la religión, la gente está siguiendo sólo a sus egos; pero el ego sólo sigue al shaytan'.  O también: 'hoy en día, la gente hace sajdah (postración a Dios llevando la cabeza al suelo), pero al momento mismo de hacer sajdah, en realidad sólo están adorando a sus egos; al hacer sajdah, están levantando su cabeza contra su Creador'.

Sobre el particular, presentamos a continuación un consejo agudo y una descripción penetrante que nos viene de Ibn Abbad de Ronda, maestro y sufi andalusí (1333-1390) que fue durante 25 años imam y khatib en la mezquita al Qarawiyyin en Marruecos, que Allah esté complacido con él.  Nuestras pocas observaciones van entre corchetes [].


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El murīd [el buscador espiritual, aquel que desea ser verdaderamente siervo de Dios] debe evitar la compañía, preocupaciones y acciones de dos grupos de personas: el primer grupo son aquellos que viven inmersos en las ciencias de lo externo, como los [fuqaha] alfaquíes [juristas] y demás. Son personas que no encuentran la paz en sus investigaciones, lo que les lleva a caer en diversas formas de desobediencia, tanto exteriores como interiores. Y aunque estar a salvo de falta es algo bastante raro en toda circunstancia, en el ambiente de las alambicadas especulaciones legales y de la casuística legal gratuita, no hay protección alguna contra la distracción y el olvido del corazón. Así empleará su vida en vano, agotándose y perdiendo su tiempo en lo que no le concierne ni le aporta beneficio alguno, y desperdiciará las bendiciones de sus obras y su conocimiento con la casuística.

En el mejor de casos, los que tratan estos temas son los que hacen uso de esto para ayudar a aquellos que precisan de estos conocimientos en su litigio con los legisladores. Defienden su oficio con argumentos valiosos, como:

“Me hago cargo de este deber (farḍ kifāya) para hacer desaparecer la ignorancia y el error. Desde tiempos inmemoriales ha habido quien se ha ocupado de esta labor, y han investigado y han buscado sin desistir, como hizo [el Imam] Mālik y otras autoridades religiosas. Camino por su misma senda y cumplo con su trabajo. ¿No seré, en ese sentido, un refugio para los que se ahogan y un lugar de guía para quienes se equivocan, desde el camino errado al camino correcto?”

Y por ello no cejan en demostrar la sinceridad de sus obras; aconsejan en base a ello; recorren el camino y ayudan a recorrerlo. Pero esto no es más que una treta e insinuación del demonio, por la cual extiende la disensión y el error. Uno de los errores más graves a los que puede conducir el Demonio con su fina retórica y sus argumentos retorcidos es a que tal persona llegue a olvidar su alma y a su Señor. Satán toma las riendas de la persona con la mano de las pasiones, volviéndolo sordo y ciego. Aprovechando su temor y ansiedad, tal persona es superada por el olvido y la insensibilidad, de forma que aparecerán en él los frutos de estas maneras perniciosas, y entrará en discusión con los que han caído y con discutidores.

Tales obstáculos se multiplican según la inmersión de la persona en las ciencias legales, por lo que aumenta continuamente la dificultad de mantenerse libre y escapar de ellas. Según avanza en sus estudios por su propio interés, aumenta su ceguera y su deficiencia. Es como quien construye una fortaleza a costa de arrasar la cuidad.

El signo de tal actitud es la alta estima que tiene de su alma, así como su embelesamiento con su inteligencia e intuición, su orgullo frente a sus iguales, su rechazo a los consejos y avisos. Rechaza lo que se le dice porque está sordo y su corazón distraído. Desprecia a sus compañeros e iguales. Cae en el peor de los pecados al maldecirlos en su ausencia y calumniarlos en su presencia.

Quienquiera que haya experimentado su manera de actuar y presenciado sus acciones estará seguro de lo que acabo de decir sobre tales personas. Su camino no tiene nada que ver con el de los ancestros piadosos (al-salaf al-ṣāliḥ), cuyo camino no era otro que la hermandad (muàjā), la familiaridad (taànnus) y la franqueza mutua (inbisāṭ).

Ahora, si tan desgraciada persona se da cuenta de su negligencia y autoengaño, de lo vil de sus actos y sus consecuencias, hasta llegar a un verdadero deseo de arrepentimiento, de cambio de corazón y de llegar a los más elevados atributos, descubrirá con ello que aquello que le afligía estaba profundamente enraizado en su naturaleza y que su oscuridad cegaba completamente la luz de su visión interior.

Si es de aquellos favorecidos con la [observación preclara] ('ināya) y guiado por la vía de la vigilancia (ri'āya), verá la posibilidad de luchar contra sus pasiones como una tarea terrible, pero acometerá esta tarea de eliminar sus atributos reprensibles, aunque sea bajo las más difíciles circunstancias. Si, por otro lado, es de los que se dejan a su suerte, y lo extravía Dios por medio de (su) conocimiento, su ceguera no hará más que aumentar. Permanecerá esclavo de sus pasiones y perderá tanto las cosas de la religión como de su vida profana. Y pedimos a Dios que nos proteja de esto.

Todo aquel cuyo corazón se ve afligido por cosas parecidas a estas que hemos mencionado, y que son el peor de los enemigos, debe comparar su estado con el de los grandes guías que hemos mencionado a través del ojo de la objetividad, libre de todo defecto y miopía. Entonces verá el abismo y diferencia entre ambos, y no podrá más que decir, "¡Qué diferencia tan notable!" Esto es así porque los guías construyeron sobre el temor de Dios, la piedad y la sinceridad en secreto y en público. Y esto, a su vez, les llevó a la agudeza de su visión interior y a la pureza de sus secretos. Comprendieron las verdades de los manifiesto y lo oculto de esta vida y de la próxima. Encontraron la ayuda tanto en su tiempo como en sus hermanos, y esta ayuda y amistad les ayudó a disponer sus asuntos correctamente como nadie a vuelto a ver. Y sabemos de sus estados gracias a la transmisión continua que se hace de sus hechos.

En segundo lugar, el buscador debe evitar a los charlatanes autocomplacientes (al-šāṭiḥū al-mutrajiṣūn) [es decir, los que se dicen sufíes] que no se atienen a los juicios de la Ley y que ignoran la obligaciones formales. El buscador los debe evitar tanto como a los alfaquíes, o más si cabe, pues pueden causarle un daño mayor. Sus estados espirituales están sujetos a las pasiones de sus almas, pues hacen pública su afirmación de poseer unos sublimes rangos espirituales y estar libres de la obligación de las obras ...
 
Si a la actitud [de los antes referidos] se le añade el desprecio de la Ley y la preocupación con el no visto y los sucesos extraordinarios, entonces la cuestión es mucho más seria, y el huir de ellos es una obligación.





Fragmento extraído de: Cartas de Ibn Abbad.  Traducción de Nuruddin Margarit*.  Nuestros agradecimientos a él por su valiosa labor.


* Como opción de edición, hemos preferido, sin embargo, refrasear el uso del término 'exoterismo' por ciencias 'de lo externo' y refrasear el giro 'clarividencia divina' por 'observación preclara', a fin de evitar una connotación innecesaria de significados ajenos.


martes, 16 de marzo de 2010

Sabiduría no es argumentación


"Quienquiera que construya su fe exclusivamente sobre pruebas demostrativas y argumentos deductivos, construye una fe en la cual es imposible confiar.


Porque él está afectado de lo negativo de las constantes objeciones.

La certeza (al-Yaqin) no proviene de las evidencias aparentes de la mente, sino que brota de las profundidades del corazón"

Shaykh al Akbar Ibn Arabi

martes, 9 de marzo de 2010

El Ijtihad para el Fiqh en el Islam



Se sabe que hay cuatro grandes escuelas ortodoxas de jurisprudencia y legislación islámicas en el Islam: la escuela hanafi, la maliki, la hanbali y la shafii.

Ahora bien, los procesos de occidentalización de Medio Oriente, entre ellos la universalización del principio del individualismo en el conocimiento, tan lejano al espíritu de aprendizaje de los Compañeros del Profeta (saaws), y basamento sin embargo de todo el sistema universitario surgido en Occidente importado a Medio Oriente en la colonización de dichas tierras, han llevado en este campo a que muchos musulmanes, bebiendo tales matrices culturales ajenas al Islam, sin tomar conciencia de estos hechos, en las últimas décadas digan que tales escuelas son meramente referenciales, es decir, que a cada cual que sepa leer y pensar, le sería lícito disentir de la enseñanza de las escuelas, o combinar escuelas, o prescindir de ellas.

Incluso algunos, en un atrevimiento explicable sólo por el desconocimiento de los asuntos implicados en este tema, y por la soberbia intelectual (soberbia derivada asimismo de una matriz de 'aprendizaje' entreamente ajena al Islam), llegan a decir: 'Yo sigo el Corán y la Sunnah, y no a ninguna escuela'.

Como si las escuelas fueran algo distinto que acceder de manera rigurosa, metódica y exigente al Sagrado Corán y a la luminosa Sunnah de Sayyidina Muhammad, que las bediciones y la paz de Allah sean sobre él.

Por el contrario, son la garantía de no perder la enseñanza recta del Corán y la Sunnah.

Precisamente las exigencias de meticulosidad, de respeto enorme a la Palabra de Dios y la enseñanza del Mensajero (saaws) y de rigurosidad para entender el Sagrado Corán y la Sunnah, son las bases, contrariamente a lo que piensan tales musulmanes, para establecer la necesidad que se tiene de seguir una escuela.

Hay un hecho vital que merece tomarse en cuenta, y es la cercanía insuperable [intelectual y experiencial, testimonial y erudita] que los salaf as salihin (los ancestros rectos, los eruditos de las ciencias religiosas en las primeras tres generaciones de musulmanes) han tenido en su acceso al fenómeno original del Islam, cercanía imposible de obtenerse tras catorce siglos en ningún grado que se les asemeje, sea cual sea el método que se use.

El Mensajero de Allah, las bendiciones y paz de Dios sean con él, dijo:

“La mejor de la gente es la de mi generación; después, la que le sigue; después, la que le sigue”. (Bukhari 3:48:819 y 820 y Muslim 31:6150 y 6151).

Sobre este particular, el gran 'alim otomano Sayyid Abdulhakim Arwasi, que Allah esté complacido con él (f. 1943), nos explica así este asunto de capital importancia para mantener intacta la enseñanza pura del Islam:

Ijtihad [criterio legal para dilucidar asuntos] significa trabajar con toda la fuerza, esforzarse y soportar los dolores. En otras palabras, es esforzarse para derivar las reglas para solucionar los problemas que no han sido explicados clara y abiertamente en el Qur’an o en los hadices al asemejarlos con asuntos que sí han sido explicados claramente y en detalle. Esto sólo puede hacerse por nuestro Profeta (sall Allahu ‘alaihi wa sallam), por todos sus Compañeros y, de entre los musulmanes, por aquellos que han sido promovidos al grado del ijtihad; a esta elevada gente se les llama Mujtahid …

Para ser un mujtahid es necesario conocer profusamente las elevadas ramas del [conocimiento del] árabe, conocer el Qur’an de memoria [-lo que supone vivir con él a cuestas-], conocer lo que significa cada aleya [versículo], los significados que indica, los significados ocultos en ella, los significados que se le deben dar según el tema, saber cuándo descendieron las aleyas, por qué descendieron, respecto a qué descendieron, si son generales o particulares, si son nasih o mansuh [abrogantes o abrogadas], si son condicionadas o incondicionales, cómo han sido derivadas a partir del Qiraat-i Saba y el Qiraat-i Shazza, conocer de memoria [-por tanto, vivir a cuesta con ellos-] los cientos de miles de hadices que se encuentran en los Qutub-i sitta [seis colecciones mayores de hadices o dichos del Profeta] y en otros libros de hadices [no menos de 12 en total], conocer cuándo y por qué se dijo cada hadiz y cuán comprehensivo es su significado, qué hadiz es anterior o posterior a otro, los acontecimientos relacioanados con él y acerca de qué acontecimientos y circunstancias se pronunció, quiénes lo comunicaron o narraron y la condición de la moralidad [y por tanto fiabilidad, integridad] de las personas que lo comunicaron, conocer los métodos y las reglas del conocimiento del fiqh [de la jurisprudencia], abarcar las doce ramas de conocimiento y las indicaciones y los símbolos del Qur’an y los hadices y sus significados patentes y escondidos a la vez que se tienen estos significados fijados en el corazón, y tener una fe poderosa, un corazón puro y brillante y una conciencia que posea cualidades superiores y tranquilidad.

Todas estas cualidades superiores sólo pudieron existir en los Ashab-i kiram [los Compañeros mismos del Profeta] y, después, en algunos de los grandes awliya [siervos sabios, santos e íntimos de Dios] que vivieron dentro de los doscientos años posteriores a ellos [como el caso del Imam Abu Hanifa, el Imam Malik, el Imam Ahmad bin Hanbal y el Imam Shafii, entre otros]. Posteriormente, las preferencias y las opiniones [conjeturas, hipótesis] se difundieron con amplitud y las innovaciones [añadidos que distorsionan la fe original] empezaron a aparecer. Día a día tal clase de gente auspiciosa empezó a decrecer en número y hacia el año 400 A.H. [tras el siglo IV del Islam] ya no quedó nadie que satisficiera todas estas condiciones, es decir, que fuera un mujtahid mutlaq (poseedor de criterio completamente autónomo)

De los mujtahid mutlaq, sólo cuatro vieron transmitida adecuadamente su conocimiento y legado jurisprudencial, por lo que las demás escuelas iniciales, excepto las cuatro actuales, pertenecen desde hace muchos siglos simplemente a la historia.

Ante el progresivo alejamiento inevitable del fenómeno original de la Revelación, ante la cada vez mayor dificultad de acceder a ese conocimiento puro y fresco, total, vívido, del Islam original, del Islam de los salaf as salihin, las puertas del ijtihad absoluto, del criterio jurisprudencial totalamente independiente, cuyo objetivo es la certeza y es incompatible con un amor a las hipótesis y meras opiniones, no podían ya ser reconocidas de modo general incluso a los nuevos grandes ulama o eruditos, dada su lejanía del fenómeno original y por las dificultades mencionadas.

Han quedado abiertas, sin embargo, la posibilidad aún de otros dos grados menores de ijtihad, dos grados de decisiones de criterio jurisprudencial enmarcadas en ambos casos dentro de las grandes escuelas de jurisprudencia formadas en los primeros siglos por los mujtahid mutlaq: el ijtihad dentro de la escuela para derivar normas legales (usando la metodología del gran Imam de la escuela), y el ijtihad dentro de la escuela para derivar o seleccionar fatwas (usando, asimismo, la metodología del gran Imam de la escuela, y la derivación de las normas de la Legislación Sagrada entendidas bajo la metodología respectiva).

Muy lejos de toda la humildad para acceder al conocimiento que caracterizó a los grandes Imames que fueron cada cual Mujtahid Mutlaq, y muy lejos de la transmisión fiel del conocimiento del Sagrado Corán y la Sunnah por parte de generaciones y generaciones de brillantes y geniales ulama, que reconocían sin embargo sus propias limitaciones en relación a los grandes Imames de la primera época del Islam, hoy se observa un gran desconocimiento en muchos musulmanes sobre este particular, y cada cual empieza a seguir su propia suposición, su mera hipótesis, sus propias inclinaciones disfrazadas de fatwas convenientes.

El Islam, para estas generaciones de súbitos 'líderes librepensadores islámicos' (Ibn Abdul Wahhab, Muhammad 'Abduh, Sayyid Qutb, Yusuf Qardawi, entre muchos otros), lejos de haber contribuido al resurgimiento de la grandeza y la pureza, la magnificencia y la nitidez del Islam, sólo ha venido, día a día, a posiciones más y más lejanas del Camino del Mensajero (saaws).

Y lejos de contribuir a la fortaleza del Islam, han contribuido, por su traición y rebeldía contra el conocimiento, a la debilidad de la fe de los musulmanes y por ende a su lamentable posición actual.

Tienen la osadía de compararse con la brillantez de vida, la luminosidad de espíritu y el conocimiento océanico de los grandes Imames herederos de los salaf as salihin, pero sus caminos disfrazan la ignorancia y la soberbia que invitan a cultivar bajo el nombre mismo del Islam.

Según una profecía del Mensajero de Allah, la bendición y la paz de Dios sean sobre él, uno de los signos de los últimos tiempos sería que la ignorancia sería llamada conocimiento y el conocimiento ignorancia.



La Interpretación del Sagrado Corán


El Imam al Ghazali, que Dios esté complacido con él, uno de los sabios sunnis del Islam de amplio reconocimiento por todos los ulemas de nuestra historia, en la Sección VI del Libro del Conocimiento de su monumental Ihya (Revivificación de las Ciencias de la Religión) consigna estas declaraciones de grandes hombres de conocimiento del Islam:

Ibn-Mas‘ud [uno de los más grandes conocedores del Corán, Compañero del Profeta del Islam] dijo: “Aquel que expresa su opinión en todo asunto que se le consulta está verdaderamente loco.”

lbn-‘Umar solía decir [cuando se le requería una opinión]: “¿Acaso quieres usarnos como un puente con el que puedas cruzar hacia el Infierno?”

Abu-Hafs al-Naysaburi dijo una vez: “El verdadero hombre de conocimiento es aquel que, cuando se le consulta algo, dudaría en responder por si en el día de la resurrección se le dijera: ‘¿De dónde obtuviste tus respuestas a estas preguntas (que se te plantearon)?’’’

Cuando se le formulaba una pregunta, Ibrahim al-Taymi solía llorar y decir: “¿Me buscas acaso porque no has podido encontrar a ningún otro aparte de mi?”

Abu al-‘Aliyah al-Riyahi, Ibrahim ibn-Adham y Sufyan al-Thawri solían mantener discusiones con dos o tres hombres alrededor, o un número parecido, pero en el momento en que el número se incrementaba más allá de eso detenían su discusión y se retiraban.

Se nos dice en nuestra tradición: “Si ves a un hombre dado al silencio y al ascetismo búscale porque enseña la sabiduría”.

 
En el Libro VIII del Ihya, acerca de la interpretación del Corán, al Ghazzali recuerda a su lector el dicho de nuestro Profeta, la paz sea con él:


“Si un hombre explica el Corán de acuerdo a su opinión, se estará buscando su destino en el Infierno”.

La Palabra Divina, fuente de guía para el creyente, importa una responsabilidad demasiado seria para ser recogida sin precauciones extremas, toda vez que falsificar, mediante la interpretación, la Voluntad de Dios (el Corán) supone un acto contra el Creador. De allí la aversión a aventurarse con hipótesis u opiniones personales falibles en la interpretación de Sagrado Corán.

Al Ghazzali nos transmite que Abu Bakr as Siddiq, el más grande Compañero del Profeta del Islam, bendiciones y paz sean con él, el primer hombre en haber aceptado el Islam de sus manos, y de hecho el mayor wali en el Islam, dijo:

“Si interpretara el Corán de acuerdo a mi propia opinión, ¿qué mundo podría darme protección y qué cielo podría darme sombra?”

Por otro lado, ese grado de pulcritud en la recepción del Mensaje Divino, y el carácter íntegramente divino del Corán en sí, han abierto puertas de una hermenéutica asombrosamente amplia, lo que podríamos bien una hermenéutica abismal, conforme al carácter abismal del propio Corán.

En su texto mencionado sobre la interpretación del Corán, el Imam Ghazali, tras haber advertido severamente contra interpretaciones apresuradas, antojadizas o simplemente innecesarias o no sólidas, nos transmite las declaraciones de los conocedores del Sagrado texto:


El significado del Quran es amplio para los hombres de sabiduría. Hazrat Ali [otro de los más renombrados Compañeros del Profeta del Islam] dijo: ‘Dios le ha concedido a este siervo la comprensión del Quran’ … El Profeta (BP) dijo: ‘Ciertamente para el Quran hay un significado abierto, un significado secreto, límites y diferentes pasos’. Hazrat Ali dijo: ‘Si quisiera, podría cargar a setenta camellos con la interpretación del capítulo del Fatiha’ [el primer capítulo del Corán, compuesto de tan sólo siete aleyas] …

Hazrat Abu Darda’a dijo: ‘Nadie puede ser Faqih (jurisconsulto) hasta que acepte el Quran en diferentes formas. Un cierto hombre de conocimiento dijo: ‘Hay sesenta significados para cada aleya’. Otro hombre de conocimiento dijo: ‘El Quran es el cuerpo que comprende 77,200 conocimientos, ya que cada palabra es un conocimiento y se incrementa por cuatro. Cada palabra tiene un significado externo e interno y tiene más y más y más elevados niveles’.

El Profeta recitó en una ocasión veinte veces ‘Bismillah’ [frase introductoria de los capítulos del Sagrado Corán que se recita en la oración]. ¿Para qué habría necesitado repetirlo de no ser por su significado interno? Hazrat Ibn Masud dijo: ‘Si un hombre desea adquirir el conocimiento de los antepasados y de los que vendrán, debería ponderar el Corán’.

Por otra parte, el siguiente episodio de interpretación del Corán, ocurrido en la historia de la tradición sapiencial en el Islam, ejemplifica de manera muy especial la fertilidad de la interpretación coránica.

Abdurrahman Jazi narra lo siguiente:

Estuve en cierta ocasión en una reunión (sohbet) de gentes con Shaykh Abdul Qadir al Jilani [que Dios le bendiga abundantemente, fue uno de los sabios y walis más reconocidos en el Islam] y se estaba hablando acerca del Tafsir [interpretación] de una aleya del Genesoro Corán. Shaykh Abdul Qadir dio 11 tafsires acerca de una aleya y le dije: ¡Oh Shaykh, incluso yo conozco esos 11 significados!

Al escuchar esto, Shaykh Abdul Qadir al Jilani respondió: ‘Estos 11 tafsires son para la gente de entendimiento común. Ven, déjame mostrarte un nivel superior de comprensión de esta aleya’. El shaykh dio entonces 40 tafsires sobre esta aleya. Y dijo: ‘Éste ha sido un tafsir KOL [de nivel mental, erudito]. Ahora déjame enseñarte el tafsir HAAL de esta aleya [tafsir por las aperturas espirituales al conocimiento]‘. Al escuchar esto, la gente entró en éxtasis.

La interpretación del Corán es un océano, y respecto a su interpretación, como dice Allah en el Sagrado Corán, por sobre cada conocedor, hay otro conocedor aún mayor.

Pero sólo los siervos más fielmente entregados a Allah reciben el tawfiq, el apoyo de su Señor, para acceder a niveles siempre mayores de comprensión de Su Palabra Bendita y Final.