martes, 17 de febrero de 2015

Programa contra el Terrorismo

En el Nombre de Allah,
el Misericordioso, el Compasivo



PROGRAMA PARA QUE LOS MUSULMANES ACABEMOS CON EL TERRORISMO

Bismillahi Rahmani Rahim

Ofrecemos algunas claves para acabar como musulmanes con el terrorismo que algunos grupos de musulmanes extremadamente minoritarios pero altamente activos promueven hoy en el mundo:

1. Reconozcamos con energía que necesitamos un Califa.

Tener un Califa para toda la Nación del Islam (Ummah) es una obligación comunitaria.  Si no tenemos un Califa, la Ummah entera está en transgresión.  Esto es algo admitido sin controversia por todas las cuatro escuelas jurídicas. 

Pero muchos musulmanes no tienen conocimiento de este elemento de nuestra religión, y tienen una visión distorsionada del Islam en la cual nuestra religión se reduce a ser un mero código de conducta de piedad privada.  No.  El Islam tiene vocación comunitaria.  Ha gobernado civilizaciones.

Y esto implica rechazar los nacionalismos y la democracia -el invento promovido por el shaytan- como decididamente no islámicos.

La democracia esconde la realidad y promueve el poder detrás del trono, oculto a la vista, tras organizaciones semisecretas o secretas o clandestinas.


Adiós también a los orgullos nacionalistas.

Puedes amar a tu tierra, es natural que así sea, pero tu nacionalismo es algo distinto, implica el orgullo irracional por unas fronteras artificiales y desconocer, como musulmán, que nuestra única verdadera Nación es la Ummah bajo un solo gobernante.

2. Denunciemos con energía la ideología de la que surge el terrorismo: el wahabismo [salafismo / qutbismo / ahle hadith].

No es suficiente con decir, como se acostumbre hoy en día, que hay que denunciar a los nuevos kharijitas.

Nadie dice con claridad quiénes son los nuevos kharijitas.

Los kharijis es el nombre de una secta violenta que apareció 1,400 años atrás casi. Hoy nadie se llama a sí mismo kharijita.  Pero sabemos por un hadiz de nuestro Noble Mensajero (la bendición y la paz de Dios sean sobre él) que los kharijitas existen.  Por supuesto, tienen otros nombres.

Y aquí es donde falla dramáticamente gran parte de la reacción de los musulmanes –incluyendo a los eruditos (‘ulama) que han escrito la famosa  y meritoria Carta a al Baghdadi-.

No dicen cuáles son las ideologías khajiritas hoy en día.

Si te limitas a señalar solo a unos grupos pero no señalas a sus raíces, no acabaras con la semilla de este mal.

Sería como decir, aquí en Perú: el terrorismo es Sendero Luminoso [grupo peruano surgido hace unas décadas atrás], pero no denunciar la ideología que los nutrió: marxismo-leninismo-maoísmo, etc.

Sépase con toda claridad:

En el Islam, lo que dan origen a la desviación terrorista es la desviación wahabi (y sus nombres actuales son: salafis, qutbis, ahle hadith).

Denuncia a estas ideologías, denuncia a sus agrupaciones y movimientos, comprende porqué son una de las 72 sectas que el hadiz nos informa que te llevan al Fuego, y entonces habrás ganado la lucha doctrinaria contra las fuentes de los terroristas.

No decimos que todos los salafis, qutbis o gente de ahle hadith sean terroristas, no.  Hay millones que no lo son.  Pero la línea que separa a esta desviación del terrorismo de hoy en día en muy delgada, y se cruza con facilidad, y lo más terrible, se cruza de modo consecuente.

De hecho el origen mismo del wahabismo y sus matanzas en Meca y Taif así nos lo indican.


Rechaza el ‘Islam’ que pretenden vendernos como Islam sunnita, pues no es más que una tergiversación que nació con sangre y marca con sangre a nuestra Ummah.

¿Cuántos saben por ejemplo que los precursores de la ‘independencia’ saudita hicieron exactamente lo mismo que los de Isil?


Pero no, en lugar de ello, aceptamos de modo ignorante que nuestros imames en las mezquitas vengan, por ejemplo, de la Universidad de Medina en Arabia Saudita, fuente madre del wahabismo hoy en día.

O aceptamos que nuestra literatura islámica se tiña o nutra muchas veces en grandes proporciones de libros salafistas (¿les suena acaso la editorial dar us Salam de Arabia Saudita? Hmm).

¡Abre los ojos!

Necesitamos conocer la historia del wahabismo, y la desgracia para la Ummah que es esta secta.

No hay compromiso posible. 

Hay sangre corriendo de por medio por culpa de nuestra inocencia inocentona y de nuestra ignorancia.

3. Por tanto, aferrémonos firmemente a las fuentes tradicionales de enseñanza del Islam sunnita: las dos escuelas de doctrina (ashari y maturidi), las cuatro escuelas jurídicas y las escuelas de la espiritualidad (tariqas sufis).

¿No ves por qué esos monstruos de Isil odian con particular veneno a los sunnis sufis y a los sabios que defienden las escuelas?

Aprenderemos así cuán extraordinario y amplio es el Islam tradicional, el grupo bendecido, Ahlus Sunnah wal Yamaah, y cuán diferente es a la versión estrecha, reseca, semi-materialista, necia y conflictiva del wahabismo y sus hijos ideológicos.


4. Ama las Leyes de Allah (la Shariah de Allah).

No seas un musulmán ni tibio, ni medio musulmán no más, ni uno occidentalizado, sino un musulmán firme y fuerte en tu fe, sin vergüenza alguna de nuestra extraordinaria religión ni temor al qué dirán.

No hay nada que se compare al Islam.

Y eso también es cierto sobre las reglas de la jihad, así como sobre otros cien instituciones del Islam.

No hay nada en el Islam que no sea perfecto; todo tiene sentido y perfección pues es un asunto de Allah.

Que otros malinterpreten o apliquen con ignorancia o tergiversen no nos debe llevar a ser ovejas complacientes con el qué dirán.

Ama la Shariatullah (las Leyes de Allah), ama el camino del Mensajero (saaws), pues Haqq (la Verdad) se establece y Batil (la Falsedad) se desvanece.

Grupos como los de Isil y al Qaeda proliferan pues explotan en las juventudes ávidas de compromiso y acción dos factores:

1) la ignorancia en que hemos caído y también, la verdad sea dicha,

2) la hipocresía y/o frialdad de las masas de los musulmanes de hoy, que quieren ser occidentalizados a toda costa, siervos de los amos de este mundo, y que no quieren en verdad a la Sharia de Allah.

Tenemos a muchos musulmanes que siguen pensando que la solución a los problemas del ser humano se pueden encontrar en:

- kufr (con todas sus ideologías y prácticas no islámicas y más aún anti-islámicas, tales como el capitalismo, el comunismo, el feminismo) o
- el secularismo (la separación del estado y la ley de Allah),
- el New Age (chacras, respiración holotrópica, eneagramas), o
- peor aún que a pesar de ser musulmanes bajo la premisa de la espiritualidad admiran activamente doctrinas o métodos de religiones previas que han sido derogadas por el Islam en aquello justamente en que no son compatibles con el Islam (qué admiración tienen algunos ‘sufis’ por toda clase de doctrinas o métodos no islámicos con nombre hindú, budista, de la kábala judaica, etc.: tantra, kundalini, hasta reencarnación, etc.).

Los más ‘políticos’ mantienen una fe firme en los congresos y partidos políticos de la democracia, a pesar de que la democracia no es islámica y se fundamenta en que la voluntad del pueblo puede dictar leyes, cuando Allah es el Legislador.

Mientras uno sea un musulmán de este tipo, no podrá ser ningún referente real para un musulmán que quiera tomar en serio su religión.

Y a falta de ejemplos verdaderos a mano, los maestros de la ignorancia y los manipuladores del resentimiento (los ideológos del terrorismo) podrán decir con descaro a los jóvenes a los que quieran adoctrinar para sus fueros: ‘ya lo ves, todos los demás son hipócritas, solo nosotros tomamos el Islam en serio’.

No des pie a esa justificación.  Toma el Islam Real en serio, sin compromisos.

5. Sé defensor de la Verdad sin temor.

Cuando vivimos en una época de tiranía, no denunciar la tiranía equivale a ser cómplice por silencio.

Mientras el estado de Israel masacre a niños e inocentes en Gaza, mientras Israel promueva el apartheid, mientras reciba financiamiento multimillonario de Estados Unidos para armar a su ejército sionista, mientras las vejaciones de Guantánamo persistan contra toda noción de Derecho y contra la promesa electoral expresa de Obama de cerrarlo (¿se acuerdan?), mientras ningún país musulmán fuerte se atreva a cortar relaciones diplomáticas o tomar otras medidas más enérgicas inclusive cuando se insulta ‘libremente’ a nuestro Profeta (saaws) ... mientras todo eso ocurra y ninguna autoridad religiosa en nuestra Ummah diga nada al respecto, entonces habrá muchos jóvenes con derecho a estar profundamente desencantados por la cobardía y/o timidez de nuestros sabios dirigentes, y serán presa fácil de quienes los quieran radicalizar con sus propios métodos de sangre.

Mientras tiranos como Bashar al Asad de Siria sigan en el poder ayudados por milicias shias, mientras tiranos como el presidente de Egipto tengan el descaro de decir que quieren un Islam ‘reformado’ sin tener como criminal el menor derecho moral a reclamar ello, mientras sigas pensando que Qadafi (responsable de asesinatos, notorio desviado en la religión, notorio pervertido) es un héroe anticapitalista digno de ser conmemorado ... es decir, mientras el gobierno de los hipócritas y los tiranos gobierne nuestros pueblos y no abramos los ojos a su realidad, entonces habrá jóvenes desencantados que querrán escuchar voces disidentes, a pesar de que la disidencia sea sangrienta y criminal.   

¿Dónde están nuestros líderes?

¿Cuántos shaykhs denuncian a Bashar al Assad y al wahabismo saudita, al secularismo, a la hipocresía de nuestros gobiernos de Medio Oriente incapaces de defender a los musulmanes de Uighur que son abusados en China, o cuántos denuncian al secularismo?

Es fácil escuchar cómo se denuncia a Estados Unidos y a Israel y el sionismo, o la masonería (aunque en Occidente hay más bien 'shaykhs' que casi le besan la mano a los dirigentes occidentales si pudieran para ganar favores).  

¿Pero por qué hablar solo la mitad de la verdad y no hablar de nuestros propios problemas?  ¿A quién temen?

Entonces, incluso si se acaba militarmente contra Isil, al Qaeda, Boko Haram y demás barbaridades demoníacas –como esperamps que ocurra prontamente-, las causas de la injusticia que los incitaron a surgir todavía estarán entre nosotros.

Y en un futuro no lejano surgirán otros grupos de musulmanes como tú y como yo que, a falta de una defensa clara de la Verdad y la justicia por nuestros gobiernos o nuestros imames o nuestros shaykhs, y a falta de ejemplos serios y auténticos de musulmanes sinceros, cometerán el error de engrosar las filas de nuevos grupos terroristas.

6. Sobre todo: ten terror a seguir tus propias pasiones y tu propio ego en materia de religión.

Como se nos ha enseñado, "si no tienes a un maestro (shaykh) como guía, tu guía es el shaytan".

Tu guía será el ego, y el ego es un juguete del shaytan.

¿No ves cómo hay terroristas que recitan Corán, haces sus cinco oraciones, ayunan, van al yumuah, y hacen otras prácticas y aun así cometen atrocidades demoníacas?

¿Cuál es el problema?

Han rechazado a los verdaderos maestros del Islam, los maestros de la Ley y de la Espiritualidad Muhammadi.

Dicen: todos somos iguales, si tomas a un shaykh cometes shirk y te desvías.

Y entonces cada cual ajusta la religión de Allah a sus propias pasiones, odios, resentimientos, conveniencias, juegos políticos, sus propios egos.

Y sacrifican a la religión del Islam en este proceso.

Regresa al remedio ampliamente comprobado a lo largo de los siglos y los diferentes pueblos del islam para superar el problema del ego:

Un Shaykh o Maestro de la Sinceridad (Ihsan): eso es un shaykh sufi sunni.

7. Si has comprendido lo anterior, buscarás un Guía y una Comunidad para organizarte y juntar energías.

DA BAYAT (pacto de lealtad).


El Islam vive con la fuerza de una comunidad (yamaah), no se vive en solitario.

Como dijo el gran sabio del Islam, Shah Naqshbandi (qs):

'La Vía hacia Allah está en la enseñanza de un Maestro y en la compañía de una buena comunidad (yamaah)'.

Busca a tu líder, a tu emir, que pertenezca a una comunidad que cumpla con los requisitos anteriores.

No libres tu pretendida guerra en solitario, pues lo único que cometerás serán torpezas o gasto inútil de energía o peor inclusive, algo cuyo único resultado será llevarte a la cárcel.

Juntos somos fuertes.  Juntos no al modo democrático.  Juntos bajo un líder fuerte.

Y buscarlo y darle tu mano con el compromiso de seguirlo, eso es dar bayat.

Busca a uno y aférrate a la comunidad bajo su guía.

Será uno que pertenezca a Ahlus Sunnah wal Yamaah (sunni) en el sentido real, no wahabizado, con una comunidad bajo las escuelas y tariqas, que sea un firme defensor de la Shariah así como del Tasawwuf (la espiritualidad islámica) y que sea un Defensor de la Verdad.

Alguien que busque y añore con énfasis un califato recto para nuestra Ummah, que haya aprendido de los sabios verdaderos del Islam tanto la Ley como el Espíritu de la Ley (shariah y haqiqa), y que se auténtico en su práctica.

Únete para trabajar en comunidad y combatir la ignorancia, amar la Verdad y pedir Justicia, bajo el mandato de la gente de verdadera autoridad espiritual, los awliya de Allah, los Amigos íntimos de Allah.

Entonces seremos un ejército de creyentes activos con un Islam verdadero.  Y estaremos Dios mediante a gran distancia de la barbarie terrorista inspirada por la deformidad del wahabismo.  Y a gran distancia también de ser musulmanes solo de nombre, sin ánimo de contribuir a que el mundo entero sea iluminado y conducido por el Din de la Verdad bajo un digno representante en el trono del gobierno recto: un verdadero Califa del Islam.

Sólo así el mundo conocerá la dignidad, justicia y misericordia reales que ya nos trajo una vez el Mensajero de Allah, la bendición y la paz de Allah sean sobre él, y sus Califas Rectos, Abu Bakr, Umar Uthman y Ali, que Allah esté complacido con todos ellos.

El último modelo social de verdadero gobierno lo tenemos aún fresco en el recuerdo: la Casa Otomana del Imperio del Islam.

Y bajo el verdadero gobierno del Islam hubo paz en Jerusalén, hubo concordia entre las gentes de las religiones, y hubo crecimiento individual y social.

Esos tiempos volverán, pues es promesa de Allah, y Allah es Fiel a Su Palabra.

Entra al camino que traerá el cambio de la historia.

Y acaba de una vez con las semillas que permiten que el grupúsculo criminal y necio de personas, como las de Isil, al Qaeda, Boko Haram y demás parafernalia, ensucien lo más hermoso que puede haber: el Islam.

CONCLUSIÓN:

Si aceptas los puntos anteriores, hay una solución a mano (no pretendo decir cuáles sean todas, pero no hay muchas tampoco).

Una solución a mano:

¡ÚNETE A NUESTRA YAMAAH!

Y aprendamos a ser musulmanes sinceros, fuertes, auténticos, de la mano de nuestra gran tradición, que pedimos el restablecimiento del último Califato, bajo maestros que llaman a la rectitud y trabajan para impedir la corrupción, bajo la barakah del amor intenso al Profeta (saaws) y la confianza en el éxito que proviene únicamente de Allah (subhana wa ta'ala).

Sé un Osmanli [otomano, los nuevos otomanos, los que daremos con el apoyo de Allah continuidad al gobierno islámico recto]

Sé Un Defensor de la Verdad (y eso significa ser Haqq-ani [de Haqq. la Verdad]).

Bienvenidos a los centros o, como les llamamos, las dergahs osmanli haqqanis en el mundo entero.













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