Salatul fatih

Salatul fatih
Oh Allah bendice a nuestro Maestro Muḥammad, el que abre lo que está cerrado y sella lo que le ha precedido, aquel que hace triunfar a la Verdad por la Verdad, el guía hacia el camino recto, y a su familia, conforme a lo que merece su categoría y su inmenso alcance

Mostrando las entradas con la etiqueta Califato. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Califato. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de agosto de 2026

Castigado por pensar: la respuesta del sabio ante la acusación

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 

El noble Shaykh ´Adaab al Hamsh al Husseyni
de Siria

Publicamos el segundo texto de Shaykh ´Adaab, en respuesta al comentario recibido por un sabio, tras la publicación de su primer texto.

Además de reflexiones personales y éticas, de notable interés, la parte doctrinal de este segundo texto, referida a la comprensión de la historia islámica inicial, los Sahaba, Ahlul Bayt, los Califas Rectos, el Imam ´Ali, la transmisión de hadices y otros aspectos relacionados, se encuentra a partir de la reflexión Cuarta de este texto.

----

Por la causa del conocimiento: diálogo con un sabio sirio

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

«Y di a Mis siervos que digan aquello que sea mejor, pues ciertamente Satanás siembra la discordia entre ellos. En verdad, Satanás ha sido siempre un enemigo manifiesto del ser humano» [Corán, 17:53].

Prosiguiendo:

Mi publicación de ayer, «¿Estás arrepentido?», recibió más comentarios de lo habitual.

Entre ellos se encontraba este provechoso y beneficioso comentario con el que me honró mi hermano, su eminencia el doctor y shaykh Yayā al-Ghawthānī al-Dimashqī. He aquí sus palabras:

«Distinguido doctor al-Sharīf ʿAdāb:

He leído tu publicación y he sentido el dolor y la tristeza que experimentas.

Tengo algunas observaciones y espero que las recibas con amplitud de pecho y con la mente de un sabio consciente.

1. ¿No consideras que tu publicación contiene una objeción contra Allah, el Justo?

Y ello a pesar de que sabes con certeza que los más grandes santos consideraban que la privación era, en sí misma, la concesión.

2. La segunda cuestión es un consejo procedente de alguien que desea el bien para ti, especialmente ahora que te aproximas a los ochenta años: arrepiéntete ante Allah de toda palabra que haya implicado un menosprecio hacia los cuatro califas y hacia los demás Compañeros, y comparece ante Allah con un corazón semejante al de nuestro señor ʿAlī respecto de Abū Bakr y ʿUmar —que Allah esté complacido con todos ellos—.

Los grandes santos han advertido contra la caída en el menosprecio de los Compañeros.

3. ¿Tienes la valentía de decir:

“¡Allah mío! Me arrepiento ante Ti de todo desliz de mi lengua y de toda palabra que haya pronunciado contra los Compañeros del Mensajero de Allah (), que no Te complazca, siendo que Allah ha testimoniado el bien acerca de ellos”?

4. Aunque esto ocurriera únicamente entre tú y Allah, si Allah viera en ti sinceridad al dirigirte hacia Él, Allah es Generoso, y cuando el Generoso concede, deja maravillado.

5. Te recuerdo algo que tu conocimiento no ignora: lo que ha sucedido con muchas personas que se retractaron de aquello que habían sostenido durante largos años, y a quienes Allah concedió un buen final.

6. Pido a Allah —exaltado sea— que salde tus deudas y abra tu pecho hacia aquello que Él ama y Le complace».

Fin de su comentario.

Responderé a cada uno de estos seis párrafos mediante una contestación breve y apropiada.

Primero: te agradezco mucho que hayas pasado por mi publicación, que hayas comentado y que me hayas expresado tu solidaridad.

Segundo: mi pecho es sumamente amplio y me alegra dialogar con personas virtuosas y educadas como tú.

Tercero: sé con certeza —tal como has tenido a bien señalar— que, cuando la privación procede de Allah —exaltado sea—, constituye la concesión misma.

Pero cuando procede de los siervos musulmanes de Allah, se trata de injusticia, arbitrariedad y necedad; más aún, de vileza.

¿Cómo podría objetar contra Allah —exaltado sea—, cuando me ha concedido dones cuya reunión en una sola persona es poco frecuente entre los hombres de esta época?

1. Allah —exaltado sea— me ha concedido el Islam, la fe y la excelencia espiritual en el grado más elevado que cabe alcanzar. En correspondencia con ello, me ha honrado con prodigios espirituales grandiosos y más numerosos de lo que puede contarse.

2. Me ha honrado con un linaje noble, que es la vestidura más elevada, honorable y pura que un musulmán puede vestir después de todo lo anteriormente mencionado, pues es el mejor y más puro linaje del Islam.

3. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la elocuencia, la expresividad, la oratoria y la belleza de la voz.

4. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome memorizar Su Libro y la Sunna de Su Mensajero, y comprenderlos conforme a los métodos de expresión de la lengua árabe.

¡No mediante la imitación de un predecesor virtuoso ni de un predecesor perverso!

5. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la valentía, la generosidad, el altruismo, el auxilio de los afligidos y la asistencia a las mujeres y a los débiles, como bien saben muchas de las personas que me rodean.

6. Allah —exaltado sea— me ha honrado con la pureza, la castidad y el completo alejamiento de los pecados graves y de todo aquello que menoscaba la dignidad personal.

7. Allah —exaltado sea— me ha honrado con un conocimiento extenso, con la excelencia en la composición de obras y con la profundidad en la investigación científica.

Los comerciantes de libros me han informado de que mis obras se encuentran entre los libros de conocimiento más vendidos en las ferias del libro.

8. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome escribir veinte mil páginas de obras e investigaciones, además de veinte mil páginas de contenido cultural que he publicado en esta página de Facebook.

9. Allah —exaltado sea— me ha honrado permitiéndome verificar, documentar y estudiar las cadenas y fuentes de los Ṣaī de al-Bukhārī, Muslim e Ibn ibbān, así como el Libro de las invocaciones y Los cuarenta hadices del imam al-Nawawī.

10. Allah —exaltado sea— me ha honrado con cinco esposas virtuosas y con dieciocho hijos nacidos, aparte de los embarazos perdidos.

Seis de ellos nos precedieron hacia la otra vida: dos mártires, ʿAlī y al-usayn, y otros cuatro que murieron siendo pequeños.

Todos ellos, al igual que su padre, gozan de buena salud, de integridad de los sentidos y de belleza en el rostro y en la constitución física.

11. Allah —exaltado sea— me ha honrado con algo sumamente infrecuente entre la clase de los shaykhs:

Soy un jinete de la más alta categoría.

Soy luchador, cazador, tirador con diferentes clases de armas individuales y un verdadero combatiente. He participado en numerosas batallas y obtuve el primer puesto en una carrera de campo a través en los campamentos de los shaykhs.

Recorrí 17 800 metros en una hora y siete minutos.

Sé conducir una bicicleta, una motocicleta, un automóvil, un camión, un autobús, un bulldozer, un tractor y el vehículo blindado conocido como al-Mallāla. ¡Solamente me falta conducir un tanque sirio-ruso!

También disparaba con las armas antitanque B-2 y B-7.

¿Acaso semejante conjunto de dones se encuentra al alcance de cualquier persona de nuestra época, o incluso de las épocas antiguas?

¿Cómo puedes imaginar, por tanto, que yo tenga alguna objeción contra el Grandioso y Majestuoso Otorgador?

Mi reproche se dirige contra los sectarios, los fanáticos de las escuelas jurídicas y los partidistas que inventan falsedades contra personas como yo y deforman su imagen debido a la vileza de sus almas y a la bajeza de su condición.

[LA EXPOSICIÓN DOCTRINAL: SAHABA, AHLUL BAYT, TRANSMISIÓN DE HADICES]

Cuarto: poseo el más alto grado de valentía y la máxima audacia científica, sincera y educada, para decir lo siguiente:

1. El imam ʿAlī —la paz sea con él— es la balanza de la verdad dentro de la comunidad islámica, y todos aquellos que se opusieron a él estaban equivocados.

Algunos incurrieron en un error deliberado, como al-Zubayr, su hijo ʿAbd Allāh, ala y ʿĀʾisha —que Allah —exaltado sea— los perdone—; así como Muʿāwiya, ʿAmr, Marwān y los demás tiranos de los Banū Umayya, a quienes Allah —exaltado sea— trate conforme a Su justicia.

Otros incurrieron en un error de interpretación y de necesidad, como Abū Bakr, ʿUmar, ʿUthmān, Saʿd ibn Abī Waqqāṣ, Usāma ibn Zayd, ʿAbd Allāh ibn ʿUmar y otros semejantes a ellos.

Que Allah esté complacido con todos ellos.

2. La afirmación doctrinal de la gente de la Sunna según la cual se debe estar complacido con todos los Compañeros, guardar silencio acerca de cuanto ocurrió entre ellos y considerar que quien ataca a uno de ellos es como quien los ataca a todos, y que quien se mete con cualquiera de ellos es un hereje, constituye una afirmación insignificante que no vale ni una cebolla.

¿Qué relación existe entre insultar a un Compañero —quienquiera que sea—, asunto cuyo juicio pertenece al derecho islámico, y la herejía, cuyo juicio pertenece a la doctrina?

Más aún: toda la división, los enfrentamientos, las guerras, los odios, las innovaciones y los extravíos que hoy padecemos se deben a los errores de los Compañeros.

Si el imam ʿAlī —el más sabio, el más prudente, el más piadoso, el más desapegado, el más valiente y el más grande en caballería y liderazgo después del Mensajero de Allah ()— hubiera asumido la dirección de la comunidad y la hubiera gobernado durante treinta años, desde el año 11 hasta el 40 de la Hégira, nadie se habría atrevido a declarar públicamente su apostasía.

Los beduinos que abrazaron el Islam durante los últimos años de la vida del Mensajero, entre los años 8 y 11 de la Hégira, habrían aprendido su religión y la fe se habría arraigado en sus corazones.

Las tierras habrían sido abiertas mediante el conocimiento, la invitación a Allah y la nobleza de carácter, del mismo modo en que el Islam se extendió por Malasia, Filipinas, Indonesia y las regiones centrales de África sin derramar ni siquiera una ventosa de sangre.

3. El imam Ibn azm —que Allah tenga misericordia de él— clasificó a los Compañeros en doce categorías.

Yo, tomando en consideración un criterio diferente, los clasifico en cinco categorías:

Primera categoría: los mujtahids

Solamente fueron cuatro: el imam ʿAlī; después Ibn ʿAbbās; después ʿUmar; y, finalmente, ʿĀʾisha en las cuestiones relacionadas con las mujeres.

Segunda categoría: los sabios

Los señores de la escuela anafí consideran que fueron trece sabios, incluidos los cuatro mujtahids anteriormente mencionados.

Yo sostengo, sin embargo, que fueron veinte sabios.

Tercera categoría: los jefes de las tribus y de sus subdivisiones

Ninguno de ellos era un sabio, lamentablemente.

Sin embargo, tenían en sus manos los cuellos de los sabios pertenecientes a los Anṣār.

Cuarta categoría: los transmisores de hadices del Mensajero de Allah ()

Estos, a su vez, se dividen en varias clases:

Entre los grandes Compañeros se encontraban los veinte sabios anteriormente mencionados.

Los demás eran personas comunes y, al mismo tiempo, iletradas.

En cuanto a los Compañeros más jóvenes, la mayor parte de lo que transmiten del Mensajero son relatos mursal, es decir, transmisiones en las que no lo escucharon directamente de él.

Tanto entre los grandes Compañeros como entre los pequeños se encontraban las tres clases de seres humanos: el moderado, el injusto consigo mismo y el adelantado en las buenas obras.

Considerarlos a todos ellos íntegros y veraces, y aceptar cuanto atribuyen al Mensajero, es algo difícil de demostrar mediante la analogía y la presunción favorable, especialmente cuando la condición de la mayoría de ellos es originalmente desconocida.

También se encontraba la categoría de los Compañeros pertenecientes al común de la gente, que comprendía prácticamente a toda aquella generación.

Si yo hubiera vivido en la época de la transmisión, no habría escrito ni un solo hadiz procedente de aquellos iletrados pertenecientes al común de la gente.

Última categoría en mérito, conocimiento y veracidad: los liberados de La Meca y los rebeldes

La población de la noble ciudad de La Meca, cuando el Mensajero de Allah () pasó a la otra vida, superaba las treinta mil personas.

De ellas se conocen varios centenares.

Ibn ajar dijo acerca de cuarenta y tres de aquellos liberados: «Su práctica del Islam fue buena».

Y dijo acerca de cinco mujeres de entre ellos: «Su práctica del Islam fue buena».

En cuanto a los demás liberados de La Meca, no acepto ni un solo hadiz de ninguno de ellos, salvo que se encuentre entre aquellos cuya práctica del Islam fue reconocida como buena.

Y, respecto de los rebeldes y tiranos de Quraysh, no acepto ningún hadiz transmitido exclusivamente por uno de ellos, ¡ni siquiera aunque hubiera sido transmitido exclusivamente por veinte de ellos!

Esta es mi posición respecto de los Compañeros.

Si no creyera que esta es la posición verdadera, no os la habría presentado.

¿Has encontrado en mí suficiente valentía, doctor Yayā?

Quinto: pido perdón a Allah —exaltado sea— y me arrepiento ante Él numerosas veces cada día, tanto por aquello que sé que he hecho erróneamente como por aquello cuyo carácter erróneo desconozco.

Yo, el pobre siervo, sigo en términos generales la escuela shāfiʿí en las cuestiones jurídicas derivadas. Realizo el qunūt en la oración del alba después de la inclinación ritual, aunque también considero permitido realizarlo antes de ella, sin establecer diferencia alguna.

Inicio cada qunūt con la más excelente fórmula de petición de perdón:

«¡Allah mío! Tú eres mi Señor. No existe divinidad sino Tú. Tú me has creado y yo soy Tu siervo. Me mantengo en Tu pacto y en Tu promesa cuanto me es posible. Busco refugio en Ti contra el mal que he cometido. Reconozco ante Ti Tus gracias sobre mí y reconozco mi pecado. Perdóname, pues nadie perdona los pecados salvo Tú.

¡Allah mío! Guíame entre aquellos a quienes has guiado…».

Y así hasta el final de la súplica.

Mi virtuoso hermano Yayā sabe que soy un hombre sufí.

No existe ninguna vía del sufismo que no incluya la petición de perdón y el arrepentimiento a lo largo del día.

Mi letanía cotidiana y permanente contiene la fórmula: «Pido perdón a Allah y me arrepiento ante Él». No es necesario mencionar el número de veces.

Es sabido que la mayoría de los juristas consideran recomendable que el orante suplique con cualquier súplica lícita que desee después de las bendiciones abrahámicas.

Yo recito varias súplicas. Una de ellas es de mi propia composición:

«¡Allah mío! Trata con bondad a todos aquellos que me han tratado con bondad. Perdóname y perdona a los musulmanes que me hayan hecho daño o a quienes yo haya hecho daño».

Ya he expuesto mi posición respecto de los nobles Compañeros —que Allah esté complacido con ellos— y respecto de los demás.

¿De qué deseas entonces que me arrepienta, hermano mío, doctor Yayā?

Sexto y último: pido a Allah —exaltado sea— que abra todos nuestros pechos hacia aquello que Él ama y Le complace, y que nos haga ver la fealdad del sectarismo, del fanatismo de las escuelas y del partidismo.

En cuanto a la cuestión del pago de mis deudas, nunca fue el objetivo de mi publicación.

Todas mis deudas ascienden a menos de cuatrocientos mil dólares, de los cuales más de trescientos mil corresponden a familiares y a mis hijos.

Mi padre me dejó tres terrenos cuyo valor supera el doble de esa cantidad —que Allah —exaltado sea— esté complacido con él—.

Sin embargo, las circunstancias de nuestro país, Siria, impiden venderlos por un precio aceptable y razonable.

La publicación era, en realidad, una expresión de indignación contra los sectarios, los fanáticos de las escuelas y los partidistas intolerantes, que se ofrecieron espontáneamente a deformar falsamente mi imagen y me impidieron trabajar, incluso en una escuela primaria.

Para concluir: me alegraron tu visita y tu comentario.

Me habría alegrado todavía más que hubieras recordado a tu hermano ʿAdāb en una posición más elevada que la de exigirle arrepentimiento y recordarle aquello que, según tu parecer, son grandes pecados, mientras que él considera que se trata de conocimiento depurado y establecido, algo que no tiene relación cercana ni lejana con los pecados.

Y alabado sea Allah en toda circunstancia.

ʿAllāmah al-Sharīf Adab al-amsh al-usaynī, que Allah le proteja.


miércoles, 3 de enero de 2024

El sistema islámico y el sistema del mundo

En el Nombre de Allah, 
el Misericordioso, el Compasivo

 


EL SISTEMA DEL ISLAM


¿Cómo sería el mundo conforme al Islam?

Islam es como una semilla que contiene un árbol inmenso. Veamos. Islam es aceptar a Allah y a Su Profeta Muhammad, la paz y bendiciones de Allah sean con él. Pero es más. Con ello, viene la aceptación de los 5 pilares (la shahadah, la oración prescrita, el ayuno de Ramadán, el zakat y la Peregrinación). Y con ello viene también la aceptación de la doctrina esencial (reflejada sumariamente en las 6 creencias: en Allah, los ángeles, los Profetas, los Libros sagrados, el Día del Juicio -con el Cielo y el Infierno- y el Decreto divino o la predestinación). 

Pero hay más. A pesar de que muchos conversos al Islam, o muchos musulmanes nativos, no hayan escuchado de esto, hay también los 54 faraid u obligaciones islámicas. 

Pero hay más. 

Islam es un sistema, una visión total (visión del mundo y el universo o, como se dice, cosmovisión). 

Parte de esta cosmovisión, que el musulmán va interiorizando y meditando en su vida, es lo siguiente:

1. Islam, nacionalismo y política: 

La Ummah (los musulmanes del mundo entero) tienen la obligación colectiva de tener 1 solo gobernante para todos, un Califa, que implemente un gobierno islámico. Por tanto, aun cuando eso no ocurra -como hoy-, nuestra identidad primaria es la de ser miembros de la Ummah. 

Esto está por encima de ser ciudadano de país A o B. 

Uno ama naturalmente su tierra, pero es esencialmente miembro de la Ummah. Los nacionalismos, entendidos como factor que divide a la Ummah, juegan en contra de la obligación de unidad. Además, el gobierno islámico debe tener como uno de sus objetivos centrales llamar al bien y repeler el mal. No es un gobierno moralmente “neutral” como se presentan a sí mismas (falsamente) las democracias liberales. 

Y la actividad de hacer “campaña” para obtener votos es contraria a la forma islámica esencial.

Además, el “voto universal” no es algo islámicamente obligatorio, aunque sí es parte importante que haya participación de los Ahl al-ḥall wa-l-ʿaqd (la “gente que ata y desata”) de la sociedad islámica (líderes, protagonistas, personas de talante).

2. Islam y economía: 

Islam tiene de derecha y de izquierda, si se quiere poner en esos términos comparativos, aunque es un sistema anterior a la generación de esas categorías de derecha o izquierda. 

Es parte del sistema islámico el libre mercado, sin regulación de precios, pero con prohibición de acaparamiento y abusos. 

La moneda en el Islam no debiera ser siquiera un papel moneda o dinero electrónico de cualquier tipo. Debe ser oro o plata, o intercambio de bienes por bienes. 

Hay regulación sobre derechos y obligaciones bajo diversos contratos. 

Y se prohíben los intereses en un préstamo (el sistema bancario mundial entero es haram o prohibido para la cosmovisión islámica). 

El gobierno islámico debe procurar atender las necesidades de los más necesitados. 

Y se promueven lazos de fraternidad para el bienestar social de los pobres. Entre otras cosas.

3. Islam y Derecho: 

El sistema islámico establece como criterios de los derechos y deberes aceptables lo que la Legislación Islámica consagra bajo el Corán, la Sunnah, el Consenso y la actividad jurisprudencial de los sabios. 

Por tanto, el sistema (falsamente llamado) “universal” de los derechos humanos, producto histórico concreto de Occidente de los últimos siglos, no es nuestro criterio final en materia jurídicas. El sistema de derechos humanos es parcialmente compatible con el Islam, y hay cosas que claramente no son aceptables para el Islam.

No hay “derecho humano” real a practicar una maldad. 

Por tanto: toda la ideología LGTB es una abominación a la vista del Islam, por ejemplo. 

Pero, además, como el mal no tiene derechos, no hay “derecho” a desinformar (engañar) en nombre de una libertad de prensa, ni a calumniar o a proferir injurias contrarias al orden divino en la prensa. Fuera de esos límites, sí está permitido informar libremente y criticar a los gobernantes.  

Y hay más. 

ISLAM Y MUNDO

Islam y géneros. Islam y familia. Islam, paz y guerra. Islam y relaciones internacionales. Islam y arte, por ejemplo.

El Islam es un árbol que cubre el horizonte. Porque Allah cubre toda la existencia. 

Y Allah siempre y necesariamente sabe más que cualquier filosofía, ideología o idea puramente humana para la vida.





La Virtud del Yihad y la muerte del mártir

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo

 

Mehmet Fatih II y Salahuddin, dos líderes
que libraron Yihad

DE LAS VIRTUDES DE LA LUCHA JUSTA Y DE AL MENOS DESEARLA


Desear paz y ser pacifista son dos cosas distintas. El hombre que valora la paz es capaz de recuperarla contra la injusticia. Aquél que no es capaz de luchar por la causa más justa no es pacífico ... es simplemente inofensivo. Importante diferencia.
De las enseñanzas del Islam sobre el valor, el anteponer a otros, la sinceridad y la misericordia con quienes fallecen -como en Gaza- por ataques injustos.
Sagrado Corán:
“…tal vez aquello que detestáis, sea un bien para vosotros; y tal vez aquello que os guste, sea un mal para vosotros. Allah sabe y vosotros no sabéis.” (Sagrado Corán, 2, 216)
1. Deslumbre ante la Naturaleza
Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo: “Pasó un hombre de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, por un desfiladero en el que había un manantial de agua dulce y se quedó maravillado. Después (ese hombre) dijo:
‘Si me apartara de la gente, me establecería en este desfiladero, pero no lo haría hasta pedirle permiso al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz.’
Cuando le mencionó el hecho al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, éste dijo:
‘¡No lo hagas, pues la dedicación de ustedes a la lucha por la causa de Allah es mejor que permanecer en la casa orando por setenta años!
¿Acaso no les gustaría que Allah les perdonara y les hiciera entrar al Paraíso?
¡Combatan por la causa de Allah! Y quien combatiera por la causa de Allah, aunque fuese tan sólo el tiempo que se tarda en ordeñar una camella, tendrá derecho al Paraíso.”
Lo relató At Tirmidhi.
[El Jardín de los Justos, del Imam Nawawi (que Allah tenga su misericordia sobre él). Capítulo 234. Las Virtudes del Yihad. Hadiz 13. N° 1304. Traducción del Árabe
Zakaría Maza Vielva. Edición en español: Junta Islámica, 1999. Córdoba, España. Accesible en: https://islamicbulletin.org/es/ebooks/jardin_espanol.pdf Se presenta aquí editado ocasionalmente con la traducción de Sabina Mariam, publicada en el 2004 para International Islamic Publishing House. Esta versión se puede acceder en: https://darpdfs.org/.../El-Eden-de-Los-Virtuosos-Tomo-1... con una numeración distinta de los hadices pro igual contenido sometido a traducción].
2. Viajes por el mundo
Se transmitió de Abu Umama, que Allah esté complacido con él, que un hombre le dijo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz:
“¡Mensajero de Allah! Dame permiso para viajar por la Tierra. Y le contestó el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz:
‘El viaje de mi pueblo es el ‘Yihad’ por la causa de Allah, Poderoso y Majestuoso’.”
Lo relató Abu Daud.
[Jardín de los Justos, Cap. Ibid. 234, Hadiz 61. N° 1352].
3. ¿Qué se le compara?
Se transmitió de Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, que dijo:
“Le preguntaron: ‘Oh Mensajero de Allah, ¿qué es lo que equivale al ‘Yihad’ por la causa de Allah?’
Él contestó: ‘¡No podrían hacerlo!’
Le repitieron dos o tres veces la misma pregunta y siempre respondió: ‘¡No podrían hacerlo!’
Después [el Profeta, la bendición y la paz de Allah sean sobre él y su familia] añadió:
‘El ejemplo del combatiente por la causa de Allah es como el ejemplo del ayunante que ora por la noche y obedece los preceptos de Allah, y no se debilita ni cede en sus oraciones, ni en sus ayunos, durante el tiempo que tarda el combatiente en ir a la lucha por la causa de Allah y regresar’.”
Lo relataron Al Bujari y Muslim. Y éste es el relato expreso de Muslim.
Y en el relato de Al Bujari:
“Preguntó un hombre: ‘Mensajero de Allah, ¿indícame la práctica de una acción que equivalga al ‘Yihad’?”
Dijo: ‘¡No la encuentro!’
Después añadió: ‘¿Podrías entrar en tu mezquita, cuando salga el combatiente por la causa de Allah, para rezar en ella y ayunar sin detenerte?’
Respondió: ‘¿Y quién puede hacer eso?’.”
[Ibid. Hadiz 14. N° 1305].
4. El rango extraordinario
Se transmitió de Abu Said Al Judri, que Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz:
“¡Quien estuviera satisfecho con Allah como Señor; con el Islam como religión; y con Muhammad como enviado, tendría derecho al Jardín!
Se maravilló de ello Abu Saíd y dijo: ‘¡Repítemelo, oh Mensajero de Allah!’
Se lo repitió y después [el Profeta] añadió:
‘¡Y hay algo más por lo que Allah elevaría a Su siervo cien grados en el Jardín. Y lo que hay entre cada dos grados es lo mismo que hay entre los cielos y la Tierra!’
Dijo: ‘¿Y qué es, oh Mensajero de Allah?’
Respondió: ‘¡La lucha por la causa de Allah, la lucha por la causa de Allah!’.”
Lo relató Muslim.
[Hadiz 17. N° 1308].
5. Si no lo has querido al menos
Se transmitió de Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz:
“¡Quien muriera sin haber combatido en el Yihad o no hubiera puesto la intención de combatir, moriría teniendo una característica de la hipocresía!”
Lo relató Muslim.
[57. 1348].
6. Incluso si no te ocurre vivirlo
De Abu Zabit Sahli Ibn Hunaif, que estuvo en la batalla de Badr, que Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, dijo:
“Quien pidiera a Allah sinceramente morir por Él en la batalla, Él lo elevaría a la categoría de ‘Shahid’ [mártir], aunque finalmente muriera en su lecho.”
Lo relató Muslim.
[37. 1328].
LOS FALLECIDOS SIN DEFENSA
¿Y qué ocurre con los musulmanes fallecidos por ataques injustos que no tuvieron oportunidad de combatir contra los agresores? Es el caso de la inmensa mayoría, por ejemplo, de los que están muriendo injustamente en Gaza.
Reproducimos un comentario al respecto:
"Para obtener la recompensa de los mártires no es indispensable que el asesinado haya estado en un enfrentamiento con esos agresores. Si lo matan sin saberlo, entonces será merecedor de la recompensa de los mártires, si Dios quiere.
Entre la evidencia de esto está el hecho de que 'Umar ibn al-Khattaab (que Allah esté complacido con él) fue apuñalado por Abu Lu'lu'ah al-Mayuhsi cuando dirigía a los musulmanes en la oración del alba, y 'Uzmán ibn 'Affán (que Allah esté complacido con él) fue asesinado por aquellos que se habían rebelado contra él ilegalmente, y el Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él y su familia) los describió como mártires.
[En efecto] Se narró que Anas ibn Málik (que Allah esté complacido con él) dijo:
"El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) subió a Uhud, acompañado por Abu Bakr, 'Umar y 'Uzman, y la montaña se estremeció con ellos. La golpeó con el pie y le dijo: "Mantente firme, Oh Uhud, porque hay sobre ti un Profeta y un Siddiq y dos mártires". Narrado por al-Bujari, 3483.
(...)
El Prof. 'Abd al-Rahman ibn Gharmaan ibn 'Abd-Allah (que Allah lo preserve) dijo:
"El punto de vista de la mayoría de los hanafis y hanbalis, el punto de vista correcto de acuerdo con los malikis y el punto de vista de los shafi'is, es que el que es muerto en guerra, pero no en el campo de batalla, es un mártir en el sentido general, independientemente de la forma en que fue asesinado, si estaba inconsciente o durmiendo, si estaba luchando o no. Lo que me parece que es el caso, y Allah lo sabe mejor, es que el punto de vista de la mayoría es correcto, porque no hay evidencia clara de que la muerte deba ocurrir en una batalla". (Ahkám al-Shahid fi'l-Fiqh al-Islami, 103-106)".
Que Allah conceda el mayor rango a quienes fallecen injustamente en el ataque sionista sobre Palestina y que otorgue victoria a la lucha contra la opresión.


lunes, 9 de marzo de 2020

Movimientos tras el derrumbe del Imperio Otomano

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo




LOS MOVIMIENTOS POR EL RENACIMIENTO DEL ISLAM


“Cuando se derrumbó el Imperio Otomano, surgió una gran cantidad de movimientos musulmanes buscando introspectivamente las razones detrás de la debilidad percibida de los musulmanes, con el fin de provocar el 'renacimiento' del Islam y con el fin de empezar a reparar lo que cada uno de ellos determinó que eran los problemas fundamentales de la sociedades de los musulmanes.

Cada movimiento hizo su 'ijtihād' [esfuerzo de interpretación y apreciación] para identificar el problema y adoptar los pasos necesarios para solucionarlo.

Para los salafistas (el problema fue) fue la innovación (bid’a); para los primeros modernistas fueron las tradiciones de los eruditos los que atrasaban a los musulmanes; para los Sufíes era la espiritualidad y el carácter; para los fuqaha [los jurisconsultos islámicos] era necesario un nuevo ijtihad; para los tabligh era el da'wah; para Hizb-ul-Tahrir fue la khilafah (la restitución del Califato); para los Ikhwan [al-Muslimin] era una participación musulmana general en la política y la esfera pública; y unos pocos adoptaron un tono militarista.

A medida que estos movimientos se encontraban entre sí, a menudo chocaban, profundizando las divisiones entre ellos y endureciendo sus perspectivas, hasta que comenzaron a causar serias divisiones en la sociedad musulmana en general.

Donde antes los musulmanes sólo tenían algunas diferencias en teología y jurisprudencia, ahora tenían que lidiar con teorías de fracaso y renacimiento.

Al observar el discurso de algunos activistas musulmanes en América del Norte, parece que no hemos aprendido nuestras lecciones y estamos repitiendo los mismos errores en nuestra situación actual.

Diferentes personas tienen diferentes enfoques para resolver el problema, por lo que excomulgar a la otra parte o presentar tu solución para la islamofobia y / o los problemas de los musulmanes occidentales en términos absolutistas solo causará divisiones más profundas en un momento en el que no necesitamos (tales divisiones).

Todos están haciendo su ijtihād y haciendo su mejor esfuerzo. Corríjanse y aconséjense mutuamente por todos los medios, pero háganlo con sabiduría y con el objetivo de preservar la unidad.

Manténgalo [la corrección y consejo al otro] a nivel privado y personal siempre que sea posible, para asegurarse de que no están causando fitnah [problemas, tribulaciones] y que no están malinterpretando al otro o que no están perdiendo la perspectiva del otro.

De lo contrario, si tu activismo termina fracturando la comunidad (una vez más), vas a crear problemas que, incluso si no se manifiestan ahora, terminarán creando problemas para los musulmanes en el futuro”.

-        The Usuli (Prof. Samir Hussain; enseña estudios islámicos e historia islámica en una escuela islámica en Canadá) [Post en fb en inglés del 9/03/2020]

* * *

Las reflexiones del autor sirven para mostrar la divergencia de entendimientos respecto a una situación contemporánea, así como la necesidad de un diálogo y de tomar en cuenta varias perspectivas.

Son reflexiones escritas para una entrada en Facebook, por lo que no tienen el carácter de una reflexión más elaborada para una disertación académica.

Hecha esa salvedad, cabe señalar, de paso, que el sufismo indica las causas más internas, las cuales a su vez pueden activar causas externas de diversa índole.


Por lo demás, varios maestros sufís han criticado asimismo innovaciones, se han posicionado asimismo (siendo muchos de ellos a su vez ‘ulama o eruditos y jurisconsultos) en una reforma (intra-sistémica) de la tradición del fiqh [una jurisprudencia renovada dentro de las coordenadas admisibles de renovación que están intrínsecas en el sistema de fuentes e interpretación de la Ley Islámica].

Y han llevado a cabo asimismo tanto importante esfuerzos en el campo del da’wah como en el llamado a la unidad de los musulmanes.

Unidad que sin renunciar a las diferencias teológicas o de jurisprudencia, respeta y colabora en conjunto con otras vertientes y sectores del mundo sunni y del mundo islámico en propósitos de beneficio general para la Nación Islámica, en un esfuerzo de hermandad (véase, por ejemplo, el pacto de mutuo respeto suscritos entre figuras sunnis tanto sufis, salafis, tradicionalistas no afiliados activamente a tariqas y pensadores sin demarcación de movimiento dentro dele sunismo, que se suscribió en Estados Unidos por muchas figuras religiosas en setiembre del 2007).

Lo anterior no cancela el hecho, claro está, de que sin duda algún hay también muchas figuras del sufismo que han tenido parte activa en el divisionismo y reduccionismo del que habla el autor.


jueves, 21 de agosto de 2014

Sobre el Estado Islámico y su polo opuesto en Irak

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo



SOBRE EL ESTADO ISLÁMICO Y SU POLO OPUESTO


Bismillahi Rahmani Rahim / En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo

¿Estado Islámico? ¿Horrores sin nombre? ¿El Islam? El takfirismo o la ideología criminal que alimenta al autodenominado 'Estado Islámico'  no es más que una secta cuya existencia se profetizó en el Islam 1,400 años atrás (1).  Y es por ende un signo que llama a reflexiones de naturaleza muy especial en relación a la condición de nuestros tempestuosos tiempos.

Lejos de ser los abanderados de una ortodoxia islámica o de un purismo islámico premoderno, dicha agrupación es solo una grotesca pantomima onírica de lo que un 'Islam' pésimamente entendido sería.  Es decir, ni siquiera el pésimamente entendido, sino la pantomima de pesadilla.de este último, como algunos pocos ejemplos en estas notas pretenden dejar ver para el lector nuevo en estos temas.

Ya su calificativo de 'islámico' por tanto presenta un primer tipo de malentendido que debe contestarse sin tapujos.

Pero hay asimismo aquí otra clase de malentendidos que también es necesario abordar.

Muy poco se dice y mucho menos se conoce públicamente del contexto del surgimiento y crecimiento del así mal llamado Estado (pseudo estado) Islámico (demoníaco más bien) (que sólo recorre parcialmente a Siria e Irak y no a las decenas de países islámicos, por lo demás).

En cuanto al aspecto de su génesis u origen, es altamente recomendable un texto periodístico, a saber, el más elaborado y serio que se puede quizá encontrar a la fecha en español sobre este tema, de la mano del reconocido Thierry Meissan, que desenmascara las oscuras alianzas políticas de manos occidentales con el tan temido grupo (2).

De la investigación de este autor mencionamos en breve lo siguiente:

"En mayo de 2013, el senador John McCain estuvo ilegalmente cerca de Idleb, en territorio sirio, donde llegó a través de Turquía para reunirse con líderes de la llamada «oposición armada». El viaje sólo se hizo público a su regreso a Washington"

"Masi John McCain no es simplemente el líder de la oposición política al presidente Obama. ¡Es también uno de sus altos funcionarios!

McCain es, en efecto, presidente del International Republican Institute (IRI), la rama republicana de la NED/CIA, desde enero de 1993. Esta supuesta “ONG” fue oficialmente creada por el presidente Ronald Reagan para extender ciertas actividades de la CIA, en coordinación con los servicios secretos británicos, canadienses y australianos. Contrariamente a lo que afirma, el IRI es en realidad una agencia intergubernamental cuyo presupuesto es aprobado por el Congreso de Estados Unidos como parte de una línea presupuestario que depende del Departamento de Estado."

"La operación estaba en preparación desde hace tiempo, incluso antes del encuentro de [el señador norteamericano] John McCain con Ibrahim al-Badri [el pseudo califa genocida]. Varias comunicaciones internas del ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar –publicadas por mis amigos James y Joanne Moriarty – muestran que 5 000 yihadistas recibieron entrenamiento, financiado por Qatar, en la Libia de la OTAN durante el año 2012, mientras que el futuro califa recibía 2,5 millones de dólares.

En enero de 2014, el Congreso de Estados Unidos celebró una sesión secreta en la que aprobó, en violación del derecho internacional, el financiamiento –hasta septiembre de 2014– para el Frente al-Nusra (miembro de al-Qaeda) y para el entonces llamado Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) [sí, el posteriormente llamado 'Estado Islámico']".

¿Quieren conocer un Estado Islámico?

Si no hay tiempo o recursos informativos para que se conozca el gobierno del Islam de la mano del Profeta mismo del Islam, la paz de Dios sea sobre él, miren entonces a los Otomanos. No tienen que ir muy lejos hacia atrás.

Los Otomanos han sido la Casa Reinante que ha gobernado con mayor estabilidad en la historia sobre el mayor número de etnias, pueblos y lenguajes diferentes.

De los califatos históricos del Islam posteriores al califato Recto de la época más cercana al Profeta mismo, es decir, de los califatos abásida, omeya y otomano, este último es de lejos el que más claramente se acerca a la naturaleza del gobierno islámico tal como quedó asentado en el periodo original. 

Y es, por otra parte, el más reciente Califato en la historia del Islam.  Con gobierno efectivo sobre las tres ciudades sagradas, Meca, Medina, Jerusalén, con relaciones internacionales, embajadores, tratados suscritos.

Por el contrario, la agrupación irrisoriamente autodeclarada 'califato' ha sido rechazada por muy diferentes estamentos islámicos y, sin ir muy lejos, su pseudo califa necesitaría visa para poder visitar la Meca, Medina o Jerusalén.

Como ejemplo de la tolerancia del último califato real, el otomano, baste citar algunos hechos reveladores.

De los otomanos, el Patriarca Athenagoras dijo: "El Imperio Otomano ha salvado y elevado a la Ortodoxia Cristiana" (OPAKH periódico publicado en Grecia el 8 de noviembre de 1948)

Los judíos asimismo conocen bien el buen trato otomano. Por los años 1492, cuando se produjo al expulsión de los judíos de la España cristiana, vemos que Elias Capsali (1450-1523) escribió una crónica de aquellos tiempos:

“Así fue como el Sultán Bayaceto, rey de Turquía [el Califa Otomano], que había oído hablar de todos los males que el soberano español había infligido a los judíos, y sabía que estos buscaban un refugio y un puerto de acogida, sintió piedad de ellos, y escribió cartas y envió mensajeros para hacer saber por todo el Imperio que ninguno de sus gobernadores podría negar la entrada a los judíos o expulsarlos. Al contrario, éstos debían ser graciosamente acogidos”. (Seder Eliyahu Zouta, citado por Esther Benbassa, en ‘Historia de los judíos sefardíes’, ed. Abada, p. 84).

Y 400 años después inclusive, el escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez al visitar Estambul en 1907, escribió:

“En ninguna ciudad del mundo existe la libertad religiosa que en Constantinopla. En Constantinopla viven todos los cultos con entera libertad, y todos sus ministros gozan de igual respeto. El patriarca griego, el patriarca armenio, el gran rabino, el arzobispo armenio católico y el arzobispo católico romano, todos son funcionarios del Imperio, iguales en respeto al Gran Imam y retribuidos por el Sultán con generosa largueza, según el número de adeptos que cada religión cuenta en sus Estados.

Es más: el Comendador de los Creyentes, el heredero del Profeta, que muchísimos occidentales se imaginan como un mahometano feroz e intolerante, tiene en su Consejo de Estado y entre los altos pachás que le rodean a hombres de todas las religiones, para poder atender a los diversos servicios sin lastimar las creencias de sus súbditos.”

Biz Osmanliyiz.

NOTAS:

(1) Véase al respecto: http://peru-islam.blogspot.com/2014/08/la-realidad-del-autodenominado-estado-islamico-de-siria-e-irak.html


(2) La fuente del artículo periodístico sobre las alianzas que generaron el horror autodenominado estado 'islámico' en Irak a que nos referimos es: http://www.voltairenet.org/article185089.html

viernes, 23 de agosto de 2013

Cuando éramos mejores

En el Nombre de Allah.
el Misericordioso, el Compasivo



CUANDO ÉRAMOS MEJORES


Bismillahi Rahmani Rahim.  Cuando éramos mejores.  El paso del último Sultán, su Majestad Imperial Sultan Abdulhamid Han II, Líder de los Creyentes, defensor de la Fe, descendiente del Mensajero de Allah (saaws) y wali de Allah.

¡Oh Allah, devuélvenos al Sultán de la Casa de Osmán que librará a nuestros pueblos del sufrimiento bajo los tiranos y preparará la unificación de los ejércitos del Islam!




El Sultan Abdulhamid en su último pase en Estambul,
antes de la abdicación forzosa que hundió en la tragedia a la Ummah


Vínculo relacionado:
El Gobierno del Islam (con palabras sobre Sultan Abdulhamid Han II)