viernes, 4 de septiembre de 2009

Sobre las traducciones de Mawlana Rumi



Extraído de: Mawlana Jalauddin Rumi y la espiritualidad islámica (fragmento), de Muhammad Isa Waley.

Muhammad Isa Waley es conservador de las colecciones persas y turcas de la Biblioteca Británica de Londres. Posee un doctorado en Literatura Persa por la School of Oriental and African Studies de la Universidad de Londres, siendo su tesis una edición crítica y una traducción anotada de los poemas estróficos (Taryi‘at ) de Yalal al-Din Rumi. Ha publicado varios artículos sobre literatura sufí medieval y varios estudios sobre manuscritos islámicos.


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(...) Algunas obras sobre Rumi proceden de escritores cuyos trabajos han obtenido una enorme popularidad presentando a Rumi como alguien “adecuado” que se expresa de un modo moderno. El más popular e influyente de sus traductores es, sin duda, Coleman Barks, un profesor estadounidense de Literatura Inglesa que colabora con el iraní John Moyne. Barks ha vendido una gran cantidad de libros (13), y también recita en público de forma notable (14). Otro poeta contemporáneo, Robert Bly, tiene una opinión similar respecto al modo de encontrar el equilibrio entre la fidelidad al original y el uso de expresiones familiares. Ellos han acercado Rumi a las masas, aunque –como ha expresado Frank Lewis, autor de un libro indispensable sobre Rumi (15) – el poeta haya tenido que nacionalizarse americano en el proceso.

Otras clase de obras presentan a Yalal al-Din como un sabio cuyo pozo de atractiva sabiduría proporciona un material inagotable para ser presentado de diversos modos en manejables y escuetas frases: calendarios, pequeños “libros de sabiduría” que se sitúan en la zona de caja de las librerías, como si fueran golosinas en los supermercados; e incluso cartas de tarot. Mawlana Rumi a menudo es presentado como un apóstol de la tolerancia que aceptó de buen grado todas las creencias religiosas como manifestaciones igualmente válidas de una religión universal del amor. Versos como los que siguen parecen apoyar este punto de vista: “¿Qué puedo hacer, oh, musulmanes?, pues no me reconozco / No soy cristiano, ni judío, ni mago (16), ni musulmán” y “El hombre de Dios está más allá de la infidelidad y de la religión / para el hombre de Dios el bien y el mal son iguales” (17).

Pero los poemas en cuestión no aparecen en ningún manuscrito de los primeros siglos posteriores a la muerte de Rumi.

Encontrados en ediciones impresas en la India, le fueron falsamente atribuidos por admiradores que tenían sus propias ideas y motivaciones, y están completamente al margen del estilo poético de Rumi y de su pensamiento.

Es muy cierto que Mawlana vio cosas positivas en los no musulmanes, al igual que vio los aspectos positivos de todas las cosas [ver comentario (i) al final].

Si no fuera así, por ejemplo, difícilmente habría escrito cartas dando consejos a Gurgi Jatun, una princesa georgiana, esposa de Parvana Mu‘in al-Din, que era gobernador de Konya bajo los mongoles y que solía visitar a Mawlana. Sin embargo, su rechazo de la doctrina cristiana quedó muy claro cuando refutó con firmeza la afirmación de que los musulmanes aceptaban en secreto la divinidad de Jesucristo: “¿Cómo podría ser que un cuerpo frágil, que huía de un sitio a otro de las conjuras de los judíos, cuya figura tenía menos de dos codos, pudiera ser el sustentador de los siete cielos?...Además, antes de Jesús está Quien creó los cielos y la tierra. ¡Gloria a Él, que está por encima de lo que afirman los malhechores!” (18) [ver comentario ii al final]

Algunos de los errores cometidos en traducciones realizadas por escritores que colaboran con hablantes de persa parecen demasiado graves como para ser casuales. Posiblemente, algunos provengan del deseo de “tender la mano a los más amplios sectores”, al margen de cualquier obligación de ser fieles al original. En cualquier caso, aunque todos estos escritores hayan contribuido a que Rumi sea aclamado y reconocido mundialmente, es necesario advertir al lector de que lo que a veces nos ofrecen es una “filtración” en lugar de una traducción. Aquí pondremos un par de ejemplos (19).

El primer significado que Barks y Moyne le dan a los siguientes versos es bastante claro:


“Si no tienes una mujer viviendo contigo ¿por qué no buscarla? /

Si tienes una, ¿por qué no estás satisfecho?” (20).


Arberry los traduce correctamente como sigue:


“Si no tienes al Amado ¿por qué no buscarlo? /

Si te has unido a El ¿por qué no celebrarlo?”.


En otro lugar, Barks atribuye a Rumi lo siguiente:


“Escucha y obedece el lenguaje callado. Acude desnudo”.


Arberry, digno de confianza aunque nada poético, lo traduce como:


“A su lamento callado / atiende obediente. No acudas sin el velo /

así reza su relato susurrado.”


El verdadero significado de este verso es que los secretos del amor divino no deben ser divulgados. Para ser justos con Coleman Barks, se debe añadir que algunas de sus versiones consiguen estar llenas de vida y acercarse al enunciado original.

Cuando otros continúan y “mejoran” el trabajo de los traductores que no conocen el persa, los resultados son a veces increíbles. En una edición de las traducciones de Arberry de poemas escogidos del Diwan, la palabra blind (ciego/a) aparece mal impresa como blond (rubio/a). Barks, aplicando con criterio selectivo el principio del taqlid (imitación), propone la siguiente traducción:
'Sé que es tentador quedarse y conocer a esas mujeres rubias. Sé que aún es más sensato pasar la noche aquí con ellas. Pero deseo estar en casa'.

Lo que Arberry escribió fue esto (21):

Compañeros de corazón despierto, deprisa, a pesar de todos los ciegos, ¡a casa!, ¡a casa!

Vosotros, razonables, sobrios, llenos de aflicción, ¡no perturbéis nuestros corazones! ¡a casa!, ¡a casa!


Este espectacular ejemplo de “los ciegos engañando a los ciegos” también demuestra la clase de anacronismos perpetrados contra la memoria de Rumi por aquellos que están deseosos de hacerlo hablar en términos de fácil acceso para el individuo medio de hoy en día.
(...)


NOTAS DE LA CITA:


(13) Véase, por ejemplo, Coleman Barks, La esencia de Rumi, Ediciones Obelisco, Barcelona, 2002. (Nota de la Redacción) [son notas de los traductores de este artículo del inglés al castellano, pertenecientes a http://www.libreria-mundoarabe.org/].

(14) Véase Coleman Barks, Rumi, voice of longing (2CDs), Sounds True, USA, 2002. (Nota de la Redacción).

(15) Franklin D. Lewis, Rumi, Past and Present, East and West: The Life Teachings and Poetry of Jal’l al-Din Rumi.

(16) Con la expresión “mago” se está refiriendo a los sacerdotes de la antigua religión zoroastriana, mayoritaria en Persia antes de la llegada del Islam. (Nota de la Redacción).

(17) Poemas seleccionados del Diwan-i Shamsi Tabriz, pp.125 y 31.

(18) Discourses, tr. Arberry, pp.134–5

(19) Para una lista de ejemplos más larga, aunque bien escogida, recomiendo la de Ibrahim Gamard, la cual incluye información detallada y notas a pie de página . Véase www.dar-al-masnavi.org/corrections_popular.html

(20) Open secret: versions of Rumi, p.71

(21) Mystical poems of Rumi, second selection, Chicago 1979, p.76

(22) El poema completo dice: “Vuelve, por favor, vuelve / quienquiera que seas, / religioso, infiel, hereje o pagano. / Aunque hayas hecho cien promesas / y cien veces las hayas roto, / esta puerta no es la puerta / de la desesperanza y la frustración. / Esta puerta está abierta para todos. / Ven, ven, tal como seas.” Véase Rumi, Locos, Editorial Las Cuatro Fuentes, Madrid, 1997. (Nota de la Redacción).


COMENTARIOS


(i) Hay un aspecto en el que decididamente Mawlana Jalaluddin Rumi es universal, como los grandes maestros, pero no es una universalidad que considere igualmente válidas entre sí las religiones o doctrinas (claramente incompatibles en muchos aspectos), sobre lo cual Mawlana Jalaluddin Rumi advierte contra los errores introducidos en las creencias de las religiones anteriores al Islam. Tampoco es una universalidad que renuncie al cumplimiento de las obligaciones de la sharia o al Legislación Islámica en absoluto, pues Mawlana Jalaluddin Rumi fue él mismo un maestro de la jurisprudencia islámica y aconsejó, por ejemplo, a los gobernantes afirmar en sus gobiernos la Luz del Islam sobre el mundo.

Es una universalidad del que en todo ve el Signo del Amado, pues nada escapa de la Sabiduría y el Designio de Allah, el Supremamente Misericordioso.

Mawlana Shaykh Nazim, Gran maestro sufi contemporáneo, lo expresa así:

Mawlana Jalaluddin Rumi, un Santo conocido a través de Oriente y Occidente (y el autor del épico poema Sufí, el Masnavi) una vez estaba cruzando una plaza cuando un sacerdote pasó a su lado e inclinó su cabeza por respeto. Mawlana devolvió el saludo, inclinándose incluso más, desde la cintura.
La gente le preguntó: "¿Cómo es que se inclina frente a un sacerdote (que representa una religión que fracaso en reconocer al Santo Profeta del Islam) ?" En el Islam, la inclinación es un gesto generalmente reservado para las devociones a Allah, y otros signos de respeto se usan más comúnmente.
Luego Mawlana les respondió, en un nivel de acuerdo a su comprensión: "Ese sacerdote fue humilde frente a nosotros. Él es cristiano, nosotros somos musulmanes; y el Islam representa la culminación de todo bien encontrado en el Cristianismo. Por lo tanto, si él es humilde debemos luchar para ser aún más humildes".
Esta explicación es real, pero a un nivel más profundo, esta reciprocidad del saludo debe ser entendida como respeto hacia la verdadera personalidad (ruh), la Personalidad real frente a la Presencia Divina de ese sacerdote - ya que es sólo El Todopoderoso Quien viste a Sus siervos en diferentes formas externas y los predispone para diferentes tipos de acciones.
Mawlana reconoció que fue su Señor que lo vistió a él como un Sheikh y a ese hombre como un sacerdote; y si Él quiere, puede hacer que se intercambien los roles, que cada uno de los corazones se adhiera a la religión del otro en un segundo; y ¿quién puede decir lo que hará Allah? ¿Qué hay debajo de esas ropas sino es el lugar del Trono de Allah, en una única manifestación de personalidad?

...

Si nosotros podemos recordar que la presencia de este secreto Divino está en el corazón de la gente, y pasamos por alto sus formas externas y acciones, aprenderemos de todo y de todos, y aumentaremos en sabiduría. Solo con esta visión podemos aspirar a una magnanimidad que cause que buenas acciones aparezcan en la gente, para que un rayo de su Esencia Divina brille y anime a los velos del ego a levantarse. El respeto a la Naturaleza profunda que Dios dio al hombre lleva a la familiaridad entre la gente, y la familiaridad abre el camino al amor, y todo el amor pertenece a nuestro Señor.
Nuestra principal responsabilidad en la vida es limpiar las malas características que cubren nuestras Personalidades tal como las concibió Dios, y una vez que hayamos logrado esto, ayudar a otros a liberarse a si mismos de esa pesada carga.
Siempre debemos recordar la naturaleza sacrosanta de las almas. Miren, Sayyidina
Umar, quien se convirtiera en el segundo Califa del Islam, fue hacia el Santo Profeta con la intención de matarlo, pero después de acercarse a él se fue con el corazón lleno de amor y bondad. Él era el mismo hombre, la esencia de su ser nunca cambió, sólo vario su actitud. Por eso, debemos siempre tener cuidado de decir "aquel es una mala persona". No podéis decir eso de su verdadera esencia, no.
Aunque nosotros consideremos las esencias de la gente, no aceptamos sus malas acciones, sino que les "disparamos" de la misma forma que un cirujano extirpa un tumor de un paciente y deja el tejido sano dentro de él: sabe distinguir entre un tejido sano y uno canceroso, y saca solo lo que es peligroso... Ese es el método practicado por todos los Profetas de todas las religiones reveladas desde el principio al fin. Ayudar a la gente a purificarse de las características destructivas fue la misión de Moisés, de Jesús y también del Sello de los Profetas Muhammad, la paz sea con todos ellos, a quien su Señor le ordeno: "Purifícalos".

(del Libro: Océanos de Misericordia, que recoge diversas alocuciones de Mawlana Shaykh Nazim)


(ii) Mawlana Jalaluddin Rumi escribió:

Soy el siervo del Qur'an mientras tenga vida.
Soy el polvo en el camino de Muhammad, el Elegido.
Si alguien cita [entiende] algo distinto a esto de mis dichos,
no tengo relación con él y de sus palabras me indigno.


Transliteración del persa original:

man banda-yé qur'ân-am, agar jân dâr-am
man khâk-é rah-é muHammad-e mukhtâr-am
gar naql kon-ad joz în, kas az goftâr-am
bêzâr-am az-ô, w-az-în sokhan bêzâr-am


Cuarteto N° 1173 (en inglés), traducido del persa al inglés por Ibrahim Gamard y Ravan Farhadi, en "The Quatrains of Rumi", 2008.